AJUSTE DE CUENTAS
El señuelo de la financiación
Montero promete ahora la reforma que no ha podido acometer desde 2020
ERC pone su precio a Sánchez

En marzo de 2017, Cristóbal Montoro no descartaba quitas de la deuda a través del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) en un nuevo modelo de financiación. Era, sobre todo, un guiño a las comunidades autónomas socialistas cuando el Gobierno en minoría del PP intentaba aprobar ... los Presupuestos de 2017 y el techo de gasto de 2018. Un año después, en febrero de 2018, volvería a reflexionar sobre ello: «Tenemos que ver qué hacemos respecto a la deuda de las comunidades autónomas y, en especial, la que tienen contraída con el Estado. Tenemos que ver qué parte de esa deuda se corresponde con insuficiencias del sistema de financiación actual». De hecho, el PP había propuesto una quita de intereses a finales de 2014 para nueve comunidades autónomas que habían incumplido el objetivo de déficit. La quita quedó en mera rebaja de los intereses ante la beligerancia expresada por cinco de las comunidades cumplidoras, que se sentían discriminadas, y a que Luis de Guindos argumentó que en Bruselas no se entendería que se traspasara al Tesoro una parte de la deuda autonómica. También se discutió sobre el efecto que podría tener la quita en los mercados.
El debate ahora retorna al hilo de las necesidades de Pedro Sánchez de cara a una eventual investidura. Se envuelve con el ropaje de un nuevo sistema de financiación que sustituya al actual que data de 2007 y fue negociado por Zapatero con el consejero catalán de Economía y Finanzas de la época, Antoni Castells, a la sombra del nuevo Estatuto de Cataluña. Algo debió salir mal porque los gobiernos catalanes no han parado de quejarse pese a que se denunció que favorecía a Cataluña. En 2013 se tenía que haber negociado un nuevo sistema y Montoro se negó porque, a su juicio, el hecho de que no hubiera dinero para repartir haría fracasar la negociación. Y no le faltó razón. Cuando creyó que lo podía intentar de nuevo, en 2018, el gobierno cayó por la moción de censura de Sánchez. De hecho, María Jesús Montero se ha puesto a hablar muy animosa del nuevo sistema de financiación sin pararse a admitir que una de las promesas incumplidas de la anterior legislatura fue precisamente el nuevo sistema de financiación autonómico.
Tenemos en Fedea a Ángel de la Fuente, quizá el mayor experto en financiación autonómica. El 'think tank' acaba de publicar un estudio muy interesante: 'El saldo estructural de las Comunidades Autónomas, 2021-2022'. En él se hace un ejercicio técnico para determinar el saldo estructural, independiente del ciclo económico, de unos años muy turbulentos para las finanzas autonómicas por la presión que supuso la pandemia. Los autores (Manuel Díaz, Carmen Marín y Diego Martínez) han introducido algunos cambios metodológicos que se apartan de la norma oficial y creo, como ellos, que para bien. Su conclusión es que «las comunidades autónomas realmente no han saneado sus cuentas fiscales en 2022 y, por ello, es urgente que una vez superada la crisis del Covid y de la invasión de Rusia en Ucrania, aborden un plan creíble para garantizar la sostenibilidad de las cuentas públicas. En su tabla de saldo estructural, las comunidades que salen peor paradas (lo que delataría infrafinanciación, pero también otros vicios) son la Comunidad Valenciana y Murcia, lo que es coherente con otros informes. jmuller@abc.es
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