Decepción en Kiev: «Sin la OTAN, los ucranianos seguimos siendo vulnerables a las futuras agresiones de Rusia»
Mientras continúan los bombardeos de Rusia, los ciudadanos temen una «paz frágil» pactada entre Trump y Putin a costa de sus intereses
Zelenski habla durante una hora con Trump para buscar la paz en Ucrania: «Hagámoslo»

El acuerdo alcanzado por los presidentes de Estados Unidos y Rusia para iniciar las conversaciones de paz, relegando a Kiev a un segundo plano, deja una sensación de abandono en la sociedad ucraniana. Después de semanas de incertidumbre sobre la estrategia que tomaría Donald ... Trump para poner fin a la guerra, el misterio por fin se reveló el miércoles. La negativa de Estados Unidos a una eventual membresía de Kiev en la Alianza Atlántica, acompañada del acuerdo preliminar con Putin y sin Ucrania ni la Unión Europea, ha despertado temores y frustración en la sociedad y recelos en la esfera política. Finalmente, Estados Unidos despachó de un plumazo las promesas hechas por los aliados a Kiev durante los tres años de invasión a gran escala. Aunque muchos aquí ya lo preveían.
Con breves y calculadas declaraciones, el líder del país invadido no ha querido levantar polémicas y se limitó a calificar de «buena» la conversación con Trump. Ya el jueves, Zelenski dejó claro que Ucrania no iba a aceptar ningún acuerdo de paz sin participar en el proceso y añadía la necesidad de incluir a los países europeos. Además, deslizó que, según sus propios cálculos, Ucrania necesitaría al menos «100.000 cascos azules» para supervisar y garantizar el ceso definitivo de las hostilidades con Rusia. El Ministro de Defensa, Rustem Umerov, con clara intención de apaciguar los ánimos, afirmó desde Bruselas que «Estados Unidos está con nosotros y continúa brindándonos asistencia en materia de seguridad. La OTAN se hace cargo de nuestra asistencia en materia de seguridad y de nuestro entrenamiento (militar)».
Un día antes del terremoto diplomático desatado por la conversación entre los mandatarios de Washington y Moscú, los vecinos de Kiev encajaban el enésimo bombardeo ruso con misiles balísticos. Ocupado parcialmente por Rusia desde 2014, el país soporta estoicamente la sangre derramada por sus defensores y la destrucción constante de sus pueblos y tierras. Por ese motivo, los ucranianos siguen adelante a pesar de las dificultades económicas y son los primeros interesados en alcanzar la paz, pero no a cualquier precio. Ahora, a punto de cumplirse el tercer aniversario de la guerra, las esperanzas en una «paz justa» comienzan a diluirse frente a unos tiempos venideros inciertos y peligrosos.
Las autoridades ucranianas han aseverado desde 2022 que, sin la protección de la Alianza Atlántica, no se podrá evitar otra embestida del enemigo en el futuro. Y este miedo es compartido por sus ciudadanos. «Sin la membresía de la OTAN, Ucrania sigue siendo vulnerable a futuras agresiones rusas. Ya hemos visto que los acuerdos internacionales por sí solos no pueden detener a Rusia, por lo que, sin garantías de seguridad sólidas, cualquier paz será frágil y temporal» explica a ABC Ivanna Dekalchuk, una voluntaria civil de 21 años.
La joven de Kiev tiene claro que un proceso negociador sin participación de Ucrania va a ser perjudicial. «Trump tiene un historial de hacer acuerdos sin tener en cuenta los intereses de los aliados de Estados Unidos, y Putin solo está interesado en dominar a Ucrania. Si negocian sin que Ucrania sea una parte en igualdad de condiciones, los resultados podrían ser desastrosos para nosotros. Una «paz» negociada entre él [Trump] y Putin podría llegar a costa de la integridad territorial y la independencia ucraniana», apunta.

«Trump tiene un historial de acuerdos sin contar con sus aliados y a Putin solo le interesa dominar Ucrania»
Ivanna Dekalchuk
Voluntaria, 21 años
Sofiia Kupnevych es estudiante de teatro de 22 años, y ya anticipaba que las aspiraciones atlantistas de Ucrania eran complicadas «Todo el mundo sabe que Ucrania no se unirá a la OTAN en un futuro próximo. Estados Unidos, en cierto sentido, acaba de anunciar una decisión colectiva de la gran mayoría de los miembros». Después de los comentarios del presidente estadounidense, Sofiia es tajante: «No nos hemos acercado a la paz real».
La futura actriz tampoco alberga altas expectativas sobre medidas de Washington para acabar con la guerra en Europa. «No creo que haya una paz justa para Ucrania, especialmente con la llegada al poder de la administración Trump. Yo considero que una paz justa es recuperar los territorios ocupados y recibir reparaciones por el daño causado y no es posible».

