Los cuatro pueblos de Toledo que no quieren seguir atrapados en la CM-4010
Yeles, Esquivias, Borox y Seseña exigen la finalización urgente de las obras de enlace con la A-42, que provocan a diario tremendos colapsos de tráfico en esta zona de la Sagra
Seseña, Yeles, Borox y Esquivias se unen para denunciar el colapso de la CM-4010 y exigen a la Junta soluciones

Cuando solo una parte de los diversos factores que configuran el crecimiento de una comarca es la que crece, lo más natural es que se produzca una disfunción perniciosa. Eso es lo que ocurre en la comarca de mayor crecimiento no solo de Castilla-la Mancha, sino en determinados aspectos también de España, como es la de La Sagra, en la que algunas de sus zonas no ha crecido ni mucho menos a la par y de manera proporcionada la eclosión demográfica y económica que ha supuesto la llegada de nuevas y numerosas empresas junto con respecto a la mejora y ampliación de sus infraestructuras de comunicación para que puedan dar cabida a un incremento del tráfico muy considerable.
El resultado ha dado paso a una situación de permanentes retenciones de vehículos que hace muy complicado el día a día de la convivencia económica y social. Eso es lo que desde hace un tiempo vienen reclamando a la Consejería de Fomento de la Junta de Comunidades, por ahora sin resultados positivos, los municipios de Seseña, Borox, Esquivias y Yeles, atrapados desde hace varios años en el colapso que cada día se vive a causa de la «critica situación» que se padece en la carretera comarcal CM-4010 entre Seseña e Illescas.
Allí el día a día nada tiene que envidiar a las zonas de mayor colapso de tráfico de las grandes ciudades, pues en recorrer cortos desplazamientos en los que en condiciones normales se tardaría entre 15 o 20 minutos puede llegar a prolongarse hasta una hora, afectando así a la calidad de vida de los ciudadanos, entre los que se encuentran trabajadores, estudiantes, transportistas o profesionales y usuarios de los servicios médicos.
El paso del tiempo ha dejado en evidencia la insuficiencia de la C-4010, para la que incluso en su día, al principio de la década de los años 2000, se barajó su desdoblamiento, y ahora se plantea un carril adicional. Pero a eso se une, y es lo que ahora más se padece, la inexplicable tardanza -que ya va para dos años- en terminar las obras en el puente de la A-42, entre Yeles e Illescas, que forma parte del proyecto que ejecuta el agente urbanizador del plan Pradillos 2.
Al margen de esta actuación, también cabe recordar otro proyecto inacabado que sin duda ayudaría a solucionar en gran medida el tráfico cada vez más apabullante de esta comarca, como es la terminación del tercer tramo de la inacabada Autovía de La Sagra, en concreto el que va desde el término de Illescas la de Seseña para enlazar con la A-4. Eso permitiría, además, comunicar toda la enorme zona logística de Illescas con la autovía de Andalucía y otras vías.
Esta infraestructura, a falta de este tramo cuya ejecución en algunas zonas es incipiente, fue inaugurada en mayo de 2011 por el entonces presidente regional socialista José María Barreda. Todas estas demandas son las que los alcaldes de los municipios afectados, Jaime de Hita (Seseña), Almudena González (Esquivias), Soledad Delgado (Borox) y María José Ruiz (Yeles) han puesto en conocimiento por escrito al consejero de Fomento, Nacho Hernando, con el fin de que se dé una respuesta lo más rápida posible, aunque aseguran que por ahora no ha habido contestación, según señalan los alcaldes.
Se trata de agilizar las obras sobre el puente de la A-42, ampliar la carretera CM-4010 con un carril adicional para descongestionar el tráfico y el impulso definitivo a la Autovía de La Sagra mediante la finalización del tramo pendiente, con el objetivo de aliviar la saturación de las carreteras locales por las que hoy día circulan a diario miles y miles de vehículos, muchos de ellos camiones. Todo ello fruto de un crecimiento demográfico y económico muy significativo en los últimos 20 años.
