Conciertos
El renacer de Vera Fauna con 'Dime dónde estamos': «Como músicos nunca habíamos estado tan fuertes»
El grupo sevillano Vera Fauna vuelve de un año duro con nuevo sello, nuevo disco y una gira que pasará por Sevilla el próximo 25 de abril en la sala Custom
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Termina la última canción de 'Dime dónde estamos' (BMG, 2025) y queda la sensación de haber estado un rato charlando con un amigo que tenía mucho que contar porque ha vivido un año intenso. «¡Había tanto que decir del disco anterior!», dice Kike Suárez ... (Sevilla, 1992), voz, guitarrista y compositor de Vera Fauna. «Está basado en hechos reales. Entero», asevera. «Las canciones hablan de colegas, de nosotros y, sin que te des cuenta, hay una parte de relato generacional ahí», apunta Álex Fernández (Cebolla, 1995), encargado de los teclados y los sintetizadores en la banda y de la producción del disco —junto a Raúl Pérez del estudio La Mina—.
Estas canciones, que durante unos meses casi no ven la luz, han sido el motor que ha tirado del grupo (cuya formación cierran Javier Blanco, Juanlu Romero y Jaime de Sobrino), lo que les ha hecho creer y seguir adelante cuando más oscuro parecía el horizonte. «Pero estamos bien», dice Álex y rápidamente Kike salta a corregirle: «¡Sé sincero, Ale! Estamos bastante cansados» y su compañero asiente. «Todos tenemos que trabajar en otras cosas para que Vera Fauna pueda seguir existiendo. Esto ahora tira de nosotros y estamos estresadísimos. Eso sí, sarna con gusto no pica. Estamos en un momento de muchísimo trabajo, de dormir muy poco, de mucha incertidumbre porque sale el disco y a ver qué coño pasa. Y ahí estamos».
Vera Fauna en Sevilla
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Dónde: Sala Custom
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Dirección: C/ Metalurgia, 25, 41007, Sevilla
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Cuándo: 25 de abril
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Horario: 20:30 horas.
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Precio: anticipadas 18 euros (WeGow)
A unos días de publicar su nuevo trabajo, 'Dime dónde estamos', del que ya han visto la luz varios singles, el grupo empieza ahora la promoción y la gira del mismo, con una fecha marcada en rojo en el calendario: el concierto en la sala Custom del 25 de abril. «Estamos contentos pero en un momento de saturación, hace un año estábamos peor», confiesa Álex y su compañero aclara: «Hace un año estaba a punto de extinguirse Vera Fauna. Y no es una exageración», sentencia Kike.
Vera Fauna nació en 2015. En 2017 sacaron el EP 'Relieve'. Su primer álbum, 'Dudas y flores', no llegó hasta 2020. «Ayer [11 de abril] hizo cinco años de mi primer ensayo con Vera Fauna», rememora Fernández, el último en entrar en la formación aunque ligado a la misma desde sus inicios. Tras separarse de su primera banda, Bittersweet, fundó su propio sello (Purple Moon), y el primer grupo al que llamó fue a Vera Fauna, con quienes sacó 'Dudas y flores' y llegó a trabajar hasta de mánager. «Luego vino la pandemia y se lo cargó todo. No toco con Vera Fauna hasta noviembre del 2021».
—Estuviste todo 2022 tocando con nosotros, en 2023 salen 'Los Años Mejores' y con el disco en la calle eras miembro de pleno derecho y ese año entras a componer también —aclara Kike.
—Es que es heavy, he estado ligado a la banda muchos años. La primera reunión que tuve con ellos fue deprimente. ¡Se querían separar!
—No porque no estuviéramos bien entre nosotros, sino porque percibíamos que la gente no entendía nuestra peli. Dijimos [ríe] vamos a sacar un disco ya y nos separamos.
Pero el grupo no se separó. Llegó a acompañar a Kiko Veneno con su gira 'Échate un cantecito' tras grabar un tema con él. Tras la pandemia, el grupo parece vivir un momento dulce: su canción 'Los Naranjos' y su disco 'Dudas y flores' conecta con el público durante la pandemia, más tarde llega su segundo trabajo de estudio ('Los Años Mejores') con Ernie Records, la gira con Veneno... Todo parece ir rodado.
