Navidad
Caramelos, regalos e ilusión a mansalva en las cabalgatas de Castilla-La Mancha
había muchas ganas de recibir a los reyes magos
La de Cuenca empezó con retraso por una niña perdida y en la de Albacete calculan que hubo 75.000 personas

Había muchas ganas de recibir a los Reyes Magos sin mascarilla, sin distancia social y sin todas esas medidas que nos han puesto un poco más tristes desde que el coronavirus apareció en nuestras vidas. Así pues, cientos de miles de niños castellano-manchegos, pero también mayores, se echaron este jueves por la tarde-noche a las calles de su ciudad o de su pueblo para cerrar la Navidad de la mejor manera posible: con la ilusión que solo consiguen sus majestades Melchor, Gaspar y Baltasar.
Llovieron caramelos, llovieron gominolas, llovieron gusanitos y llovieron regalos de todo tipo, desde balones a puzles. Y hubo, claro, algún susto. Siempre lo hay. Como en Cuenca, donde la cabalgata comenzó con retraso por una niña perdida y, por fortuna, felizmente encontrada al poco. Imposible calcular cuánta gente se echó a la calle este 5 de enero. La Policía Local dice que en Albacete fueron unas 75.000 personas, mientras que en Guadalajara, donde estuvieron acompañados con la alegría de 18 comparsas, rondaron las 30.000.
Sus majestades bajaron de sus carrozas y completaron a pie el último tramo del recorrido en Cuenca y Ciudad Real, donde abrió paso 'Zapatones', mítico camión de bomberos. Y en Alarilla, tal es la tradición, los Reyes Magos aterrizaron en parapente. No todo van a ser camellos.
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