Así, de los pueblos unidos en esta reivindicación destaca el crecimiento de Seseña, que en ese tiempo ha pasado de más de 3.000 habitantes a superar los 30.000, si bien buena parte corresponden al Quiñón, con una población más orientada hacia la Comunidad de Madrid. También Esquivias ha duplicado su población, de más de 3.000 a 6.000 hoy día, mientras que Yeles ha pasado de unos 2.000 a más de 6.000 y Borox de unos 1.500 a rondar los 5.000. En suma, se calcula que son más de 50.000 los habitantes afectados por esta deficiencia viaria. Respecto a la situación actual, la alcaldesa de Esquivias, Almudena González, del Partido Popular, llama la atención sobre la falta de respuesta a sus peticiones y destaca lo bueno y lo malo de estar en el centro neurálgico del desarrollo económico, señalando que «estoy totalmente a favor del desarrollo, pero con conocimiento, porque lo que no es lógico es que a unos pueblos se les permita todo y a otros no. A algunos nos piden hasta el carnet de identidad y toda serie de competencias para poder desarrollarnos, como nos ocurre con un polígono industrial que queremos desarrollar. No es lógico».
La alcaldesa de Esquivias explica que en su caso, como Yeles y Borox, «estamos en un cajón de sastre, ya que nos encontramos en el centro de dos grandes desarrollos industriales como son Seseña e Illescas, pero la carretera no ha crecido ni mejorado para el volumen de vehículos que soporta. También llama la atención sobre situaciones potencialmente peligrosas o delicadas que puede plantearse en relación con el tráfico para vehículos sanitarios. «En Esquivias tenemos el centro de urgencias también para Yeles y Borox y espero que los atascos de tráfico no provoquen que pase nada grave; tal vez por eso últimamente estamos viendo más que nunca a los helicópteros en el traslado por servicios sanitarios». Incluso alude a un hecho rocambolesco en esta situación de embotellamientos con es el hecho de que Tráfico haya instalado en Yeles un «radar recaudatorio» en una zona en la que no se puede circular a más de 50 kilómetros por hora: «nos toman por imbéciles o qué pasa», señala.
En relación a la construcción de un carril más en la CM-4010, Almudena González recuerda que este proyecto de desdoblamiento ya fue planteado desde principio de los años 2000, y que incluso cuando se ha propuesto algún tipo de desarrollo urbanístico, la zona de afectación de carreteras aparece con el desdoblamiento. Asimismo, insiste tanto en la demora «inaceptable» de la obra que finaliza en la autovía Madrid-Toledo como en el olvido permanente por parte de la Junta del último tramo de la Autovía de La Sagra, en el que varios tramos estaban avanzados pero que ahora no podrán recuperarse y ahora habrá que rehacerlos y costará más dinero.Por último, González destaca el hecho de la coincidencia de los alcaldes en reclamar estas mejoras, «independientemente del signo político, ya que estamos todos», y asegura que «la gente está muy quemada», ya que moverse por la zona para ir a trabajar o a realizar cualquier gestión, «y ya no te digo si vas a Illescas o a trabajar a Madrid, supone toda una aventura y un tiempo mucho mayor que el que sería necesario en caso de tener infraestructuras adecuadas».
Aunque reconoce que en este caso «por fortuna» la mayor parte de los desplazamientos de la población de Seseña (más de 30.000 habitantes) son hacia la Comunidad de Madrid, su alcalde, Jaime de Hita (Partido Popular), incide en que el partido judicial de la comarca es Illescas y son muchos los vecinos, aparte de estudiantes o trabajadores, que se tienen que desplazar a la localidad illescana para hacer todo tipo de trámites administrativos de índole supramunicipal, y que por lo tanto también se ven obligados a soportar los embotellamientos de la carretera comarcal.«Entendemos que las obras son necesarias y convenientes, pero lo que nos está llamando mucho la atención es lo que se están alargando, ya más de dos años, las que se están llevando a cabo para enlazar con la A-42. Eso es lo que no tiene cabida», afirma, y por ello exige «que se aceleren porque van excesivamente lentas», de ahí que apunte que deberían incluso establecerse tres turnos de trabajo para minimizar los muchos problemas que están generando en una zona en la que nada tiene que ver toda la actividad económica actual con la que había hace veinte años.
También destaca en este sentido que esta carretera comarcal ha sido en algún momento de las más transitadas de toda España en volumen de tráfico, «y ahora la verdad es que se ha convertido en un peligro el tránsito diario». Incluso recuerda que históricamente hace muchos años que se planteó el desdoblamiento de la CM-4010, algo que sin embargo no se ha acometido, aunque no lo descarta puesto que en sucesivos planes de desarrollo urbanístico que se han propuesto, como es el caso de Parquijote, la Junta ha planteado en esa zona concreta el desdoblamiento de la calzada.
