La muerte se enquista en Siria
El premio Nobel de la Paz fue para la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, que logró el compromiso del régimen de Al Assad de eliminar su arsenal químico, pero para la población civil siria no hubo premio alguno. Mientras Washington retiraba el apoyo a los rebeldes por no poder garantizar que los pertrechos no acabaran en manos de grupos terroristas, las fuerzas gubernamentales retomaron la iniciativa y lanzaron una cruenta ofensiva hacia el noroeste del país. 2013 empezó con guerra en Siria y así terminará. Naciones Unidas estima ya en 120.000 los muertos por un conflicto para el que no se atisba el final.