«Con la pandemia la banda asume la situación súper bien. Al final, hace que la gente escuche el disco en su casa», recuerda Kike. «'Dudas y flores' explica una angustia y una falta de agarradera que son los que, durante la pandemia, un montón de discursos oportunistas han aprovechado para llevarse al lado oscuro a la gente. Y esa gente es la que está con los discursos terraplanistas, antivacunas y haciendo que el mundo cobre sentido con hilo prestado. Cuando ese disco en realidad hablaba de que el mundo no tenía sentido, de que la vida no tenía sentido y que, bueno, a ver cómo nos las arreglamos».
A finales de 2023 llegan las primeras canciones del que va a ser su tercer disco, pero 2024 se presenta con algunas curvas inesperadas para la banda. «Nos dejamos de entender con nuestra discográfica anterior [Ernie Records]. Hay un problema de entendimiento con quien nos daba un soporte institucional y hay que separarse», admite Kike. «Al final, hay mucha fuerza personal puesta en Vera Fauna, no somos unos músicos mecánicos o mercenarios. Estamos personalmente muy ligados a nuestra obra. Decidir salir de una casa, no solo para meternos en otra, ni siquiera teniendo claro si vamos a entrar en otra… Fue una separación muy dolorosa y un momento muy complicado».
—Cuando enfrentamos este disco, la ambición creativa nos lleva a querer que todos los elementos que rodean la banda estén en el mismo nivel de implicación que nosotros. Nosotros sentíamos que no nos llegaba el mismo interés y que no estábamos entendiendo el mismo concepto sobre Vera Fauna —dice Álex.
—Queríamos que nos empataran en entusiasmo.
—Como con cualquier relación, no hay más. Simplemente eso.
Es mayo de 2024. Salir del sello hace que el grupo se plantee su existencia, sin alguien detrás que les respalde y con un disco a medio grabar. «Nos cogió en un momento de muchísima vulnerabilidad», señala Kike. «Yo había pasado por una lesión muy fuerte, había estado con una hernia de disco seis meses, que me había tenido medio paralizado, tuvimos que cancelar bolos y todos. Veníamos de horas bajas y era complicado».
Según explica su compañero, «nos estábamos desviviendo por unas canciones que creíamos que eran increíbles». Ante la inseguridad de que las canciones no interesan a la oficina el grupo decide llamar a otra puerta, «y lo que nos lleva a trabajar con ellos son las canciones. Es una cosa muy bonita, porque la banda estaba realmente en horas bajas. Han sido las canciones las que, a esa gente [BMG], les ha hecho tomar decisiones. Cosa que, a mí, me hace sentir muy orgulloso. No es una oficina grande que funciona y te coge, es que te dicen hostia qué canciones más guapas».
—Al mes y medio estábamos llamando por teléfono a nuestra oficina nueva y encantados de estar trabajando con ellos —cuenta el compositor de la banda.
—Fue un poco una calentada porque Kike y yo habíamos entrado en esa espiral de enajenación de que por estas canciones, como dice un tema del disco, «somos capaces de ponernos un pasamontañas y atracar un banco». Y llamamos a una puerta. A una sola puerta.
Un disco que habla de mirarse a los ojos
En los diez cortes que componen 'Dime dónde estamos' hay mucho más que un universo propio, hay todo un barrio entero lleno de historias muy personales, pero con la capacidad de conectar con emociones y vivencias de quienes las escuchan. Musicalmente, el grupo se aleja de esos tintes psicodélicos que defendieron en discos anteriores para acercarse desde distintas perspectivas al pop más rotundo y pegadizo. La voz de Kike, que incluso se atreve a rapear en un par de temas, alcanza lugares hasta ahora desconocidos para el grupo y que abre ante ellos una multitud de caminos nuevos a estrenar.
«La innovación, en este caso, viene de decir: vamos a mirarnos a nosotros mismos, nuestro contexto y qué necesitamos. Necesitábamos hablar de nuestras relaciones porque es lo que nos ha sacado a flote. Es la herramienta del futuro más poderosa, los vínculos», señala Suárez. «Vemos tanto en la despoblación de Sevilla como en la pauperización de nuestras vidas sociales, por el trasfondo fascistas que va emergiendo, lo difícil que es encontrar puntos de encuentro. Creíamos que la clave con la que contestar esto era la mirada. Mirar al de enfrente y decirnos: dime dónde estamos, vamos a dejarnos de tonterías, porque podemos quitarnos capas y hablar desde una verdad más llana y sencilla. No hemos hecho nada nuevo».
