Sala de Máquinas
Lo que mande Óscar Puente
Se le notan las ganas de medirse con Ayuso, pero solo es un perro de presa orgulloso, que no le importa ensuciar las alfombras ministeriales con su rastro

A Óscar Puente le correspondía haber estado con Pablo Iglesias en su época más loca y antisistema, porque su discurso hubiera sido inasumible en el PSOE previo a Sánchez. Tendemos a creer que Puente está ahí para provocar, para hacer de contracaricatura de la derecha. ... Se le notan las ganas de medirse con Ayuso, pero solo es un perro de presa orgulloso, que no le importa ensuciar las alfombras ministeriales con su rastro. En pocas horas ha dicho que ya se encarga el Gobierno de hacer el trabajo de los jueces, de ahorrarles la faena, ha llamado panfleto a un periódico por informar sobre una avería en Renfe y ha comunicado a los usuarios del tren que se acostumbren a los fallos y los retrasos. A joderse todos, con perdón. Y a callar, por la cuenta que nos tiene, que a este Puente le salen muy malas pulgas y se pasa el decoro institucional por donde ya imaginan. Rectifiquemos: Iglesias puede tener parecida idea totalitaria sobre el poder, pero sus modales al lado del otro corresponden a los de un lord inglés.
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