Suscribete a
ABC Premium

La disolución del Parlamento marca la segunda jornada de presidenciales en Egipto

Los comicios se presentan como una nueva etapa de la compleja transición del país

La disolución del Parlamento marca la segunda jornada de presidenciales en Egipto reuters

paula rosas

Egipto vota hoy por segundo día consecutivo en unos comicios presidenciales ensombrecidos por la disolución del Parlamento y envueltos en una amalgama de interrogantes. Las dos grandes fuerzas del país, el Ejército y los Hermanos Musulmanes , se enfrentan en unas urnas muy reñidas que, lejos de poner punto y final a la transición egipcia, abren un nuevo y complejo periodo en el país.

La afluencia en los colegios electorales fue ayer menor que en la primera vuelt a de los comicios. El calor, pero también las dudas de muchos votantes, que se enfrentan a la difícil decisión de optar por uno de los dos extremos de la política egipcia, Mohamed Mursi, representante de la cofradía musulmana, y el ex-general Ahmed Shafiq, el hombre que se ha referido a Hosni Mubarak como «un modelo a seguir», han mermado las colas de votantes.

El presidente de la Comisión Electoral, Faruk Sultan, aseguró anoche que ambos candidatos habían cometido algunas irregularidades en el primer día de votación, aunque reconoció que no habían afectado al proceso electoral y que la jornada había sido «en un 90% exitosa» .

Entre los fraudes, comunes en esta democracia imperfecta, Sultán destacó la aparición de algunas papeletas marcadas de antemano . Observadores independientes denunciaron también alguna compra de votos, rifirrafes a las puertas de algunos colegios electorales o votantes que intentaban convencer o intimidar a otros electores para que eligieran al candidato de su preferencia.

A última hora de la tarde de ayer, la hermandad abrió una nueva espita en los confusos comicios, y retaron a la junta militar a que someta a referéndum la decisión del Tribunal Constitucional de disolver el Parlamento , en el que ellos tenían una amplia mayoría. El fallo de la corte se conoció el pasado jueves, y podría dar un giro a los comicios.

Aquel día, Mohamed Mursi aseguró que respetaba las decisiones de la justicia, y muchos en Egipto se sorprendieron de que la cofradía, l a mayor perjudicada por el desmantelamiento de la Cámara de Representantes , mantuviera la calma y no llamara a sus seguidores a manifestarse en las calles. Ayer, tras el anuncio de la junta militar de que el Parlamento quedaba efectivamente disuelto, el grupo islamista rechazó la disolución y aseguró que la junta militar no tiene el derecho de «arrebatar el poder legislativo».

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

Suscribete
Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación