Suscríbete a
ABC Cultural

'Aladdin' frota su lámpara maravillosa en Madrid

El 24 de marzo se estrena la producción española del musical, basado en la película de animación de Disney, que lleva nueve años en cartel en Broadway

Los musicales invaden la escena española

Roc Bernadí (Aladdin) y David Comrie (Genio), en una escena del musical Ernesto Agudo
Julio Bravo

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Hace casi tres décadas, en 1994, Disney aterrizó en Broadway con su producción de 'La bella y la bestia'. Solo cinco años antes había iniciado su renovación en el mundo de la animación con películas que tenían aroma de musical. Vinieron después títulos como 'El rey león', 'Aida', 'Tarzán' o 'La sirenita', que trasladaron a las tablas, con éxito desigual, algunas de sus películas de animación. En marzo de 2014 le tocó el turno a 'Aladdin', basada en el filme que se había estrenado doce años antes, con la música del compositor de cabecera de Disney, Alan Menken, y una recordada interpretación del genio a cargo de Robin Williams (en España lo dobló Josema Yuste). La producción original, dirigida y coreografiada por Casey Nicholaw, se estrenó el 20 de marzo de 2014 en el emblemático New Amsterdam Theatre de Nueva York, el mismo en el que se alumbró 'El rey león', y donde hoy, nueve años y más de tres mil funciones después, se sigue frotando diariamente la lámpara.

Ahora, 'Aladdin' llega a Madrid de la mano de la productora Stage Entertainment, que llevaba varios años detrás de este montaje, según su directora general, Yolanda Pérez Abejón. Para asistir al nacimiento de esta nueva criatura -es lo que se conoce como una 'franquicia'; es decir, reproduce clavo a clavo la producción original- se han desplazado a nuestro país varios de los responsables de la producción original, encabezados por Thomas Schumacher, presidente de Disney Theatrical Productions.

'Las mil y una noches'

Con libreto de Chad Beguelin, letras de Howard Ashman y Tim Rice (adaptadas al español por Alejandro de los Santos, también director residente del espectáculo) y música de Alan Menken, 'Aladdin' se inspira en uno de los más celebres cuentos de 'Las mil y una noches'. Cuenta la historia de un ladronzuelo que es encerrado en una cueva mágica, donde encuentra una lámpara maravillosa con un gran secreto dentro: un genio que le concede tres deseos.

La producción española cuenta con un reparto de treinta y tres personas encabezado por Roc Bernadí (Aladdin), David Comrie (Genio), Jana Gómez (Jasmine) y Álvaro Puertas (Jaffar). Les acompañan en los principales papeles Josep Gámez (Kassim), Robert Matchez (Babkak), Alex Parra (Omar), Albert Muntanyola (Sultán) e Ian Paris (Iago). A ellos se suman técnicos, músicos (una orquesta de diez personas, dirigida por Xavier Torras), personal de sastrería, peluquería, maquillaje, personal de sala y de taquilla... En total son necesarias ciento cuarenta personas para levantar el telón cada día.

Imagen principal - Tres imágenes del musical
Imagen secundaria 1 - Tres imágenes del musical
Imagen secundaria 2 - Tres imágenes del musical
Tres imágenes del musical Ernesto Agudo

Y es que 'Aladdin' es un musical de fastuosa espectacularidad, que a la música y las exigentes coreografías suma ochenta efectos especiales, entre ellos el vuelo de la alfombra mágica, uno de los secretos mejor guardados de la producción. Hay detalles que ejemplifican perfectamente la complejidad del montaje; solo en una de las piezas del vestuario, creado por George Barnes, hay 8.644 cristales de Swaroski. «El intermedio es en realidad para el público -dice Álvaro Puertas-; nosotros tenemos que utilizar ese tiempo para cambiarnos de vestuario. Descansamos cuando termina la función».

Canciones nuevas

La película incluía números que alcanzaron popularidad como 'Un genio genial', 'Príncipe Alí' o 'Un mundo ideal'. Para el musical fue necesario sumar varias canciones, que Alan Menken compuso o rescató de entre las que se habían desechado en el filme simplemente por no alargar el metraje. 'Un genio genial' es uno de los momentos más espectaculares de la producción; se ha concebido como un homenaje a la mítica película 'La calle 42' (donde se representa en Nueva York el musical), y su coreografía exige un gran esfuerzo físico a los intérpretes. David Comrie -actor panameño que hace doce años formó parte del reparto en el estreno español de 'El rey león', donde encarnó a Mufasa- asegura que «tengo que ir al gimnasio a hacer cardio para poder estar a tope. Hablé con Michael James Scott, que ha interpretado al Genio en varias ciudades, y me dijo que sin esa preparación estaba perdido. Es un número de diez minutos que cambia a cada momento, como si estuviéramos haciendo zapping».

La película de animación, que han visto varias generaciones desde su estreno, es un referente inevitable. Según el director del espectáculo, Casey Nicholaw, la diferencia principal con respecto a ella es su adultez y su diversidad. «Los personajes son increíbles, divertidos... Y, sobre todo, hechos para teatro». «Obviamente, la esencia de la película está por todas partes -dice Jana Gómez, que vuelve al teatro donde, antes de la pandemia, encarnó a otro personaje llegado desde la animación, Anastasia-, pero en este musical se ve desde una perspectiva más real, más humana; en Jasmine hay cosas mías, por ejemplo, y eso humaniza a los personajes y ayuda a identificarse con ellos».

Historia universal

«La historia tiene tanta fuerza porque parte de la literatura y los personajes son arquetipos muy bien formados que cuentan, con mucha sencillez, una historia muy universal: la búsqueda de la libertad y de no fingir ser alguien que no eres. Se decora con el espectáculo y la purpurina, pero no deja de tener ese trasfondo; los personajes se sienten incompletos y han de hacer un viaje para encontrar lo que a les falta».

A Jaffar le falta el poder, y Álvaro Puertas, su intérprete, dice de él que «es muy poliédrico. Es capaz de encandilar a la gente, pero en realidad carece de empatía... Incluso diría que es un psicópata, disfruta con el sufrimiento ajeno. Cuando consigue la lámpara maravillosa, lo primero que hace no es convertirse en sultán de Agraba, sino encadenar a Jasmine y mostrársela a su padre. Disfruta con el dolor ajeno. Aun así, resulta gracioso, hace reír, como hemos visto en las primeras funciones previas; Jaffar e Iago, mi esbirro, parecemos la pareja cómica del espectáculo».

El Genio, dice David Comrie, «es pura energía. Ha estado encerrado durante diez mil años en la lámpara; ha estado esperando todo ese tiempo que alguien la frote para poderle conceder los deseos y cuando sale estalla. Habla muy acelerado -algo que me costó un poco al principio-, no para en todo el tiempo, y es además un personaje muy ingenioso y divertido».

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

Suscribete
Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación