Perdigones de plata
Enganche de foco
Si no estás preparado, las cámaras y los focos segregan el peligro de la droga dura porque enganchan hasta quebrar tu voluntad
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A los 23 años me fichó una televisión autonómica para presentar un programa de rock. No era mala vida. Conocí a los Cramps, a Willy DeVille y a gente así. Hasta le di la mano a Jerry Lee Lewis en un camerino mientras él se ... escanciaba con la otra un sabroso chorro de Juanito Caminante etiqueta negra. Trabajaba un par de días a la semana y salía todas las noches. ¿Qué podías hacer a esa edad? Nunca pagaba las copas. Al principio esto me ofendía y, por dignidad, peleaba para aflojar la tela. Poco después sólo fingía ofenderme. Más tarde, vaya, prescindí de cualquier simulación para dedicarme a beber gratis total.
Si no estás preparado, las cámaras y los focos segregan el peligro de la droga dura porque enganchan hasta quebrar tu voluntad, por eso tomé ciertas precauciones... Agarré a mi mejor amigo y le dije: «Cuando veas que se me va la pinza, fréname sin cortarte». No dudó en leerme la cartilla cuando fue menester y todavía hoy se lo agradezco. Y luego entendí rapidito que convenía diversificar hacia la prensa y la radio, con lo cual ya laboraba el resto de la semana y eso me centró sin prisa pero sin pausa. Recibir el impacto de cierta fama tan a lo bruto, aunque fuese allá en la periferia, me vacunó pronto contra derrapes posteriores y vanidades absurdas. Con el tiempo observé personas que acusaron los repentinos rayos de la celebridad a partir de los cuarenta y casi siempre lo encajaron mal. Se tornaron muy tontos, muy fatuos, muy cansinos. Acaso estos rasgos de su personalidad sólo los mantenían hibernados y por fin germinaron. Pablo Iglesias adora el calor de los focos y por eso regresará hacia la luz artificial. De tanto sobreactuar con el asunto de esa navajita que representa la vergüenza de cualquier honrado navajero quinqui, le adivino un espléndido futuro de doble de mi admirado Nicholas Cage, el verdadero fenómeno de la sobreactuación. Pero de doble de luces y sin matones apedreando, se entiende. No sería mala puerta giratoria para tan pelma personaje.
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