La huelga no paró Madrid
Pese a la amenaza sindical de «parar Madrid por las buenas o por las malas», la huelga general fue un fracaso en toda la Comunidad

Sin pena ni gloria. El 29-S ya es historia y, al menos en la región, nadie se acordará de él en pocos días. La huelga general no consiguió frenar Madrid. Los sindicatos se habían marcado ese objetivo con amenazas, pero la fluidez en el servicio de transportes —sólo la EMT no pudo cumplir al principio los servicios mínimos— echó por tierra sus intenciones. Intenciones como la que desveló el pasado viernes el secretario general de UGT Madrid, José Ricardo Martínez, quien dijo públicamente que «el 29-S Madrid va a parar. Lo vamos a parar nosotros, por las buenas o por las malas». Una amenaza fue respondida con una cerrada ovación por cientos de delegados sindicales de CC.OO. y de UGT. Sin embargo, los madrileños vivieron ayer una jornada plácida . La gran mayoría no secundó los paros y pudo llegar a su puesto de trabajo a la hora prevista. Un ejemplo: sólo un 16% de los trabajadores del Ayuntamiento secundó la huelga, por el 7% de los empleados de la Comunidad.
Ni Educación, ni Sanidad, ni Justicia, ni Asuntos Sociales ... los sindicatos no consiguieron frenar ningún sector. Sólo el servicio de recogida de basuras en la capital alcanzó unos notables niveles de seguimiento: un 83% durante la noche y un 79% por la mañana. Si el 29-S no llegó a triunfar fue, sobre todo, por el buen funcionamiento del sistema de transportes. Los servicios mínimos se cumplieron escrupulosamente.
En el aeropuerto de Barajas, fuentes de Aena revelaron que de los 134 vuelos previstos se habían operado un total de 112. En Atocha, los trenes AVE incluidos en los servicios mínimos también salieron con absoluta normalidad.
El Metro, por su parte, fue la gran punta de lanza que acabó de echar por tierra las intenciones sindicalistas. El Gobierno de Esperanza Aguirre había fijado unos servicios mínimos del 50% en hora punta y del 25% en hora valle, pero lo cierto es que sólo un 1% de los trabajadores del suburbano secundó la huelga .
El servicio de autobuses de la EMT fue otra historia . En hora punta (de 6.00 a 9.00 horas) sólo circuló un 14% de lo previsto. De los 958 vehículos que tenían que salir, sólo lo hicieron 150. Además, más de setenta autobuses resultaron dañados por los diferentes grupos de piquetes. De ellos, 21 sufrieron roturas de lunas o retrovisores, y otros 51 fueron manchados con pinturas o con lanzamientos de huevos, según el Ayuntamiento.
La EMT comenzó a recuperar la normalidad cuando acabó la hora punta. Fue después de que el Consistorio criticara a la Policía Nacional por no haber mandado agentes a los cocheras . Esperanza Aguirre también tachó de «absolutamente incívico» el comportamiento de los piquetes en Fuencarral, Entrevías y La Elipa, a la vez que resaltó la violencia con la que se emplearon, «lo que impidió que los vehículos salieran de las cocheras». La presidenta no dudó a la hora de hacer balance: «En la Comunidad —dijo—, la inmensa mayoría de los trabajadores han elegido trabajar, así como todos aquellos que no han tenido ningún piquete impidiéndoles la entrada a sus puestos».
La huelga general apenas hizo estragos en la capital . Sólo en el centro los piquetes se dejaron notar, al intentar cortar la Gran Vía al tráfico durante unos minutos y, sobre todo, forzar a que los comercios de la zona cerraran sus puertas. La jornada dejó un balance de 38 detenidos y 1.500 personas identificadas durante las doce primeras horas de los paros. Las causas de los arrestos —37 de la Policía Nacional y uno de la Guardia Civil— se debieron a atentado, resistencia y actos vandálicos contra bienes y enseres, la mayoría de ellos, producidos en Madrid capital, según explicó ayer la Delegación del Gobierno.
El incidente más grave se produjo a las ocho de la mañana en la factoría EADS-CASA en Getafe cuando un trabajador, que iba a entrar a la fábrica, fue atacado por un piquete formado por un centenar de personas, lo que obligó a actuar a la Policía. Acto seguido, varios agentes fueron acorralados dentro de la empresa, al tiempo que cerraban la puerta, quedando aislados. Desde el exterior, sus compañeros realizaron varios disparos al aire intimidatorios. Resultado: 19 heridos entre policías y piquetes.
Al final de la jornada, los sindicatos también hicieron balance de la huelga. CC.OO. y UGT aseguraron que la convocatoria había sido un «éxito» al haber sido secundada por el 74,2% de los trabajadores . Por sectores, aseguraron que en la administración central el seguimiento fue del 51,2%, en la autonómica del 36 y en la local del 76%, con la particularidad de que algunos ayuntamientos de la región cerraron sus puertas.
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