Sobre el proceso vocal de Kike como cantante, su compañero Álex comenta que «es muy bonito que se vea desde afuera. En este disco Kike se ha destapado como cantante. Hay más seguridad, trabajo suyo también personal y en casa dando clases, pero también una intención más clara. Cuando Kike fue consciente de ello es cuando se empezó a construir el disco nuevo de verdad».
En lo musical, el grupo parece haber encontrado el camino para llegar hasta un 'sonido Vera Fauna' tan contundente que por sí mismo es capaz de abrir toda una nueva etapa: «Disfrutamos de una libertad creativa muy fuerte, pero hay un compromiso por la canción muy tocho», explica Suárez. «Una canción es una unidad de significado básica, le quitas un puente, un estribillo o una estrofa y ya no existe. Llegar a tomar conciencia de ello, que estamos al servicio de la canción, sentirnos chiquititos a su lado, es algo que hemos conseguido con este disco. Por primera vez hemos sido eso, instrumentales, como algo que te ayuda a llevar a otro sitio».
Asimismo, el grupo se sumerge en el pop sin prejuicios y a boca llena: «Es pop al 100%», señala con rotundidad Álex Fernández. «Tenemos gusto por todo lo que hemos escuchado y con total tranquilidad vestimos el pop de lo que queremos, como en este disco, que tiene de todo lo que te puedas imaginar, de varias décadas diferentes. Una producción llevada a muchos sitios diferentes pero la canción en esencia es pop, no hay más».
La primera en salir, 'Tu voz', es también la escogida para abrir el disco. «Sentó unas bases que ni siquiera teníamos muy claras. Todo lo que aparece en el disco está en esa canción», detalla Fernández. «Vernos con ese traje es un poco chocante, pero nos llevó a ser conscientes de que iba a ser un disco muy de base, con riffs de teclados, pero en cuanto Kike hizo el estribillo fue como: vale, es de la canción de la que vamos a partir».
A mitad del disco encontramos 'Dime dónde estamos', tema que da nombre a este nuevo álbum. A lo largo del mismo, canción a canción, Vera Fauna intenta responder a esa pregunta: «Dime dónde estamos cuando no hablamos, cuando estamos lejos, cuando hay amor no correspondido, cuando miras hacia dentro contigo mismo, esa lejanía y esa distancia con uno mismo, eso lo resume todo. Estaba clarísimo que tenía que ser el nombre del disco, no hubo mucha duda», apunta Suárez.
Tras un año duro, en este momento vital del grupo juega un papel importante Noni de Lori Meyers: «Cuando estábamos hechos mierda, nos dijo que podíamos aspirar a más», aclara Kike y Álex recoge el hilo: «Fue un poco el 'amiga date cuenta'. De una forma desinteresadísima. Pasaba por allí un poco, sin más, nos hemos conocido mucho mejor después de ese momento. Nos dijo: señores, sabéis hacer canciones y tenéis que respetar vuestra obra, si hace falta sacáis el disco vosotros solos. Ha tenido más que ver en cómo nos vemos como banda que en decisiones artísticas».
En 'Dime dónde estamos' Kike escribe sobre vínculos, sobre historias personales del grupo, pero también sobre precariedad, gentrificación, que aparecen como contexto y trasfondo de un relato generacional: «Como compositor, está más que claro que está en su momento dulce, que le dure muchísimos años, por dios», clama Fernández.
Una de las peculiaridades de Kike como autor, y este disco no es una excepción, es que suele acudir al estudio con las canciones sin terminar: «Allí entro en una especie de parraque sostenido, me pongo nervioso durante cinco días… Allí la canción te mira, se graba la batería, el bajo y dices hostia, esto va de esto y yo creía que iba de esto. Bueno, pues tengo toda la noche para escribirla y te la escribes», dice mirando a su compañero, que responde: «Es un proceso muy creativo y muy prolífico. Saca muchas cosas de esa presión, pero la canción en esencia está. Luego la acaba dotando de significado».
Aunque en este proceso de composición in extremis nunca está solo del todo frente al acantilado, siempre intenta entrar al estudio acompañado de algún libro que sirva a la vez de sostén y de inspiración: «Sobre todo libros técnicos de psicología, manuales. Me pasa de decir: dios, me está dando la clave con una canción. Cuanto menos se parezca a la literatura, más me sirve para componer».
No obstante, la literatura y las referencias de Kike como lector están muy presente en Vera Fauna: «Rilke ha sido un poeta que ha influido en Vera Fauna una barbaridad. En momentos límites en que he ido al estudio y estaba en una situación personal delicada, me he llevado una antología de Rilke agarrada al pecho como diciendo no tengo gasolina para crear y confío en este tío para salvar la papeleta de crear. Durante mucho tiempo hemos tenido una forma de querer parecida, pero yo creo que ya no me sirve».
