SIRIA
Rajoy pide diálogo y el aval de la ONU pero el PSOE le acusa de sembrar «inquietud»
El presidente exigió en San Petersburgo una «solución política y negociada». El documento de EE.UU. apoyado por España no prevé acciones bélicas. La tentación en las filas socialistas de resucitar el «no a la guerra» es muy fuerte.

El Grupo Parlamentario Socialista se ha apresurado a pedir el viernes por la tarde la comparecencia urgente del presidente del Gobierno ante el Pleno del Congreso el próximo 12 de septiembre para informar a la Cámara «del apoyo a una intervención en Siria expresado mediante una declaración firmada por once países con ocasión de la cumbre del G-20». No obstante, al término de la reunión del G-20 en San Petersburgo, lo que Mariano Rajoy dejó claro fue que su posición es que «esos crímenes no pueden quedar impunes». «La comunidad internacional debe dar una respuesta clara y firme», añadió, sin mencionar en ningún caso una ofensiva armada.
Muy por el contrario, Rajoy se mostró partidario de una «solución política y negociada bajo la iniciativa de la conferencia de paz de Ginebra». Es más, dijo que «es importante esperar el resultado de la investigación» de los expertos en armamento químico de Naciones Unidas y también que la ONU «asuma sus responsabilidades de acuerdo con la legislación internacional».
Para el presidente del Gobierno, la investigación de la ONU debe concluir «con la mayor celeridad posible, porque no se trata de estar demorando sine die los resultados”. Y en relación con los planes del presidente de EEUU, Barack Obama, de atacar Siria, Rajoy afirmó que «todavía no hay ninguna decisión definitiva ni ninguna propuesta concreta». Por eso, subrayó el jefe del Gobierno, «tenemos que hacer un esfuerzo para dialogar, para ponernos todos de acuerdo y España estará siempre buscando una solución conjunta».
Existe en el PSOE la tentación de rentabilizar el «no a la guerra», convertido en eslogan durante el último mandato de José María Aznar, que decidió el despliegue de tropas en la guerra de Irak de 2003.
Más allá de la literalidad de las palabras del presidente del Ejecutivo, el secretario del PSOE para la UE, Juan Moscoso, también se pronunciaba esta tarde en unas declaraciones a Ep instando al Gobierno a explicar su posición sobre Siria después la firma con Estados Unidos y otros nueve países de ese comunicado que, a su juicio, es «ambiguo» y tiene «una finalidad imprecisa que despierta inquietud». A juicio de Moscoso, junto a esas explicaciones el Gobierno debe precisar si va a proponer alguna medida concreta y conforme a la Carta de la ONU o si los firmantes están pensando en saltarse los procedimientos de la legalidad internacional para castigar el ataque químico.
Así, Moscoso ha reprochado al Gobierno que hayan «desaprovechado» varias ocasiones para explicar en el Congreso su posición sobre Siria, la última el pasado martes en la Comisión de Exteriores, donde acudió el ministro, José Manuel García Margallo, pero para hablar de Gibraltar. Una semana antes, el PP había rechazado en la Diputación Permanente una petición de comparecencia del ministro amparándose en la «incertidumbre» de los acontecimientos y en que el titular de Exteriores ya tenía previsto ir al Congreso.
Esta semana, el secretario general del PSOE subrayó que su partido apuesta por una represalia «política, no militar» al régimen de Bashar Al Assad, si bien lamentó también que están «viendo como evolucionan los acontecimientos», que se confirman los «peores temores» y que la «matanza» de civiles en Siria no puede «quedar impune».
La declaración difundida por la Casa Blanca asegura que los Gobiernos de Australia, Canadá, Francia, Italia, Japón, Corea del Sur, Arabia Saudí, España, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos han solicitado «una respuesta internacional fuerte» tras el uso de armas químicas en Siria.
«Llamamos a una fuerte respuesta internacional a esta grave violación de las normas y la conciencia mundial, que envíe un claro mensaje para que este tipo de atrocidad no vuelva a repetirse», se indica en la nota. Su texto advierte que «los que perpetraron estos crímenes deben de asumir su responsabilidad». Los once países tachan el ataque del pasado 21 con armas químicas en las afueras de Damasco de acción «horrible» y señala que «los indicios apuntan claramente al Gobierno sirio como responsable».
El comunicado recuerda que los once países han apoyado siempre «una resolución contundente del Consejo de Seguridad de la ONU», pero lamentan que tal organismo lleve «paralizado los dos últimos dos años y medio», cuando comenzó la guerra civil en Siria.
La nota concluye señalando que «el mundo no puede esperar a fracasados procesos eternamente que solo pueden llevar a un mayor sufrimiento para Siria y propiciar la inestabilidad regional» y los países firmantes aseguran respaldar los «esfuerzos realizados por Estados Unidos y otros países para garantizar la prohibición del uso de armas químicas». Piden también a los inspectores de la ONU que terminen lo antes posible su informe.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete