Una goleada con secundarios
El Barcelona no da tregua, insaciable en el pulso apasionante por el campeonato que tiene una fecha clave el próximo sábado en el Bernabéu. El truco de esta Liga consiste en no ceder absolutamente nunca y en estas se encuentra el Barça, que compatibiliza a la perfección sus obligaciones domésticas con las europeas. [Narración y estadísticas]
Si bien es cierto que el empate del miércoles ante el Arsenal estuvo salpicado por un fútbol glorioso, anoche se dedicó a hacer lo que estipulaba el guión con una victoria tremendamente seria ante un Athletic que entendió a la media hora que no podía luchar contra la evidencia. Tan superior como de costumbre, el conjunto azulgrana secuestró el balón y expuso un sinfín de recursos en una velada que se presentaba confusa antes de que empezara a rodar el balón.
Un once rarísimo
Se encargó de ello Guardiola, cuyo once inicial era irreconocible. A estas alturas, inmerso en una semana decisiva para mantener el hechizo de este equipo eterno, el técnico reparte minutos para compensar sanciones y lesiones. Castigados Puyol y Piqué para la cita del próximo miércoles, Guardiola empleó al primero de lateral (en el flanco opuesto regresó Abidal) y colocó al segundo con Chygrynskiy, que sigue en la plantilla por si quedaba alguna duda y que esta vez no dio el cante. Por delante, una línea de cuatro con Jeffren y Maxwell en las bandas y arriba le tocó a Bojan acompañar a Messi. Se cayó Ibrahimovic a última hora por unas molestias en el sóleo que le pueden dejar fuera de la vuelta de los cuartos de la «Champions». El entorno espera angustiado las pruebas médicas de hoy.
Pero tampoco importa mucho quien juegue en el Barcelona si el grupo responde a los automatismos. Se agenció de la pelota después de que el Athletic perdiera el efecto efervescente y fue merodeando por el área de Iraizoz hasta que Jeffren se estrenó como goleador, oportuno el canterano para dignificar una buena asistencia de Abidal. Al filo del descanso, Bojan sentenciaba después de un robo de un Puyol colosal, que parece que cada día es más bueno.
Tuvo que corregir Caparrós en el intermedio y el resultado fue un Athletic mucho más aseado, con un arranque de segundo acto ambicioso en busca de maquillar la cara. Pero acabó magullada porque el Barça es agotador. Bojan se soltó con un buen tanto desde la frontal y Messi se reencontró con el gol para depresión vasca, únicamente suavizada con la aparición de Susaeta para justificar el esfuerzo.
Con todo, el partido sirvió para que volviera también Xavi, pero se fueron del campo con aparentes molestias Touré Yayá y Piqué.
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