Arrancan el jueves las negociaciones
Los sindicatos preparan una batalla salarial frente a la pérdida de poder adquisitivo y CEOE pide prudencia
Las empresas y los expertos son partidarios de subidas de sueldos sin tener en cuenta la energía, alrededor del 3%, frente a las peticiones sindicales, que alcanzan el 4%
Los países que están enviando armas a Ucrania
Los precios están desbocados y la capacidad adquisitiva de los ciudadanos se resiente de forma notable, teniendo en cuenta que los sueldos llevan más de un año estancados en el entorno del 1,5% en un contexto en el que los gastos se multiplican. Con ... este telón de fondo, empresarios y sindicatos comienzan el próximo jueves las negociaciones para cerra el V Acuerdo interconfederal de Negociación Colectiva (conocido como ANC), en el que incluirán las directrices que deberían regir los convenios colectivos en los próximos dos o tres años.
De partida la patronal pide prudencia, teniendo en cuenta el contexto económico, previsiblememente agravado por la guerra, para no contribuir a las tensiones inflacionistas. Su propuesta estaría ligada a la evolución de los precios sin tener en cuenta la energía, tal y como defienden también muchos de los expertos, lo que situaría los incrementos alrededor del 3%, el último dato de la inflación subyacente .
Los sindicatos acuden a la reunión con la exigencia de extender las cláusulas de revisión salarial en los convenios (ahora apenas llegan al 15% de los trabajadores) y de exigir subidas salariales que palíen los efectos de la escalada de los precios lo que, en la práctica, exigiría alzas salariales desconocidas desde hace 15 años. La postura que defienden sitúan los incrementos por encima de la inflación media, del 3,1%, si bien algunos analistas estiman que el conflicto generado por Rusia podría dispararla hasta el entorno del 6%. Con la propuesta inicial las subidas pactadas se situarían alrededor del 4%, teniendo en cuenta la extensión de las cláusulas de salvaguarda.
Las decisiones salariales cobran ahora gran protagonismo ante la prolongación de un escenario inflacionista . Antes de la invasión rusa el pacto salarial se convertía en clave para la evolución de la economía española; ahora tendrá más relevancia, si cabe, dado el impacto que el conflicto puede provocar en la inflación y, por tanto, en el bolsillo de los españoles, ya muy mermados.
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