En el caso de 'Dime dónde estamos', sin embargo, ha tenido una influencia importante uno de los relatos de Maggie O'Farrell, de su libro 'Sigo aquí': «El relato en que le da la mano al enfermero y que lo que le ha salvado es ese instante de sostén, ese cuidado tiene mucho que ver con el disco. Ese relato. El libro entero no, pero ese relato en particular, el contacto, mirarnos, estar juntos, la compañía y la amistad como salvavidas, eso sí».
Volver a los escenarios
Aunque el disco no ha estado mucho tiempo en barbecho, tras estos meses tan duros, la banda ya solo piensa en subirse a los escenarios. «Estamos deseando tocarlo. Hemos tardado, no mucho, pero ha pasado un tiempo, muchas fases, me ha dado tiempo de engancharme, desengancharme, y ahora quiero tocarlas para que cobren vida», confiesa Fernández.
—Esa es la peli, yo estoy cansado de escuchar el disco ya [ríe], quiero que lo escuche la gente —responde Kike.
—Yo no voy a escuchar el disco más.
—Yo sí porque estoy ensayando las voces, pero…
—Se nos ha hecho largo porque ha sido duro, pero no llevan mucho tiempo terminadas las canciones.
—Hace nueve meses, pero durante la mezcla se tomaron decisiones.
—Sí, ha estado muy vivo, en ningún momento ha estado cerrado del todo, como con otros proyectos. El disco ha estado vivo, pero se me ha hecho muy largo todo esto, tío.
Así que, tras una época algo oscura, vuelve a salir el sol para Vera Fauna en una etapa donde todo parece nuevo otra vez. Para Fernández esta es «una apuesta por la profesionalización. Es otro inicio, no se podría entender la banda sin los discos anteriores pero es otra etapa, la de la profesionalización y de la apuesta en ese sentido».
¿Cómo definirían la situación vital del grupo a unos días de salir el nuevo disco? «Es como cuando saltas de un trampolín y estás en el aire y tienes las cosquillitas porque no te has sumergido en el agua y no sabes qué temperatura tiene. Estamos ahí con una expectación bastante vertiginosa», se sincera Suárez. «Hemos puesto tanto en el disco que nos da mucho miedo enseñarlo, aunque queremos hacerlo ya. Es contradictorio, estamos seguros de lo que hemos hecho pero si nos estamos equivocando, ¿qué pasa? Estamos deseando que el dedo gordo toque el agua para enterarnos».
—¿Cuáles son las expectativas? ¿Qué os da miedo?
—Tengo mucho miedo a la decepción. No tengo expectativa —responde Kike.
—Somos tan pesimistas y tan poco de expectativas que mientras no decepcionemos a nadie estamos contentos. Da vértigo pensar que algo a lo que hemos dedicado tanto corazón va a pasar inadvertido o que la peña piense que es peor de lo que ya había.
Falta menos de un mes para que el grupo presente ante Sevilla, ante los suyos, este nuevo trabajo, el nuevo sonido y directo de la banda: «Como músicos no habíamos estado tan fuertes nunca. El concepto del directo ha cambiado un poco, no muchísimo, pero hay una dirección, queremos no dejarlo al azar, sino que haya una producción de directo, artística, que todo tenga sentido de principio a fin y transmitir las emociones al público y, aparte, darle cosas nuevas», explica el teclista de Vera Fauna. «Estamos en un punto de madurez y capacidad musical en que podemos jugar mucho con eso, estamos trabajando en esa dirección, que sean directos más completos, con menos espacios».
Al grupo le cuesta disimular que ya hay ganas. Al decir Sevilla a ambos le brillan los ojos. «Hostia, sí, queremos tocar ya», exclama Kike. «El 25 de abril va a ser bajarnos del escenario y vamos a estar entre colegas. Empezamos la gira en Madrid que es el baño de masas, la peli de lo que tiene que ser, pero Sevilla es donde se va a entender este disco. Estoy 100% convencido de que cuando lo cantemos en Sevilla se va a entender. Lo hemos ornamento y fabricado metáforas sonoras que va a ayudar a ello». Ahí es cuando la capital hispalense podrá mirarles a los ojos y responderles con claridad, para que sepan dónde estamos realmente.
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