vivimos como suizos
Escacharrar pianos
Será paleto reírse de algunas manifestaciones del arte contemporáneo, pero nos dan motivos
Aunque se nos vayan los ojos y los chascarrillos con el caso Mediador, hay otros mundos chuscos, que no diría Paul Éluard. Qué historia maravillosa la que contó ayer Pep Gorgoni en ABC. El mismo día de la espantosa tragedia ferroviaria en Grecia, nos enteramos ... del disparate de los dos pianos de pared chocando. Arte. Una cosa del Museo de la Música en el vestíbulo de L'Auditori en Barcelona. La colisión de dos pianos de hace un siglo. La acción artística se llama 'Roca'. Con ese título uno se acuerda del programa 'La segunda oportunidad', de Paco Costas (que Borja Cobeaga recordó en 'No me gusta conducir'). O sea, un coche chocando contra una piedra gigante en la carretera. 'Roca' también suena a marca de retretes. Pero el dúo de artistas Lolo & Susakum es de origen argentino y japonés. El señor Roca no les será familiar. Que sí, que es muy paleto reírse del arte contemporáneo o de Marina Abramovic. Pero dan motivos.
A ver, según nos contó Gorgoni, se trataba de dos pianos de pared montados sobre raíles. Y esto es lo mejor, la literatura artística a la manera de la 'literatura costurera' sobre los desfiles de la que se reía Coco Chanel: dos objetos inanimados se convierten en «algo vivo que se nos acerca con vehemencia desde su fría constitución impersonal y aparentemente inexpresiva». Va un piano y se lanza contra el otro. Aquí viene la onomatopeya. El choque. Lo que 'Alerta cobra' hace en cada capítulo con coches y camiones, aquí se hace (se hizo) con dos pianos Chassaigne Frères de Barcelona, la mejor fábrica de la ciudad en el XIX y principios del XX. Mompou tenía uno que se expone en el museo. Un piano de cola cayendo sobre alguien es una imagen clásica de los dibujos animados. Un piano o un yunque. Pero son dibujos. En 'The Fabelmans', Spielberg recrea de niño en su casa el accidente de tren que le había obsesionado tras ver 'El mayor espectáculo del mundo' (Virgen santa, que ganó el Oscar a mejor película estando ese año 'El hombre tranquilo'). El mayor espectáculo del mundo siempre ha sido la estupidez humana. En el arte o fuera del arte.
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