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Ultras descontrolados revientan la protesta contra la amnistía

Activistas radicales se suman a la manifestación para provocar el caos y la respuesta de los antidisturbios

Editorial ABC | Con violencia, no

Manifestación contra la amnistía en Ferraz y protestas en toda España

Las concentraciones contra la amnistía en las sedes del PSOE, en imágenes

Los antidisturbios, ante los manifestantes en Ferraz VÍDEO: JUAN BITRIAN/NACHO MOREIRA

Un grupo de radicales protagonizó este martes en Madrid la segunda jornada de disturbios provocados tras manifestaciones contra la amnistía que negocia el Gobierno con los independentistas catalanes.

En torno a las diez de la noche decenas de ultras se situaron al frente de la concentración que desde horas antes se estaba produciendo en las cercanías de la sede del PSOE en la calle Ferraz. Hasta ese momento, la concentración se había desarrollado sin incidentes con gente de todas las edades, ajena en su mayoría a los insultos que lanzaban los ultras contra los musulmanes y la Casa Real. Fueron estos radicales quienes comenzaron a lanzar objetos y diverso mobiliario urbano contra las dotaciones de los antidisturbios de la Policía Nacional, que emplearon en sus cargas gases. Como consecuencia de la actuación policial, los radicales fueron desplazados en pequeños grupos hacia las calles Marqués de Urquijo y Altamirano, así como al entorno del Templo de Debod. Mientras, la mayor parte de los participantes en la manifestación huyeron del lugar o bien se refugiaron en portales de la zona.

Entre los ultras figuraban individuos con el rostro embozado así como otros con sudaderas con los símbolos de los hinchas Ultrasur. También participó Isabel Medina, líder de Bastión Frontal. Los incidentes más graves se desarrollaron durante una hora, cuando los policías recibieron el impacto de adoquines, ladrillos, botellas, material de obras cercanas y vallas. Vecinos de la zona recriminaron desde las ventanas a los ultras su violencia, lo que les valió insultos. Incluso intentaron apagar con sus extintores el fuego provocado en contenedores de basura.

Galería. Bengalas entre los protestantes EFE

Vecinos de la zona recriminaron desde las ventanas a los ultras su violencia, lo que les valió insultos, e incluso intentaron apagar con sus extintores el fuego provocado en los contenedores de basura. Como consecuencia de los incidentes 39 personas resultaron heridas, 29 de ellas policías. Siete individuos fueron detenidos: cinco hombres, una mujer y un menor de edad.

La mayor parte de estos ultras provenían de una segunda manifestación que partiendo de la calle Marqués de Urquijo intentó sin éxito alcanzar el Congreso de los Diputados. Al no poder llegar a la Carrera de San Jerónimo por el importante despliegue policial decidieron volver sobre sus pasos.

Fue entonces, cuando alcanzaron de nuevo el entorno de la calle Ferraz y provocaron los incidentes de la segunda jornada de disturbios. En la primera de las manifestaciones, en la calle Ferraz, se congregaron alrededor de 7.000 personas, según la Delegación del Gobierno. En la segunda, la que intentó sin éxito alcanzar la Cámara Baja, participaron en sus momentos más álgidos unas 4.500 personas, según fuentes de la Policía Nacional.

En las cercanías de la sede socialista los grupos de encapuchados y embozados habían comenzado hacia las nueve de la noche a golpear las vallas que delimitaban el cordón policial. Los agentes, escoltados por numerosas furgonetas, sacaron entonces material antidisturbios, sin hacer aún uso del mismo. En el principio de la cabecera se unían protestantes pacíficos de todas las edades junto con otros dos grupos que mantuvieron una actitud agresiva contra la Policía desde el inicio de la concentración.

Hacia el Congreso

A las ocho de la tarde, la Policía cortó la Carrera de San Jerónimo hasta la plaza de Neptuno para evitar que los elementos más violentos y radicales de la protesta en Ferraz alcanzaran la plaza de Las Cortes, donde se encuentra la Puerta de los Leones del Congreso de los Diputados. Los grupos quedaron neutralizados por el cordón policial en torno a la Cámara Baja, pero lograron alcanzar la cercana plaza de Neptuno, donde llegaron a concentrarse más de mil personas, cruzando Gran Vía y bajando por el paseo del Prado, cortando el tráfico, en una protesta improvisada y orquestada a través de las redes sociales. Una vez que fueron neutralizados, los cabecillas dieron la vuelta y volvieron a cruzar y colapsar Gran Vía.

El despliegue policial fue muy importante porque se trataba, aunque no se logró, de evitar enfrentamientos como los del lunes. Anoche desplegaron ocho grupos de las Unidades de Intervención Policial, cinco más que el día anterior. En un partido de fútbol de alto riesgo se suelen desplegar cinco.

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