COLUMNAS SIN FUSTE
Los Chichos del avance
Felipe era Lope de Vega al lado de Zapatero que por lo menos se ocupaba de las palabras. A Sánchez le basta con mentir suave
La idea de juntar a González, Zapatero y Pedro Sánchez ha sido un arma propagandística de calado. Eso que se llama 'psy-op'. Guerra Psicológica. Un torpedo a la moral. Llegado un momento, la propaganda ya no busca convencer sino desalentar, y reconozco que ver ... a los tres presidentes uno al lado del otro, como los Chichos del progreso, me produjo un efecto leve al principio, luego profundo. Con el paso de las horas se fue apoderando de mí el desánimo. Había ahí un raro efecto acumulativo, como ver a Marlon Brando, Robert De Niro y Al Pacino juntos. Los tres remiten a lo mismo, pero no los recuerdas en el mismo plano. Era quizás demasiado. Como esas fotos del Milan con Gullit, Van Basten y Rikjaard que daban hasta miedo. Es como juntar al Doctor No, Goldfinger y Scaramanga, que tenía un mayordomo enano, Nick Nack, clavado a Felipe González que pudimos ver cuando en la tele aun había enanos y críticas al Gobierno.
Celebraban 40 años de 'democracia y progreso', y causaba impresión reparar en que de esos cuarenta, veinticinco han sido suyos; que más de la mitad de mi vida ha estado bajo un gobierno socialista, anunciado siempre por la estrella de Oriente del golpismo: a Suárez y Calvo Sotelo les dieron el 23-F, a Aznar lo despidieron con las bombas de Atocha y a Rajoy con el golpe catalán.
Siendo el PSOE germanófilo, maurófilo y francófilo ha conseguido, y es así, ser el partido que más se parece a España. Sobre el Estado de Franco añadieron el Estado autonómico, luego la burocracia bruselense; una vez se gastaron el dinero, empezaron a gastarse el que no había y después a arrendar soberanía. Todo por 'el avance': González trajo el orgasmo heterosexual, Zapatero el orgasmo homosexual y Sánchez la posibilidad de 'eutanasizarnos' cuando estemos hartos (que lo estaremos). ¡Nos lo han puesto todo por delante!
Cuando no gobernaron ellos entraron los del PP a mantenerles caliente el sillón. Es como si el PSOE fuera Fran Rivera y el PP Cayetano. Cualquier otro partido, a derecha o izquierda, será Paquirrín o Julianín, los no invitados a la mesa del turnismo. El PSOE ofrece 'el avance', y el PP lo administra. Y el avance es el núcleo y motor de la 'democracia avanzada', la zanahoria que nos pone delante la Constitución-que-entre-todos, según la idea de democracia que tan bien explicó Felipe: no es que elija el pueblo, es acomodar al pueblo a una determinada Verdad (mediante los poderes del Estado y de detrás del Estado). En ese pastoreo de generaciones el PSOE ha sido insuperable, ¡cómo han llevado la finca!
Ahora la nostalgia, que todo lo embellece, nos hace lamentar su decadencia: Felipe era Lope de Vega al lado de Zapatero que por lo menos se ocupaba de las palabras como un taxidermista se preocupa de los animales. A Sánchez le basta con mentir suave. La lógica progresión debería llevarnos a Yolanda Díaz y a la generalización del tratamiento psicológico en la sanidad pública.
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