CONSEJO DE LA UE
Europa se rinde al eje franco-alemán
Los Veintisiete acuerdan que el Fondo de Rescate de la Eurozona pase a ser permanente y encargan a Van Rompuy una mini reforma del Tratado de la UE para contentar a Alemania

Los líderes de la Unión Europea certificaron ayer el enorme poder del eje franco-alemán. Tal y como se preveía, la UE refrendó el endurecimiento del Pacto de Estabilidad y que el Fondo de Rescate de la Eurozona pase a ser permanente, para lo que se atendió la exigencia alemana de hacer una mini reforma del Tratado de la Unión Europea.El acuerdo se alcanzó pese a que la mayoría de los líderes europeos había asegurado hasta ayer mismo por la tarde que no se iba a consentir que un acuerdo bilateral fuera impuesto a la mayoría.
Sin embargo, finalmente se aplicó el principio de realidad, en el sentido de que lo que más importa ahora en Europa es apuntalar la incipiente recuperación económica, para lo que es imprescindible que haya tranquilidad en los mercados de deuda, lo que depende a su vez de que el Fondo de Rescate de la Eurozona creado en mayo pase a ser permanente.
Y es precisamente este carácter permanente el que desató la caja de los truenos, ya que Alemania, la principal contribuyente a este Fondo, exigía una reforma del Tratado que incluyera la posibilidad de rescatar a un país en caso de quiebra, de tal modo que no tuviera problemas con la Corte Constitucional alemana.
Solución jurídica
Así las cosas, finalmente, y como suele ser tradición en la capital comunitaria, ayer se decidió encargar al presidente del Consejo de la UE, Herman Van Rompuy, que busque una solución jurídica que contente a todo el mundo, en el sentido de hacer una mini reforma del Tratado que no necesite ser ratificada de nuevo en los países y, sobre todo, en aquellos en los que esto se hace mediante referendum. Cabe recordar que el Tratado de Lisboa, en vigor desde diciembre de 2009, tardó en ratificarse diez años.
Lo que es seguro es que a partir de 2011 la Comisión Europea tendrá mucho más poder que ahora para controlar las cuentas públicas de los países europeos, ya que hará una vigilancia reforzada, y no sólo a posteriori, porque, entre las novedades, se creará el «semestre europeo» por el que los gobiernos tendrán que enviar a Bruselas sus cuentas públicas del ejercicio siguiente para recibir el visto bueno.
Las sanciones para los países que no cumplan los topes de déficit y deuda públicos, un 3 y un 60% del PIB respectivamente, se podrán enfrentar a sanciones más fuertes, entre las que destaca hasta la obligación de realizar un depósito económico bloqueado hasta que se corrija la desviación. También en el capítulo de novedades figura que los países podrán ser sancionados antes incluso de que se llegue al 3% de déficit. A petición de Francia, Alemania aceptó que estas sanciones no fuera automáticas, tal y como quería la Comisión Europea y el propio presidente del BCE, que no ha dudado en criticar el acuerdo final para la reforma del Pacto de Estabilidad al considerarlo demasiado blando.
No hubo goleada
Sin embargo, Merkel, que ganó anoche el partido en Bruselas, no lo hizo por goleada, ya que finalmente no salió adelante su propuesta de que los países «manirrotos» en materia de gasto, además de las sanciones antes mencionadas, vieran suspendidos sus derechos de voto en los consejos europeos. Zapatero, se mantuvo prudente en aras de conseguir un consenso que pudiera dar lugar a un acuerdo, aunque sí se mostró en contra de que el incumplimiento del Pacto de Estabilidad conllevara la supensión del derecho de voto.
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