«Todo el mundo sabe que Ucrania no se unirá a la OTAN en un futuro próximo. No nos hemos acercado a la paz real»
Sofiia Kupnevych
Estudiante de teatro, 22 años
La percepción de tener que enfrentarse a una solución inaceptable para Ucrania se vigoriza. Y el foco se concentra en las líneas de combate como la mayor baza para alcanzar una posición de fuerza frente a Rusia. Oleg Bazylewicz tiene 60 años y es veterano de guerra. En este momento, asegura que «lo único que Ucrania puede y va a hacer es luchar». El reconocido artista ucraniano se alistó en el Ejército en 2022 y considera que «Rusia seguirá luchando hasta que pueda. Cuando se queden sin munición, combustible, alimentos, armamento y sin los norcoreanos, entonces empezarán a pedir la paz. Antes de eso, no espero conversaciones de paz serias» apunta.

«Rusia luchará hasta que pueda. Cuando se queden sin munición, combustible, alimentos, armas, los norcoreanos, pedirán la paz»
Oleg Bazylewicz
Veterano de guerra, 60 años
El exmilitar no contempla una paz segura para su país «hasta que Rusia deje de existir como imperio con su ideología y las falsas afirmaciones históricas que enseñan en las escuelas. Todavía creen que, como Kiev es la cuna de su (pseudo)civilización, su iglesia y su idioma, su primera fuente de libros… debería pertenecerles. Esta es la idea fundamental en la que se basa su identidad. Este paradigma tiene que cambiar, pero llevará varias generaciones».
La guerra de Ucrania y la deriva que tome su final definirán las bases de una nueva etapa de relaciones internacionales. Una nueva fase que ya empieza a recordar a los viejos tiempos. «Si las dictaduras ven que pueden destruir a los países vecinos con impunidad, el mundo se hundirá en el caos», declara Vitaly Karbuiuk. Este empresario de 36 años y vecino de Odesa cree que «Putin podría utilizar a Trump para recuperar su legitimidad en el escenario internacional después de años de aislamiento. Incluso si las conversaciones no conducen a nada, el mero hecho de que Putin y Trump se reúnan sería una gran victoria diplomática para Rusia».
Vitaly augura un futuro complicado para su patria si no hay protección de la Alianza Atlántica. «Sin la ayuda y las garantías de la OTAN, no habrá paz en Ucrania. Ucrania puede dejar de existir o puede convertirse en un satélite ruso dentro de unos años. Un ejemplo es Georgia, que tampoco puede contar con el apoyo de la OTAN y se ve obligada a inclinarse hacia Moscú».
Volódimir tiene 42 años y trabaja en la Universidad de Járkov. Cree, con toda seguridad, que «la guerra, por desgracia, simplemente se va a congelar». El crítico liderazgo de la Unión Europea en materia de seguridad continental va a tener que asumir más responsabilidades. «Si Ucrania no resiste, los rusos se arrastrarán hacia los países europeos. Para mí, lo más importante ahora es que la ayuda militar llegue a tiempo», resalta.
Esperanza en la Unión Europea
Los ucranianos están asimilando con pesimismo y con pocas sorpresas la estrategia de Estados Unidos. A pesar de este revés, la mayoría mantiene su confianza en Bruselas. «Creemos que los países europeos seguirán apoyándonos. El lugar de Ucrania está en la familia europea», apunta Vitaly Karbuik.
Sofiia pone su fe en Bruselas: «Me encantaría creer que los socios europeos seguirán ayudando a mi país, y a su joven generación, para ser precisos. Nuestra juventud es increíblemente talentosa, podría influir positivamente no solo en el crecimiento de este país, sino del mundo entero», destaca.
Para Ivanna, el apoyo de la Unión Europea es una cuestión de seguridad común. «Europa entiende que la lucha de Ucrania también tiene que ver con la seguridad y los valores europeos. Aunque algunos países puedan dudar o cansarse, creo que la mayoría de las naciones europeas reconocen la importancia de apoyar a Ucrania a largo plazo», dijo la voluntaria.
Templanza institucional
La parte política mantiene una misma línea argumental desde la victoria de Trump en noviembre de 2024. «Creemos que la fuerza de Estados Unidos, junto con la de Ucrania y todos nuestros socios, es suficiente para impulsar a Rusia hacia la paz», dijo Zelenski tras la llamada con Trump. Pero, al día siguiente, confesó que no fue «muy agradable» que el líder de Estados Unidos se comunicase antes con Vladímir Putin.
Andrii Kovalenko, director del Centro para la Lucha contra la Desinformación del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, hizo un análisis un tanto más detallado de la situación: «Lo que Estados Unidos está haciendo ahora es incertidumbre estratégica en la diplomacia. Y este es un enfoque consciente en el que el Estado evita posiciones claramente definidas sobre ciertas cuestiones para mantener la flexibilidad, conservar la iniciativa e influir en el comportamiento de otros actores…Está en marcha un juego estratégico muy complejo. No debemos olvidar que Estados Unidos se opone tanto a Rusia como a China. Ucrania está en la esfera de intereses estratégicos de los Estados Unidos».
El ex asesor del Ministerio de Interior de Ucrania, Anton Gerashenko, apeló directamente a los socios occidentales recodando las consecuencias del fallido pacto de Múnich de 1938, que pavimentó el camino hacia la Segunda Guerra Mundial. «Mañana comienza la Conferencia de Seguridad anual de Múnich. Múnich se convertirá durante un breve período en la capital mundial de la diplomacia...Espero que este fin de semana y las próximas semanas cruciales no pasen a la historia de la misma manera».
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