La Bodeguita del Arte
6 /10- Precio medio
- 50€
- Dirección
- Menéndez Pelayo,17
- Teléfono
- 91 504 43 56 Llamar
- Web
- https://labodeguitadelarte.es/

Despista el nombre de este restaurante que lleva dos años abierto frente al Retiro, en la concurrida calle de Menéndez Pelayo. Un establecimiento que ha pasado bastante desapercibido en este tiempo pero que aporta algunas cosas interesantes. El nombre lo recibe de su hermano mayor, un restaurante de cocina tradicional situado en la localidad toledana de Bargas y que regentan desde hace treinta años los padres de Miguel Ángel Alonso, que es quien está al frente de esta casa madrileña, de larga y angosta barra, con un estrecho comedor de apenas cinco mesas (con manteles, detalle que hoy en día conviene destacar). El joven cocinero tiene como hito más importante en su trayectoria la estancia junto a Iván Cerdeño, uno de los mejores chefs de Castilla-LaMancha, en El Carmen de Montesión de Toledo. En La Bodeguita del Arte recoge la herencia de cocina tradicional de sus padres y aporta su visión más moderna a algunos de los platos de una carta que incluye ambas vertientes. Por el momento, la más interesante de las dos es la más ceñida al recetario popular, empezando por un contundente cocido que hacen en puchero sobre brasas de leña en la casa de Bargas y que traen a Madrid para los clientes que previamente lo hayan encargado (25 € por persona, mínimo cuatro). Por encargo también otros guisos de Chencho Alonso, el padre de Miguel Ángel, como las patatas guisadas con costillas ibéricas (18). A esa vertiente tradicional corresponde uno de los mejores platos de esta Bodeguita, las carcamusas guisadas durante cuatro horas con fino Fernando de Castilla. Sólo por ellas ya vale la pena la visita.
En esa misma línea está ricas las croquetas de cocido y de jamón (14, ocho piezas), mejor las segundas. También el hummus, hecho con garbanzos pedrosillanos y caldo de cocido (12), y una correcta ensaladilla rusa (16) que peca de exceso de bonito. Siguiendo la tradición castellana, una de las apuestas principales del cocinero son los escabeches, que actualiza a su manera. Hay un plato de degustación (16) que reúne los de cuatro pescados distintos, con resultado irregular. El mejor, con diferencia, es el de salmón. No están mal los mejillones mientras que al de boquerones les sobra la aceituna negra picada, que manda mucho, y el de bonito resulta un tanto seco. De la parte más «creativa» destaca el falso morro (12), un trampantojo que se hace con rabo de vacuno guisado. Interesante también la presa de ibérico marinada en frío con aceite de pimentón y pistachos, rica de sabor aunque algo falta de jugosidad. De postre otro escabeche, este de frutas (5), en el que se emplea un aceite tan fuerte que anula al resto. La carta de vinos resulta bastante escasa, aunque parece que está en proceso de revisión.
Cierra los lunes.