Estreno de temporada en Las Ventas: ilusiona Navas en la playa de Tarifa
El debutante da una vuelta al ruedo en una tarde de terrible viento en la que Alarcón se la jugó con el más complicado de una deslucida novillada de Fuente Ymbro y sufrió fractura de tres costillas y neumotórax. Mucho ambiente en los tendidos
Todos los carteles previos a la Feria de San Isidro

Las miles de personas que se arremolinaban en los aledaños de Las Ventas indicaban el arranque de la temporada; los camiones de Mediapro, las entrevistas en el patio del desolladero y las cámaras en el tendido 2, con David Casas y Domingo Delgado ... de la Cámara en los micrófonos, señalaban la puesta a punto de MundotoroTV. Un ensayo a dos semanas justas de la prueba de fuego: el estreno oficial de la nueva plataforma el Domingo de Resurrección en Sevilla. Palabras mayores...
En Tarifa se desarrolló el estreno del año venteño. Porque su playa parecía la suelta arena en medio de aquel vendaval, con remolinos infernales. Malo el estado del ruedo, que si lo ve Morante coge la manguera... Porque agua, entre otras cosas, parecía necesitar el redondel. Fue muy tarifeña la jornada, porque hubo ejemplares de Fuente Ymbro con menos casta que las retintas que toman el sol en la playa gaditana. Por colarse, se coló hasta la sardina quinta de algún chiringuito en un desigual conjunto -va a ser una temporada compleja en lo que respecta a la presentación ganadera- y una tarde muy desapacible por el viento. Qué difícil es el toreo. Qué difícil torear así.
Descorchó la temporada madrileña Indómito, un novillo del montón, más feo que guapo, que enseñaba las puntas. De milagro que no se las metiera a Alarcón en el quite por gaoneras. Con el novillero en la arena, ni hizo por él. Tan noblón como descastado era. Un polverío era ya aquella playa o picadero. Se dejó en la muleta de Yon Lamothe, que remató de una estocada su voluntariosa labor.
Gustaron las verónicas rodilla en tierra de Álvaro Alarcón en el saludo al segundo, hecho cuesta arriba. No era nada fácil manejar los trastos en aquella playa y con Eolo molestando. Cabeceaba el de fuenteymbro, con la cara al alza y buscándolo, siempre encampanado en su poderío. El de Torrijos se quedaba al descubierto ante la imposibilidad de dominar las telas y la prenda se iba directa al cuerpo. Miedo daba desde el tendido la suerte suprema. Directo se fue al pecho, en una tarascada tremenda. Durísimo el golpe. Se dolía Álvaro, al que le faltaba hasta el aire. Sergio Aguilar le examinaba debajo de la chaquetilla, debajo del chaleco. Valiente, se fue otra vez a la cara de Adulador y le enterró una estocada antes de pasar a la enfermería. Mucho mérito del toledano, que al finalizar el festejo fue sometido a distintas pruebas radiológicos en las que se apreció neumotórax y fractura de tres costillas. Duro percance.
Se dobló Mario Navas bajo el 5 con el justito de fuerzas tercero, más fácil que los anteriores, en el que el debutante dibujó algunos naturales que sorprendieron en una faena en la que supo buscar los terrenos donde el viento incordiaba algo menos.
Las Ventas
- Monumental de Madrid. Domingo, 26 de marzo de 2023. Primer festejo de la temporada. 8.764 espectadores. Novillos de Fuente Ymbro, desiguales de presencia y descastados en conjunto, noblotes algunos.
- Yon Lamothe, de azul marino y oro. Estocada (silencio). En el cuarto, estocada despredida (silencio).
- Álvaro Alarcón, de verde militar y oro. Pinchazo y estocada. Aviso (palmas al pasar a la enfermería). En el quinto, metisaca, pinchazo y estocada desprendida. Aviso (silencio).
- Mario Navas, de azul eléctrico y oro. Estocada delantera (petición y vuelta al ruedo). En el sexto, estocada delantera atravesada y tres descabellos. Aviso (palmas de despedida).
Derribó el cuarto al picador, que se cebó en el siguiente encuentro. Tras los leñazos en varas, muy apagado llegó a la faena de Lamothe, que brindó al público. Pero así no se podía torear, con la muleta como una bandera y quedándose al descubierto. Nada dijo aquello, con el animal tan apalancado, pese a los dispuestos intentos del francés.
Impresentable el quinto, una raspa. «¡Toro, toro!», coreaban en las gradas de sol. En medio de las protestas, Alarcón acarició la embestida. Bonito y torero el inicio del toledano. Pero a partir de ahí todo se difuminó entre los buenos propósitos de Álvaro y el punteo de Escogeperro. Unos derechazos ya en el final de la obra levantaron los ánimos. Muy poco entre la nada. Era su despedida como novillero en Madrid, que el primer día de San Isidro le aguarda una alternativa de lujo. Y de mucha responsabilidad.
Sabor de Mario Navas en el sexto, estrecho de sienes, con los pitones apuntando arriba. Encandiló el prólogo rodilla en tierra, toreramente y con gusto. Y de esa guisa el epílogo en un faena con altibajos lógicos, pero cositas ilusionantes y un clásico sello. Y listeza. Apetece verlo de nuevo.
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