Madrid

El del Medio

7 /10
Precio medio
45€
Dirección
Costa Rica,28
Teléfono
91 421 79 34 Llamar
 El del Medio

El del Medio abre sus puertas en un tranquilo pasaje del final de la calle Costa Rica, en el barrio de Chamartín. Su propietario y cocinero es Alberto González, un joven chef de Barcelona con recorrido por diversos lugares del mundo, especialmente Francia, y que tras casarse con una economista madrileña muy aficionada a la repostería decidió instalarse en la capital, en un pequeño local que dispone de terraza, una mínima barra y un pequeño comedor con apenas una decena de mesas. Enlaza esta nueva casa con la tradición de las casas de comidas, de esos restaurantes de barrio cuya principal aspiración es dar de comer bien a su clientela, casi siempre gente que vive o trabaja en los alrededores.

González maneja una breve carta complementada con diversas sugerencias del día. Platos para todos los gustos a los que el cocinero aporta casi siempre su toque personal. Satisfactorios, aunque falta afinar algunos pequeños detalles que impiden que el resultado final, pese a las buenas maneras, sea tan redondo como puede llegar a ser. Los buñuelos de brandada de bacalao ofrecen una estupenda la cobertura, ligera y muy crujiente, aunque la brandada del relleno resulta algo plana de sabor. Sorprende encontrar en la carta una sopa de cebolla, cada vez menos habitual en nuestros restaurantes. El cocinero hace una personal interpretación, que funciona. Sobre una especie de pastel de pan y cebolla que lleva encima una yema de huevo de codorniz y queso fundido se vierte un caldo de cebolla.

Nos gustan menos unos saam de rodaballo, kimchi y lima. El pescado, cortado en trozos pequeños y rebozado, con una mayonesa de kimchi, se presenta en hojas de lechuga para hacer rollitos y comer con la mano. Sería bueno que la lechuga tuviera mejor presencia. Por contra está muy bueno el steak tartar, que llega cortado a mano desde la cocina, pero con el punto de picante solicitado. Encima, unas bolitas de caviar de aceite de oliva. En la carta encontramos también cosas apetecibles como los callos de ternera, el arroz con rabo de toro, o la butifarra de perol con mostaza y encurtidos. De los postres, todos caseros, rica la tarta de limón con merengue italiano, bien trabajada y nada empalagosa. La carta de vinos es muy breve pero está seleccionada con criterio, buscando referencias poco habituales. Y sobre todo con unos precios contenidos que invitan a beber.

Cierra domingos noche y lunes. Terraza.