FUEGO A DISCRECIÓN
El mirlo blanco
A los socialistas, Madrid les mata. Llevan décadas cometiendo el mismo error, sin mostrar intención de corregirse
Faltan 338 días para que se celebren las próximas elecciones municipales y autonómicas en Madrid. Y la mitad de ese tiempo para que los partidos den a conocer sus apuestas electorales. Aunque hay más elementos en juego, la política tiende de nuevo hacia el bipartidismo, ... lo que sitúa otra vez al PSOE y al PP frente a frente. Y a los socialistas, ya se sabe, Madrid les mata.
Llevan décadas cometiendo el mismo error, sin mostrar intención de corregirse: cuando llega la hora de tomar decisiones sobre los cabezas de lista, cunden los nervios ante las encuestas y alguien en la cúpula decide dejar caer un paracaidista.
No hay más que repasar la hemeroteca: siempre han querido tirar de nombres con campanillas para atraer votantes. Lo hicieron en 1999, cuando presentaron como candidato a alcalde de Madrid a Fernando Morán. Exministras como Cristina Narbona, Matilde Fernández, Enrique Barón o el hijo del 'viejo profesor', Enrique Tierno Pérez-Relaño, fueron en las listas al Ayuntamiento.
Las apuestas personales también han sido muchas, y con la misma falta de resultados: José Luis Rodríguez Zapatero quiso que encabezara la lista en 2003 Trinidad Jiménez, y en 2007 Miguel Sebastián. Este le salió rana: no llegó ni a recoger su acta de concejal.
Y una vez más sin contar con la cantera, en los comicios de 2019 el presidente Pedro Sánchez embarcó en la batalla municipal a Pepu Hernández, archiconocido como entrenador de la selección española de baloncesto y buena persona donde las haya, pero sin vis política.
Las cosas no les han ido mucho mejor en la Comunidad de Madrid: Rodríguez Zapatero de nuevo lo intentó con Trinidad Jiménez, apostando por ella como candidata en las primarias de 2010. Pero tropezó con un obstáculo: Tomás Gómez, entonces secretario general de los socialistas madrileños, que no aceptó la sugerencia presidencial de echarse a un lado. Es más, no sólo dio la batalla, sino que la ganó, venciendo en las primarias.
Las siguientes elecciones, en 2015, Gómez tenía intención de repetir como candidato, pero chocó contra Pedro Sánchez, que no dudó en cortarle la cabeza como dirigente regional –con cambio de cerraduras de su despacho incluido– y sustituirle en el cartel por Ángel Gabilondo. Que salvó los muebles en 2015, ganó en votos en 2019 a la novata Ayuso, pero nada pudo hacer contra el huracán electoral en que se convirtió la presidenta en 2021.
Al PSOE le quedan meses para deshojar la margarita: tiene en cartera como candidata al Ayuntamiento a Mercedes González, la delegada del Gobierno en Madrid, en plena proyección de su figura política. Y al aspirante Juan Lobato, secretario general del PSOE regional, para el Gobierno autonómico. Lobato y González quieren. ¿Querra Pedro? ¿O volverá a perderse el PSOE, buscando su mirlo blanco?
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