Respecto a la autovía de La Sagra inacabada, De Hita lamenta que el Gobierno regional aún no haya desarrollado el ramal que falta, «porque eso sin duda ayudaría a mejorar la situación. Lo que no es concebible es que no exista ni una ni otra. En una región en la que perdemos población nosotros estamos en una parte de Castilla-La Mancha en la que hay crecimiento y lo debemos defender. Por eso pido que la cuidemos y protejamos, y que también estemos a la altura desde el punto de vista político», señala, al tiempo que pide que «a todos los municipios se nos trate por igual a la hora de realizar determinados proyectos».
La localidad de Yeles posiblemente sea la más perjudicada por la proximidad de las obras que se vienen realizando desde hace tanto tiempo. Como el resto de colegas, su alcaldesa, María José Ruiz (PSOE), coincide en calificar la situación de inadmisible y exige que las obras que ocasionan el colapso se terminen a la mayor brevedad posible. «No puede ser que los vecinos soporten este tráfico día a día, que salgas a hacer alguna gestión por ejemplo a Illescas y lo que debería suponer un tiempo de 10 o 15 minutos se convierta en 50 o una hora». Por eso exige también que el agente urbanizador, Inmobisanro, que está realizando esas obras por el desarrollo del proyecto Pradillos 2 en Illescas, emplee más medios para terminar cuanto antes con unas obras que, además de los atascos, están ocasionado el deterioro de la calzada incluso con hundimientos del firme en algunos puntos, por lo que añade que «afortunadamente la cosa no ha sido peor con posibles accidentes».
Aparte del comunicado enviado por los cuatro alcaldes a la Consejería de Fomento para denunciar la situación, la alcaldesa de Yeles recuerda que ya el pasado 10 de febrero mantuvo una reunión en Toledo con el Jefe de Demarcación de Carretera para comunicar el estado de las obras, «de vital importancia para el municipio» relacionados con la ejecución de las nuevas incorporaciones y glorietas que unirán la CM-4010 con la A-42 en los dos sentidos (Madrid/Toledo) y las consecuencias de la recogida de aguas a través de los canales laterales tanto de los dos márgenes de la autovía A-42 y la CM-4010, todo ello con destino a Yeles. Allí se comprometió a dar traslado de las peticiones a la dirección facultativa de la obra y también a facilitar documentación técnica. Para María José Ruiz lo prioritario es aclarar la planificación de esta obra de conexión de la CM-4010 con la A-42 y exigir su aceleración, aunque no serviría de nada hacer un desdoblamiento si luego no se acompaña con una conexión adecuada con la autovía, ya que supondría un efecto embudo. Además, como cuestión más general, invoca la necesidad de aplicar políticas de desarrollo adecuadas, «ya que hasta ahora lo que se ha hecho es primero hacer un desarrollo económico y empresarial y la mejora o nuevas infraestructuras se ha dejado para después y en muchos casos faltan por hacer».
Esta misma disfunción en los tiempos del importante desarrollo económico que ha experimentado esta comarca toledana es la que apunta la alcaldesa de Borox, Soledad Delgado (Ciudadanos). «Debería haber ido antes el desarrollo de las infraestructuras que el industrial», afirma. En el caso de esta localidad, la conexión con Toledo se puede hacer por otra carretera hacia Villaseca y Mocejón, pero como ocurre con el resto de municipios afectados son muchas las visitas obligatorias de vecinos, o el caso de los estudiantes, a Illescas por cuestiones administrativas, y eso supone para los borojeños un grave problema al estar más alejados y tener que aguantar el atasco casi inevitable. Soledad Delgado cree también que debe exigirse a la empresa que establezca tres turnos para terminar cuanto antes unas obras cuyo retraso y lentitud no entiende en absoluto, aunque en su opinión no es muy viable un tercer carril en la carretera comarcal y duda que sea la solución, aunque reconoce que «sería un alivio». También llama la atención la alcaldesa sobre el grave olvido que supone terminar el último tramo de la Autovía de La Sagra, y apunta incluso la posibilidad de la reversión de los terrenos expropiados en su día para su ejecución.
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