La Delegación del Gobierno en Madrid se escuda en que autorizó la marcha antimascarillas solo para 20 personas
José Manuel Franco acusa a los organizadores de mentir y anuncia una investigación policial
El PP pidió este lunes la dimisión del delegado por permitir la concentración

La polémica y la indignación por la manifestación negacionista de Colón continuaba este lunes, horas después de su celebración, con una pregunta en boca de todos: ¿Cómo pudo permitirse en el contexto actual? El delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco , ... se afanó durante toda la jornada en justificar la autorización de la administración que encabeza, amparándose en que los organizadores mintieron en su solicitud. Fuentes la Delegación en la Comunidad de Madrid detallaron a ABC que en la comunicación no se hizo alusión alguna a las mascarillas , que se comprometieron a mantener la distancia social y que la previsión de asistencia que trasladaron era de una veintena de personas pese a que se rozaron las 3.000. Con más de treinta expedientes sancionadores abiertos, se abrirá también una investigación policial.
El escenario que imaginaron en la Delegación –o al menos el que ahora defienden– contrasta sobremanera con lo ocurrido el domingo. Miles de personas se agolparon en la céntrica plaza madrileña para cuestionar la pandemia y las medidas implantadas por el Ejecutivo de Pedro Sánchez , sin mascarillas, apelotonados entre sí y con consignas del tipo «bote, bote, bote, aquí no hay rebrote» o «libertad, libertad». «Los manifestantes en ningún momento reivindicaron en su comunicado el rechazo a la mascarilla», alegó Franco ayer, si bien desde la Organización Médica Colegial (OMC) ya advirtieron de los riesgos para la salud publica de esta concentración, habida cuenta de sus promotores.
Desde la Delegación del Gobierno en Madrid argumentaron que el organizador señaló en su petición generalidades como la vulneración de Derechos Fundamentales por parte del Estado, su rechazo al estado de alarma o la condena a la presunta manipulación de los medios de comunicación. «En ningún momento se dijo nada contra las mascarillas», explicaron, en la línea de lo declarado por el también líder del PSOE en la región, que anunció en una entrevista con la cadena Ser una respuesta «contundente»: «No le va a salir gratis a las personas que han puesto en peligro la salud de los madrileños».
Ley aplicable
La acusación de que los impulsores de la manifestación mintieron se basa también en que la solicitud hablaba de una asistencia de 20 personas que después se desbordó por el boca a boca en redes sociales. «Es una cosa gravísima, han mentido al Estado» , insistían en la administración. Además, aseguran que se les recordó el contexto actual en la región , con cientos de nuevos contagios por coronavirus cada día –7 nuevos fallecidos, 894 hospitalizados y 96 en UCI según el último informe de la consejería de Sanidad– y los promotores contestaron que no solo se cumpliría la distancia interpersonal, sino que además habría indicaciones para preservar el cumplimiento de esta medida. Sin embargo, como es sabido, nada de esto ocurrió y los manifestantes ignoraron todas las restricciones.
Esto provocó que durante la concentración se abrieran más de 30 expedientes, aunque aún no se sabe la ley que se aplicará, si la ley de Salud Pública por el incumplimiento de medidas como llevar la mascarilla; o la de Seguridad Ciudadana. En cualquier caso, se ha encargado un informe a la Policía Nacional para profundizar en esta cuestión e identificar a través de las imágenes a quienes infringieran alguna norma.
Críticas del PP
El PP criticó duramente la actuación de Franco y solicitó de nuevo su dimisión. «Un delegado del Gobierno no puede autorizar por segunda vez una manifestación conociendo sus riesgos, nos jugamos muchos contagios y vidas humanas», declaró Ana Camíns , secretaria general del partido en Madrid, que recordó que Franco ya fue reprobado por la Asamblea por su gestión de las manifestación en los días previos al estallido de la pandemia.
En la misma línea, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida a fearon la autorización de la manifestación y el hecho de que podía saberse lo que iba a ocurrir en una marcha antimascarillas. «Que no se haga el indignado, porque obviamente cuando se convoca una concentración contra el uso de mascarillas lo más probable es que no se usen mascarillas», dijo el alcalde de la capital. La presidenta regional, por su parte, apeló a la «solidaridad de todos» frente a »iniciativas irresponsables»: «Al comienzo de la pandemia todo el mundo era solidario. Ahora, cada día, hay más grupos con distintas reivindicaciones».
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