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Cultura

Córdoba vuelve a vibrar al compás en la Noche Blanca del Flamenco

José Mercé luce su arte en una plaza de las Tendillas abarrotada como prólogo de una madrugada interminable de cante y baile

Fotos: Flamenco con Antonio Carmona, Mercedes Córdoba, Israel y Familia de Leyendas

El tiempo en Córdoba: el calor marcará la tónica del fin de semana

José Mercé, en un momento de actución este sábado en Córdoba Rafael Carmona

Antonio Higuera

Córdoba

El compás por bulerías volvió a inundar esta madrugada las calles del casco histórico en la decimoquinta edición de la Noche Blanca del Flamenco de Córdoba. Un evento que se ha convertido en santo y seña de la programación cultural cordobesa y que, un año más tras la resaca de feria, volvió a demostrar que su poder de convocatoria sigue intacto.

Miles de personas de toda clase y condición se echaron a la calle en una velada que se antojaba bondadosa en lo meteorológico pero a la que no faltó calor humano y de termómetro. Sobre la mesa, un menú compuesto por nueve escenarios con propuestas a elegir para todos los gustos. Una noche para patearse plazuelas y callejones en busca de los quejíos, acordes y zapateaos de algunos de los artistas con más tirón del momento.

Precisamente uno de los platos fuertes de la noche fue la inauguración de José Mercé en Las Tendillas. El cantaor jerezano es uno de los pocos 'galácticos' de lo jondo. Un artista de masas que traspasa generaciones gracias a éxitos que ya pertenecen a la memoria colectiva. Y, dicho sea de paso, uno de los nombres que más veces ha estado presente en el cartel de la Noche Blanca del flamenco. Le esperaba una plaza abarrotada que vibró nada más atisbar la silueta del artista sobre las tablas a las diez y media de la noche. Un escenario que, por cierto, este año tuvo como principal novedad el cambio de ubicación, pasando del lateral de la plaza contiguo a la calle Gondomar a estar en el lado contrario, más próximo a Claudio Marcelo.

Acompañado por la sonanta de otro jerezano, el guitarrista Antonio Higuero, a Mercé le bastó un ayeo por soleares para sacar el duende que lleva dentro. Fue el inicio de una actuación que se distinguió por su solemnidad, con un repertorio de cantes que fue in crescendo desde los palos más jondos a los cantes con más compás. En su recorrido por el árbol de flamenco, el artista jerezano nos regaló seguiriyas y alegrías, unas letras por malagueñas y, como no, su correspondiente tanda de fandangos.

Solo fue el prolegómeno de lo que quedaba por llegar en el fin de fiesta, que Mercé quiso anticipar a compás de tangos llevado en volandas por el soniquete que Higuero imprimía a su bajañí. Con el ambiente ya caldeado y ambos artistas metidos en faena, el cierre de actuación fue un homenaje a la bulería de Jerez y a algunos de los temas más populares que han encumbrado al cantaor jerezano al olimpo flamenco.

Israel Fernández

Llegada la medianoche y con el compás ya metido en el cuerpo, la programación de conciertos planteó a los aficionados la primera disyuntiva: elegir entre el espectáculo del cantaor toledano Israel Fernández, en la Plaza de San Agustín, u optar por la actuación del maestro Gerardo Núñez junto a la bailaora Carmen Cortés a los pies de la Mezquita-Catedral.

Poco más tarde, en el entorno de la Calahorra, la fiesta continuó con la actuación de la bailaora Mercedes de Córdoba, que volvía a su tierra con el espectáculo 'Sin más' arropada por un cuadro de lujo formado por el guitarrista Juan Campallo, el cante de Jesús Corbacho y la percusión de Paco Vega.

Los melancólicos de otros tiempos también tuvieron su momento de disfrute en el escenario de la Plaza Conde de Priego, en el barrio de Santa Marina, con el espectáculo 'Familia de leyendas', donde confluyeron Fran Cortes 'Chiquetete', José Ortega 'Manzanita' y Manuel de Angustias para rendir homenaje a los desaparecidos Bambino, Manzanita y Chiquetete rememorando éxitos que son banda sonora de toda una época.

Más actuaciones

Israel Fernández en San Agustín le dio brío a una jornada rematada con la traca rockera y flamenca de Derby Motoreta's

Pasado el ecuador de la fiesta, en una Plaza de la Corredera abarrotada de público, arrancaba su concierto el exlíder de la banda Ketama, Antonio Carmona, que hizo subir la temperatura ambiente de una noche que ya estaba caldeada de por sí con un combinado de flamenco y ritmos caribeños.

La recta final de la velada dejó la fusión musical de flamenco, música árabe y judía del espectáculo del guitarrista José Manuel Tudela en el Compás de San Francisco, un remanso de paz para quienes quisieron huir del bullicio antes de la traca final que se esperaba en la Plaza del Potro y los jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos. A escasos metros de allí, en la Fuente del Potro, los que aún tenían ganas de más jarana disfrutaron del recital de Pedro 'El Granaíno', que por primera vez se presentaba en solitario en la Noche Blanca del Flamenco con la guitarra del cordobés Antonio de Patrocinio Hijo.

La noche terminó con los fuegos artificiales de una de las bandas más 'sui géneris' del momento: los hispalenses Derby Motoreta's Burrito Kachimba, en los jardines del Alcázar. Un fin de fiesta brutal a golpe de flamenco y rock psicodélico que terminó por dinamitar los cuerpos de quienes no quisieron perderse la actuación de una de los grupos revelación del panorama musical nacional de los últimos años.

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