López borra a Lobato y exhibe el poder del PSOE contra Ayuso
Se rodea de compañeros del Consejo de Ministros, Illa, Zapatero y Cerdán en la jornada inaugural del cónclave. El nuevo líder presume de estar alineado con Moncloa y propone una moratoria para universidades privadas
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El nuevo PSOE de Madrid se está exhibiendo este fin de semana en su 15º congreso regional –que se clausura hoy con la intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez– en todo su esplendor. No queda ni rastro del que fuera su jefe de filas, ... el senador Juan Lobato, ausente del campus de la Universidad Carlos III en Leganés, ni tampoco de su estilo. Y ni siquiera hubo la menor mención de cortesía a quien dimitió en noviembre tras desvelar ABC que había llevado a un notario los mensajes de Moncloa (a través de Pilar Sánchez Acera, desde hoy miembro de la nueva Ejecutiva madrileña) para que utilizase contra Isabel Díaz Ayuso el documento confidencial de su pareja por cuya revelación se investiga ahora en el Tribunal Supremo (TS) al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
Un borrado total de una etapa que a juicio de los estrategas socialistas era estéril para lograr el difícil objetivo de ganar en 2027 a Ayuso y recuperar para la formación el Ejecutivo de la Puerta del Sol, cuyo último inquilino socialista, Joaquín Leguina, fue 'desalojado' a mediados de los noventa del siglo pasado y hoy ya ni pertenece al PSOE tras haber sido expulsado.
López trató de levantar los ánimos diciendo que «en 2003 Rafael Simancas, aquí presente [actual secretario de Estado de Relaciones con las Cortes], tuvo que haber sido presidente de la Comunidad de Madrid, y en 2015 Ángel Gabilondo se quedó a un escaño, por la división de la izquierda, que tomen nota», señaló, en referencia a la concurrencia entonces de dos marcas a la izquierda del PSOE, la de Podemos y la de Izquierda Unida (IU), que se quedó al borde del 5% mínimo para entrar en la Asamblea de Vallecas, restando un importante número de votos a su bloque ideológico. El candidato de IU fue entonces Luis García Montero, hoy director del Instituto Cervantes.
Tanto el ministro de Transformación Digital y para la Función Pública como el resto de los intervinientes en la inauguración, toda una muestra de poderío político, con los ministros Félix Bolaños y José Manuel Albares, ambos madrileños; el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, situaron a Isabel Díaz Ayuso en el disparadero como representante de un Gobierno de «ultraderecha pura», en línea con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Otra ministra, Isabel Rodríguez, moderó una mesa con los alcaldes de Getafe, Fuenlabrada y Coslada sobre vivienda.
Fue Zapatero el que en la sesión vespertina, donde compartió un coloquio con López moderado por la periodista Ana Pardo de Vera, sintetizó ese cambio de estilo. El mismo que a su juicio se experimentó entre la campaña de las municipales y autonómicas de mayo de 2023, cuando el partido sufrió una grave debacle en casi todos los territorios, y la de las generales en julio, tras la que Sánchez pudo revalidar su mandato.
«Hicimos una campaña de gestión, de lo que habían hecho los alcaldes y alcaldesas, los programas electorales... Todo muy educadito, ¿no?», afirmó; mientras a su juicio «la derecha atacaba políticamente al corazón del Partido Socialista, que es su líder en cada momento, no os equivoquéis». Algo, lamentó, que «nosotros no lo combatimos», y que luego habría cambiado en las generales.
«El PSOE de Madrid no se va a diferenciar de Sánchez, no, no, no, a tope, lo mismo»
Óscar López
Líder regional del PSOE
La misma mutación que López pretende ahora con respecto a Ayuso, de cuyo proyecto se dijo en la inauguración del cónclave de los socialistas madrileños que es el «laboratorio de la internacional reaccionaria», como afirmó el titular de Asuntos Exteriores. Hubo menciones además al magnate Elon Musk, que junto a Trump es, a juicio de los socialistas, el «espejo en el que se mira la coalición negacionista del Partido Popular y Vox», como afirmó Cerdán.
Illa, incluso, en su habitual tono sosegado, llegó a comparar al inquilino de la Casa Blanca con Vladimir Putin, cuando señaló que en el mundo actual hay un debate entre «el poder de la fuerza o el poder de la razón»; puso como ejemplos tanto la invasión de Ucrania en 2022 como la pretensión del inquilino de la Casa Blanca de anexionarse Groenlandia, bajo soberanía de Dinamarca.
Propuesta universitaria
En el terreno netamente propositivo, López se comprometió a establecer, si llega en 2027 al puesto de mando en la Puerta del Sol, una «moratoria» a las universidades privadas y, al mismo tiempo, financiar los centros públicos con un 1% del Producto Interior Bruto (PIB) de la región. Según explicó, remontándose a sus tiempos de estudiante en la Complutense a principios de los años noventa, entonces había el mismo número de centros universitarios públicos que privados, pero ahora estos últimos doblan a los primeros. En sus propias palabras, «hoy Madrid tiene seis universidades públicas y trece universidades privadas».
A su juicio, y aludiendo al escenario del propio cónclave socialista, el campus de la Universidad Carlos III en Leganés, «estamos en la mayor fábrica de igualdad que existe, la mayor fábrica de igualdad, se llama universidad pública. Es el ascensor social más grande que ha existido nunca, el que más gente ha subido de la planta de abajo a las plantas superiores. El ascensor que algunos quieren parar en la planta de arriba, para que ya no suba más, para quedarse siempre arriba los de siempre», apuró la analogía.
El cambio de estrategia de López se intenta plasmar en el lema del 15º Congreso 'Izquierda valiente' y se traduce, entre otras cosas, en una coordinación sin fisuras entre Moncloa y el nuevo líder de los socialistas madrileños, no en vano ministro y hasta hace unos meses jefe de Gabinete de la Presidencia. Bolaños presumió de que, frente a la «tradición» de que el ministro de la Presidencia y el jefe de Gabinete se llevasen mal, ellos colaboraron lealmente estableciendo una «maquinaria engrasada». Y López dejó claro que su intención no pasa por alejarse de Sánchez. «Cuando dicen si el PSOE de Madrid se va a distancias o diferenciar... No, no, no... A tope, lo mismo», sentenció el nuevo líder del socialismo madrileño.
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