Asturias bulle con Cascos
Génova dio el plácet antes del verano para que propusieran de candidato al ex vicepresidente

El PP asturiano lleva camino de convertirse en una olla a presión que amenaza con estallar si Génova no intenta bajar antes el fuego donde se andan recociendo viejas rencillas y enfrentamientos. La hipótesis que lleva meses sobre la mesa respecto a la posible candidatura de Francisco Álvarez-Cascos como aspirante a la Presidencia del Principado, ha vuelto a demostrar que la figura del ex vicepresidente del Gobierno, ex ministro de Fomento y ex secretario general del PP no deja indiferente a nadie, ni siquiera a los de su partido.
Sobre quién tiene la mayor cuota de responsabilidad para que se haya llegado a este nivel de enfrentamientos interno hay versiones diametralmente opuestas. La dirección en Asturias no duda en acusar al silencio de Génova como germen del conflicto, mientras que desde la sede nacional argumentan que los mismos que lanzaron la candidatura de Cascos —entre ellos, el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, auténtico fáctotum de la organización regional—, luego se retractaron.
«Hace doce años estábamos a tiros», afirma de manera muy gráfica un dirigente del PP asturiano en alusión a la crisis con Sergio Marqués, entonces presidente popular del Principado, que rompió con el PP por discrepancias con Cascos y fundó su propio partido, el URAS. Y hoy, dice la misma fuente consultada, la situación no es muy distinta porque «aquí tenemos memoria histórica».
Llamada al orden
El pasado martes Génova llamó al orden al presidente del Comité Regional de listas para que desconvocara la reunión que tenían previsto celebrar un día después. En la misma, tal y como adelantó ABC, iban a proponer formalmente a la dirección nacional una terna de posibles candidatos, entre los que no estaba el ex vicepresidente. El mensaje de la sede nacional fue claro: no era el momento de andar proclamando candidatos, no se podía aceptar una estrategia de hechos consumados y la presentación de una terna no era algo serio.
Se acordó esperar por lo menos a finales de este mes para que pudieran hacer una nueva propuesta y de un solo nombre. ¿Es posible que se retrase aún más la decisión? «No, porque si no explota el partido», dicen desde Asturias. ¿Es posible que, finalmente, la dirección regional asturiana presente a Cascos, aunque sea obligada por Rajoy? «Eso ya es un imposible», aseveran, para admitir que, de pasar por ese trance, «tiene que dimitir todo el partido en Asturias».
Y todo esto pasa cuando distintos sondeos vaticinan un vuelco electoral que les podría llevar a su primera mayoría absoluta en el Principado. Mientras la lógica política lleva a pensar que es más que suficiente para que todos aparezcan como una familia feliz, la guerra entre la dirección regional y los partidarios de Cascos se recrudece.
Por su parte, Génova niega haber dejado pudrir con su silencio el asunto. «Antes del verano se trasladó a la dirección del partido en Asturias, de manera informal, que si proponían a Cascos sería el candidato. Asturias no debe buscar excusas. Nosotros trabajábamos con la hipótesis de que le iban a proponer», aseveraron a ABC.
Buscar a los candidatos
A estas alturas, sin embargo, admiten que ningún miembro de la dirección nacional ha hablado con el ex secretario general, quien, por su parte, espera que alguien de Génova se lo pida «porque a los candidatos hay que ir a buscarlos» (Cascos dixit). Y no será porque no saben por dónde anda. Sigue recibiendo su correo en Génova y frecuenta la zona por cuestiones profesionales, incluido el pub donde toman café los «genoveses». Y, si no es por Madrid, se le ve mucho por Asturias. Hoy, precisamente, acude a Oviedo para recibir la insignia de oro de la Asociación Día de Galicia en Asturias, en reconocimiento a su «trayectoria personal y política», incluidos los 1.500 kilómetros de autovías y los 2.000 de líneas ferroviarias que realizó durante su mandato así como por el impulso de la Ley de Víctimas del Terrorismo.
Rajoy decidió retrasar la designación de candidatos para después del verano contra el criterio de algunos de sus más estrechos colaboradores, partidarios de haberlo hecho en junio. Aunque en Génova no lo admiten abiertamente, la delicada situación judicial del presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, ralentizó el calendario, de modo que el gran acto de proclamación de candidatos, habitual en el imaginario del PP, aún no tiene fecha.
«Lo de Asturias está enconado. El tema de Valencia está como está y Navarra no es problemática. Lo demás va muy bien», dice un dirigente popular en un rápido repaso por la geografía política de su partido. Es Navarra otra de las incógnitas. El PP se presenta con sus siglas por primera vez desde 1991. Ha tenido que construir una organización partiendo de la nada y, oficialmente, no tiene candidato. Otros, oficiosamente, no dudan en señalar al actual presidente regional y diputado, Santiago Cervera. Pero como dice un miembro del PP de Asturias respecto a Navarra: «la gran diferencia es que allí la pelea es por no ir de candidato».
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