Sala de Máquinas
Sánchez quiere seguir
El pastizal que va a repartir con sus últimos Presupuestos no es para que Vara, Puig o Page sigan en sus destinos autonómicos. Es para él, para revalidar La Moncloa

El Gobierno se comporta como si le hubiera tocado la lotería, porque en efecto parece que le hubiera tocado. La desgracia de la inflación y sus consecuencias en forma de desaceleración, que tanto daño están provocando a familias y empresas, tiene en cambio un beneficiario ... indirecto: la administración, que ve rebosar la recaudación mientras gasta y gasta. Como todo dinero que llega sin esfuerzo consciente, el sanchismo no es capaz de apreciarlo en su valor. Aquí no hay miserias; la plata de la lotería se va directa al casino electoral, subidas a lo loco: pensiones, sueldos públicos, subvenciones, ayudas, regalías… por no contar el asalto a RTVE, Constitucional y demás instituciones. Sánchez va a por todas, sabe que tiene las encuestas en contra pero todavía pretende presentarse y volver a ganar en las urnas. El pastizal que va a repartir con sus últimos Presupuestos no es para que Vara, Puig o Page sigan en sus destinos autonómicos. Es para él, para revalidar La Moncloa. O al menos intentarlo.
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