Los jóvenes responden al bono cultural de Sánchez: «Es una estrategia política porque ha perdido muchos votos»
La medida, que incluye una ayuda de 400 euros para quienes cumplan 18 años a partir de 2022, recibe buena acogida, pero a nadie se le escapa cierta intencionalidad electoral. El teatro, la música o el cine serían los principales beneficiados
Quiénes pueden solicitar el bono cultural
Apoyadas sobre el murete que acompaña a las escaleras de entrada de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Andrea y Sara conversan tranquilamente. Ya han sobrepasado la edad para recibir los 400 euros para cultura que anunció este miércoles el ... presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Quizá por eso, no conocen la medida y se mueven entre el estupor y la aceptación cuando conocen más detalles. «Me parece bien que se gaste en cultura, pero debe haber un control férreo porque si no podríamos gastarlo en cualquier cosa. Si es para cultura es para cultura, yo me lo gastaría en todo lo relacionado con la música y en libros para la carrera», desliza Andrea Martín, estudiante de tercero de Ingenería Aeroespacial en la Universidad Politécnica de Madrid. Ella, a sus 20 años, cree que hay alguna intención más que apoyar meramente a la industria cultural. « Es una estrategia política de Sánchez porque ha perdido muchos votos entre los jóvenes », dice con firmeza. A su lado, su compañera de aula, Sara del Triunfo, asiente. «Nosotras no votaríamos a Sánchez solo por impulsar un bono cultural», añade. Piensa que el bono «tiene buena pinta», pero no cree que sea «realmente accesible para todos» .
A unos cientos de metros de allí, entre los dos edificios de la Facultad de Ciencias de la Información, Carlos Ortiz escucha música relajado en uno de los bancos donde los jóvenes se reúnen en los tiempos muertos. Este estudiante de cuarto de Publicidad acoge la medida con positivismo. « Me parece muy bien , creo que las actividades culturales deberían de estar más promovidas», arranca a decir, apuntando a la precaria situación económica de muchos de ellos. «Sí que creo que la juventud de hoy en día no tiene suficiente poder adquisitivo para permitirse cierto nivel cultural, además se necesita cierta divulgación de los eventos, pero existe una barrera económica », afirma. Él ya ha pensado en qué se lo gastaría: en libros especialmente, pero también en teatros, musicales y circo. Eso sí, lanza una crítica para aquellos que hacen de la cultura una batalla política: « Tanto la izquierda como la derecha debería apoyarla . No debería venir solo de un partido el impulsar cierta ley, son cosas en las que deberían de estar todos de acuerdo».
En la misma plazuela, la estudiante de Periodismo y Relaciones Públicas de cuarto año Elba Martínez ríe junto a una compañera. Ellas, que están al pie de la noticia, ya conocen el anuncio de Sánchez y lo reciben con alegría, pero son conscientes de que este tipo de actuaciones puede conllevar una rentabilidad en sus números electorales. « Todo lo que hagan los políticos va a ser para captar votos , pero si por encima de eso sirve para que crezca la economía y el nivel cultural me parece bien. En España se crea mucha cultura y hay que darle más importancia», apunta esta universitaria. Pero, ¿realmente lo destinaría para su uso original? «Yo sin duda me lo gastaría en cultura. Eso me va a nutrir más que comprarme ropa o irme de fiesta», precisa.
Unos metros más hacia arriba, en la plazoleta principal junto al Metro de Ciudad Universitaria, el trasiego de estudiantes no cesa. Allí un buen número de personas no conocía todavía el anuncio del Ejecutivo nacional. Uno de ellos es Guillermo Martín, estudiante del Grado de Nutrición Humana y Dietética en la Complutense. A este toledano no le parece mal el impulso del bono cultural , pero 400 euros, dice, son excesivos. «Lo reduciría a la mitad. Hay gente con menos medios que no dispone de dinero para ir, por ejemplo, al teatro. Creo que habría hacerlo en función de los ingresos o de la renta, gradual, para distribuirlo más justamente », sostiene. Él, además, es de los que piensa que la hostelería y la restauración deberían de estar incluidas en la medida. «A mí me gusta mucho ir a los restaurantes y estaría muy bien si se puede utilizar en estos locales», señala, apuntando, como tantos otros, al tema político: «Es para captar votos, aunque su idea principal sea la de apoyar a la cultura».
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