wikileaks revela la guerra sucia en irak
Sí contaban los muertos

Lo dijo el general Tommy Franks, comandante de las fuerzas de EE.UU. en Afganistán, en la base aérea de Bagram en marzo de 2002: “No contamos cuerpos”. En las modernas guerras de Irak y Afganistán, y a diferencia de lo que hacía en Vietnam, el Ejército de EE.UU. había renunciado explícitamente a mantener una contabilidad de las víctimas civiles de esos conflictos. Solo contaban los soldados muertos en combate. Una decisión grave si tenemos en cuenta que el mucho mayor número de no combatientes muertos que de combatientes es lo que define a los conflictos modernos desde la Segunda Guerra Mundial. La frase de Franks preside el sitio web de Iraq Body Count (IBC), la fuente independiente con sede en Londres que contabiliza –utilizando informaciones y alusiones en la prensa- entre 95.000 y 107.000 víctimas civiles desde la invasión de Irak.
Ahora sabemos que EE.UU. sí que contaba cuerpos. 66.081 civiles muertos (de un total de 109.032 víctimas mortales , sumando militares e insurgentes ) y 99.163 heridos (de un total de 176.382), según los documentos militares filtrados por Wikileaks. Unos 24 civiles muertos cada día de conflicto de marzo de 2003 hasta agosto de 2010 de media, aunque los registros filtrados excluyen el primer año de invasión. La documentación desvelada “podría sumar hasta 15.000 muertes de civiles nuevas a nuestra base de datos”, explica un responsable del Iraq Body Count a The Guardian. Magnitudes muy por debajo de las 650.000 muertes calculadas por el controvertido estudio de la revista The Lancet en 2006, pero reveladoras de una realidad bélica que un Gobierno había decidido ocultar.
Los más de 391.000 documentos filtrados hacen de la guerra de Irak "la más documentada de la Historia", según recalcan en el blog de datos de The Guardian .
“Un momento extraordinario para el periodismo”, contaba el viernes en Twitter Alan Rusbridger, director del diario británico. En efecto, en unos minutos trepidantes en la noche del viernes, las cuentas en la red de microblogging de Wikileaks y de los principales analistas de medios se pusieron a escupir los contenidos de los especiales digitales elaborados, después de un mes de tratamiento de los documentos de wikileaks, por The New York Times, The Guardian, Der Spiegel, Le Monde y el Bureau of Investigative Journalism, además de Al Yasira, la cadena que precipitó los hechos. “La edad madura del periodismo de datos”, “tuiteaba” el analista Jeff Jarvis. Disciplina que apenas balbucea en España (solo lainformacion.com trabaja la visualización de datos por ahora), el "data journalism" se consagra como el mejor fruto del cruce entre el ADN del oficio periodístico (investigación, rigor, paciencia, buenas historias y control de los gobiernos) y las tecnologías digitales, en especial la infografia multimedia.
Quien sabe si la saga Wikileaks, además de por el torpedo lanzado a la línea de flotación del secreto militar y el control gubernamental de la informacion, pasará además a la historia por haber alimentado los trabajos periodísticos que ayudaron a las grandes marcas editoriales a reinar también en la era de internet. Con un “reportaje”, en todo caso, merecedor del premio ganador: la guía interactiva en The Guardian de las 24 horas de violencia en Irak el 17 de octubre de 2006 .
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