Pedro Sánchez, nuevo secretario general socialista
Zapatero y Díaz: una caja de tiritas en Ferraz
El líder «caído» y la que dicen es «lideresa» en la sombra, respaldando la candidatura de Sánchez como nuevo secretario general, acudieron a votar con sendos apósitos en el rostro

A la mañana del día que, en versión de los socialistas, iba a cambiar el rumbo del partido, se presentaron José Luis Rodríguez Zapatero y Susana Díaz con sendas tiritas en el lado derecho de la cara. La circunstancia, más allá de las molestias personales, no puede ser otra cosa que una metáfora. En León ( victoria de Eduardo Madina ), comparecía el pasado, el expresidente del Gobierno, con un apósito que delataba una herida por cerrar, los últimos restos de dolor. Algo parecido en Sevilla ( triunfo de Pedro Sánchez ), donde la mujer a quien muchos ven como el futuro del partido –aunque todavía a resguardo–, también acudía a votar escondiendo una herida aún en marcha. Desde el principio, el PSOE quiso plantear las primarias de este domingo 13 de julio como el movimiento capaz de cicatrizar las profundas heridas de los daños dejados por el pasado, al tiempo que podía prevenir y suturar las que ya se pueden adivinar en el futuro –elección de candidato a las generales, relación con el PSC...–.
En ese instante de tránsito de un PSOE hundido y ensimismado en un momento crítico, es en el que se ha alzado con la victoria el diputado de 42 años Pedro Sánchez Castejón . La renovación generacional anunciada y la mitad de los votos para sostener su caja de tiritas, y caminar con ella hacia el futuro que está a punto de echársele encima.
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