La asistenta de Berlusconi lo traiciona en el Senado votando a Conte
La senadora Maria Rosaria Rossi era la más fiel asistenta del líder de Forza Italia durante más de una década. Con rabia e indignación, el partido la expulsó de inmediato

La sorprendente venganza de una senadora del partido Forza Italia (FI) contra su líder Silvio Berlusconi, dando su voto al gobierno de izquierda, ayudó al primer ministro Giouseppe Conte a ganar la votación de confianza en la noche del martes en ... el Senado. Conte salvó por un soplo su Gobierno (156 votos a favor, 5 menos de la mayoría absoluta), pero ha salido debilitado y tendrá que buscar parlamentarios de otros grupos que refuercen su coalición. El Gobierno de Conte no podrá afrontar la emergencia del coronavirus y la grave crisis económica sin una base sólida parlamentaria. De ahí que siga con la caza de diputados y senadores dispuestos a cambiar de chaqueta política. Logró el apoyo de tres tránsfugas (uno en el Congreso de los diputados y dos en el Senado). Pero el caso de uno de ellos ha sido clamoroso y será recordado en la historia del rico transfuguismo italiano, convirtiéndose ya en la comidilla de las secuelas de esta inexplicable crisis de gobierno.
Conocida como «badante» (cuidadora)
La protagonista de la increíble venganza contra Silvio Berlusconi, 84 años, ha sido la senadora Maria Rosaria Rossi, 48 años , asistenta y confidente durante una década del exprimer ministro, Silvio Berlusconi, conocida en todos los medios como la «badante» (cuidadora) del Cavaliere, lo traicionó inesperadamente en el Senado. Fue la más fiel colaboradora del líder de Forza Italia, su consejera, conocedora de sus secretos políticos y personales, incluidos los referidos a sus festines del «bunga bunga», el ritual sexual en la residencia del exprimer ministro. Incluso Maria Rosaria Rossi, que siempre lo defendió con gran energía, acabó en el año 2016 entre los imputados en el proceso conocido como «Ruby Ter», en el que se juzga a diversas personas por presunta corrupción al testimoniar a favor de Berlusconi en el juicio del caso Ruby (la famosa joven marroquí «Ruby robacorazones» amante del Cavaliere). Maria Rosaria Rossi fue un personaje central del llamado «círculo mágico» del magnate, junto a la que entonces era su novia, Francesca Pascale, 35 años , ambas napolitanas. Desde hace un año estaba fuera de ese círculo en el que ha sido sustituida por Marta Fascina, 31 años, diputada de Forza Italia, inseparable del Cavaliere desde el pasado mes de marzo.
La vengaza
Maria Rosaria Rossi consideró como una traición su expulsión del muy estrecho grupo de fieles del magnate. No asumió verse marginada y desde entonces rumió cómo tomarse la revancha. Su ocasión llegó en la votación de un tenso debate parlamentario seguido por todo el país con preocupación y desconcierto. Con frialdad, sin decir palabra, Maria Rosaria había asistido a las diversas reuniones de su grupo político para mantener una posición común en el debate. Nadie pudo imaginar que en la noche la «exbadante» de Berlusconi diera el voto a Conte. Todo el mundo lo consideró como un gesto de venganza por haber sido «usada y tirada» después de sus servicios al Cavaliere.
«He votado por la confianza a Conte porque es nuestra única imagen en Italia y en el mundo. El primer ministro no es un representante de partido, tiene una visión liberal y europeísta», ha justificado Rossi
Mientras los políticos, en particular los de FI se interrogaban por su decisión, Maria Rosaria sin inmutarse confesó al abandonar el Senado: «Mi relación de estima y amistad con Berlusconi permanece inalterada». Nadie la creyó. La prueba está en que de inmediato fue expulsada de Forza Italia, donde ha sido evidente la incredulidad y la rabia. Ante la indignación que su decisión creó en FI, Maria Rosaria intentó dar una justificación política: «He votado por la confianza a Conte porque es nuestra única imagen en Italia y en el mundo. El primer ministro no es un representante de partido, tiene una visión liberal y europeísta». Nadie en su partido la perdona. Durísimos han sido los comentarios de sus compañeros de Forza Italia, como el senador Maurizio Gasparri : «Conocí a Maria Rosaria Rossi cuando era una joven militante de Forza Italia en los suburbios romanos. La vi ascender al papel de colaboradora de confianza de Berlusconi. Su conducta ha sido vergonzosa, reprobable, indigna. Antonio Tajani (vicepresidente de Forza Italia) hizo bien en anunciar su inmediata expulsión del partido».
«Usada y tirada»
Lejos quedan para Maria Rosaria Rossi esos tiempos de la periferia romana que cita el senador Gasparri. Rossi fue animadora y relaciones públicas de discotecas romanas. Apareció en primera fila de Forza Italia en el 2006. Silvio Berlusconi quedó impresionado por el encanto de la joven y su dedicación con entusiasmo a la causa, hasta el punto de aparecer en el video de la campaña electoral del partido de Berlusconi en el 2008. El video, con el título «Meno male che Silvio c’è» (Menos mal que Silvio existe), se convirtió en el himno del partido. Ese año fue elegida en el Congreso de los diputados. Luego pasó al Senado en las dos legislaturas siguientes. Durante más de una década apareció al lado del líder de Forza Italia, en los momentos públicos y en su vida privada. Tenía despacho a su disposición en el Palacio Grazioli , residencia y centro de poder del Cavaliere en Roma. Llegó a ser nombrada en el 2014 tesorera del partido, con el objetivo de que redujera los gastos, cosa que hizo con gran éxito. En dos años redujo la deuda desde 12 a 3,5 millones de euros. Llegó a tener tanto poder que era conocida también por el sobrenombre «zarina azzurra».
Después de sus muchos servicios y fidelidad al Cavaliere, dicen que se ha visto «usada y tirada». No ha podido resistir la tentación del viejo proverbio: «La venganza es un plato que se sirve frío».
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