ojo de halcón
¿Y de esto qué dice Marisú?
Muchos socialistas temen que el apoyo de Sánchez a Montero no sea una solución sino un problema
La estrategia de convencer a la ciudadanía de que los ERE fue un invento del PP suena desesperada

El domingo sucedió algo que iba a resultar, horas después, muy revelador. Al caer la noche, contra pronóstico, avisaron de que al día siguiente vendría Pedro Sánchez con María Jesús Montero a un acto de entrega de llaves en Sevilla. ¿Y esto? De hecho, con ... el presidente y la vicepresidenta además de la ministra, resultaba un tanto ridícula la imagen de un escenario lleno de autoridades para entregar unos pisos en alquiler.
—Pues las encuestas de María Jesús no tiran y hay que ayudarla—explica un sanchista de primera hora, ahora algo descreído—. Imagínate el desaliento: si no hay subidón en este momento inicial, que es cuando se produce el efecto espuma, es muy mala señal. Se impone la consigna del soldado Ryan: hay que salvar a Marisú.
Pedro Sánchez, que forzó a María Jesús Montero a que viniese a disputar Andalucía por más que ella se resistió hasta el final como gato panza arriba, va a acudir en su socorro. Y siempre que pueda, estará junto a ella en Andalucía atrayendo los focos. Están buscando eventos en la agenda para que esto se repita. Y eso, claro, explica la imagen un poco absurda del lunes en el escenario entregando llaves.
Peaje sanchista
La paradoja es que el apoyo de Sánchez es a la vez un peaje. Arrastra a los medios, sí, pero también aversiones. Muchos socialistas andaluces temen que la factura para ella por ser la fiel nº2 de Sánchez sea alta… y que el apoyo del presidente no sea una solución, sino un problema. Esta misma semana, sucedía con el pacto con Puigdemont para el reparto de menas.
—¿Y de esto qué va a decir Marisú?— se preguntaba el viejo sanchista de arriba.
Con la quita de la deuda al menos se han montado un argumentario eficaz, acusando a la Junta de renunciar a casi veinte mil millones de euros por falso que sea el mensaje, pero pactar 27 menas a Cataluña y 800 a Andalucía no tiene relato. Esa arbitrariedad que ha explicado mejor que nadie el presidente de Melilla, a quien le toca recibir más menas que Cataluña supuestamente por haber hecho menos esfuerzo –Melilla, tal cual, algo acojonante–, tendrá onda expansiva. Y el problema para María Jesús Montero es que carece del mínimo margen para marcar distancias con el Gobierno, al ser ella pieza clave de ese Gobierno. Eso le impide tener un discurso andaluz propio, que no consiste en darse golpes de pecho presumiendo del acento, sino en anteponer Andalucía a los demás intereses.
Y los presupuestos
Más problemas para María Jesús Montero. El Gobierno ha preferido incumplir la Constitución, cuyo artículo 134.3 establece que éste «deberá presentar» las cuentas antes del 1 de octubre, antes que escenificar una derrota que el propio Sánchez ha defendido en el pasado que exigiría convocar elecciones. Sin duda confiaban en que acabarían por comprar votos, como con la amnistía o la quita o los menas, pero ya tiran la toalla. Y Montero, la ministra de Hacienda, es el rostro de esa barrabasada institucional.
¡Viva los ERES!
Nuevo premio a una condenada por los Eres, ahora Magdalena Álvarez, con quien empezaron las ovaciones a los condenados y los ¡Gracias, Manolo! ¡Gracias, Pepe! ¡Gracias, Magdalena!... Resulta estupefaciente que además del blanqueo de las condenas en el Tribunal Constitucional —algo que la Audiencia de Sevilla llevará a la Justicia europea para dirimir si se extralimitaron en el derecho continental contra la corrupción— ellos todavía crean que pueden conseguir que en la calle se les vea como pobrecitas víctimas de una cacería sin piedad de la derecha mientras se suceden las sentencias a tantas y tantas piezas separadas. Esa estrategia de quitarse el lastre de los ERES convenciendo a la ciudadanía de que fue un invento del PP, suena bastante desesperada. Todo suena desesperado, como los tuits fulleros de Escuredo estilo community manager veinteañero.
Pasarse de frenada
Después del acto de la entrega de llaves, el PSOE andaluz dio curso a una campañita en redes para atacar a la Junta y al PP, acusándolos de estar en foto de la entrega de viviendas sin aportar fondos: «Impulsar es también pagar. Y, eso, se le olvida siempre a Moreno Bonilla. Él, la foto y que paguen otros...». Pero las mentiras tienen las patas cortas y la Junta, que obviamente es responsable de la gestión de los 'next generation', no tardó en corregirles mostrando los documentos de su subvención de 4,3 millones de euros. De hecho, sobre todo aporta el Ayuntamiento de Sevilla junto a los fondos europeos. En cambio, el Gobierno, apenas da una propina de 200.000. Pero ahí estaba el PSOE dispuesto a no permitir que la verdad les estropeara el tuit. Montero ha desembarcado en Andalucía con las estrategias de comunicación de Moncloa, donde manda la escuela de Bolaños: la verdad no importa, sólo colocar tu mensaje impasiblemente, y golpeando primero, porque quien golpea primero, golpea dos veces. Claro que una cosa es la mentira defensiva en el poder, y otra fiar la construcción de una alternativa a la mentira.
Lo dicho, se intuye desesperación. Si la estrategia arriesgada es que Sánchez venga a dar más visibilidad a María Jesús Montero, él debería buscarse un Airbnb de temporada porque, a tenor de las encuestas, va a tener que venir muy a menudo… De hecho, en Moncloa buscan agenda para estar más en Andalucía, sobre todo en cualquier entrega de viviendas. Claro que esa foto puede ayudar a Montero, pero a la vez estarán ayudando a Juanma Moreno al evidenciar que es en Andalucía donde más viviendas se están inaugurando por el plan ecovivienda de la Junta.
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