La gran subasta de míster Adelson en España
Los gobiernos de la Comunidad de Madrid y Cataluña lucharon durante meses para agasajar y encandilar al magnate, que al final dio la espantada y dejó a España sin la inversión prometida

Subasta por todo lo alto. En 2012, el proyecto de Eurovegas trastocó durante meses la actualidad política de Cataluña y Madrid, cuyos gobiernos trataron de cortejar como fuera al magnate del juego. De hecho, ambas regiones pusieron -léase en sentido metafórico pero también literal- ... la carne en el asador para conquistar a Sheldon Adelson. «Allí donde haya buena comida, esa será mi elección», llegó a asegurar a periodistas entre reunión y reunión en una de sus visitas a España. Se prepararon selectos ágapes para cortejar al magnate, fallecido en 2021.
A Adelson le gustaba ser el centro de la atención y ni Barcelona ni Madrid estaban dispuestas a dejar pasar la que, en tiempos de crisis económica, prometía ser una gran inversión. El cortejo, que en muchos momentos tuvo de por medio la comida -Ferran Adrià se ofreció a diseñar los menús si el complejo acababa en Cataluña-, era máximo.
Paracuellos o Alcorcón, en Madrid, y Viladecans, cerca de Barcelona, fueron los emplazamientos planteados y los gobiernos autonómicos se esmeraron en darles lustre. El plan de Adelson no era para menos: 12 hoteles de más de 140 metros de altura, seis casinos y tres campos de golf, además de centros comerciales y emplazamientos para las reuniones, restaurantes y otros equipamientos de ocio. Con una inversión de 18.000 millones de euros, daría empleo a 250.000 personas, decían. El calendario que se presentó en un primer momento estimaba el fin de obras para 2022 y su completo funcionamiento en 2026.
Aunque Cataluña jugó la carta del mar, la propuesta no acabó de cuajar. Primero, porque los planes implicaban, entre otros aspectos, cambios legislativos e importantes afectaciones en el Aeropuerto de El Prat o la mudanza del campo del Espanyol. Por si esto fuera poco, el tejido vecinal se puso en pie de guerra por lo que vieron, desde un primer momento, como una amenaza ambiental sobre una de las pocas zonas agrícolas en el entorno de Barcelona. Por todo ello, la Generalitat dio por perdido el proyecto, incluso antes de que Adelson oficializase su elección.
El problema del veto al tabaco
Madrid puso más facilidades y en septiembre de 2012 se confirmó que el proyecto se quedaría en Madrid. Ahora hace diez años, a principios de febrero de 2013, se supo que Alcorcón era la opción elegida, pero la historia no tuvo un final feliz. Meses después el proyecto acabó en la papelera tras una sucesión de desavenencias: la versión oficial fue la negativa del Gobierno de rebajar la tasa de impuestos al juego. En el trasfondo, el veto al tabaco en espacios interiores o los límites de altura de los rascacielos, que Adelson rechazaba. Eurovegas y su inversión acabaron volando a Asia.
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