BLANCO Y NEGRO MADRID 12-08-1972 página 20
- EdiciónBLANCO Y NEGRO, MADRID
- Página20
- Fecha de publicación12/08/1972
- ID0005233560
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loirre BARCELONA: EL fcSHOW DE U N A NOCHE DE VERANO Babel ción traca final de los fuegos artificiales, cuando Clay amaga agredirle, y el Morrosco demuestra que está en forma como levantador de peso, alzando a Cassius por los aires. El alarde pirotécnico con visitas a impresionar al respetable no fue del total agrado del mismo, que expresó su protesta no se sabe bien por qué. Y tras estos prolegómenos comienza la pelea, por llamarle de aiguna mímera, a lo largo de la cual Clay fue netamente superior al justiciaüsta Peralta, mostrando su particular estilo de prodigiosa movilidad en el juego de piernas; la precisión de su izquierda, pese a que se empleó a medio gas; el dominio de la situación, que mina la seguridad del adversario, intercalados, cómo no, con momentos en los que Clay mostraba su indifererrcia ante su inferior contrincante, que en ningún momento pudo dar la réplica adecuada al brillante recital de golpes de izquierda del antiguo campsón. Y es que, al margen de todo el aparato de que se hace rodear, Clay es un espectáculo cuando boxea. Su técnica y movilidad 4 C ASSIJS Clay- Mohamed Alí, el mayor histrión que ha dado el boxeo de cualquier época, el gladiador exhibicionista, y objetor de conciencia por razones de no violencia, el ex campeón mundial de los grandes pesos y campeón en extravagancias calculadas de efectos propagandísticos, ha venido a Barcelona para una pelea de exhibición. Y como era de esperar, tratándose de tan extrovertido personaje, con él llegó el escándalo Esta vez no era el escándalo que tantas veces ronda como un fantasma los cuadriláteros, esto es el de los tongos más o menos encubiertos y las decisiones arbitrales discutibles de las que tenemos recientes y abundantes ejemplos en los enfrentamientos Carrasco- Ramos o en la irresistible ascensión del mito Urtain, entre sospechas y evidencias de incapacidad, entre comedia y publicidad. Era más bien, a tono con las jornadas calurosas del mes de agosto, el show de una noche de verano, por supuesto sin el sueno artificial del K. O. Clay, despertó expectación por las calles barcelonesas la víspera del combate, y la esperanza de presenciar sus innegables dotes boxísticas, adobadas por algún número a los que nos tiene acostumbrados, congregó 12.000 espectadores, pese a lo elevado de los precios. Incluso su peculiar manera de entender el autobombo y las relaciones públicas se contagió al ambiente. Se conoce que para ponerse a tono, y para que no tenga que decir que en el país no sabemos hacer estas cosas, Urtain y Peralta colaboraron a la eficacia del brillante montaje, con resabios dalinianos. Goyo Peralta, el veterano púgil argentino afincado en España, que se enfrenta 20 ba a Clay en esta ocasón, apareció en el ring con una espectacular bata, en la que, a la espalda se podía leer en grandes caracteres un resumen de sus aficiones político- folklóricas y que rezaba así: Español- Argentino- Peronista Sin mayores comentarios. Y el Kmenage a trois lo completó Urtain al subir a la lona para saludar al líder de los mahometanos negros, el inefable Alí, que fingió a medias tener pavor del tajador a ultranza que es el vasco, y a continua- transforman en pasos de danza sus evoluciones entre las cuatro cuerdas, y esto, con facilidad, como si fuese un juego, una broma, que suele terminar cuando su contrincante, desconcertado por las burbujas de champán de su estilo agresivo y festivo a la vez, besa la lona resinosa con el amargo sabor de la derrota. Gentes que no gustan del deporte de las cuatro cuerdas se dejan arrastrar por la indiscutible armonía que preside las actuaciones de Cassius Clay o Mohamed Alí, como ustedes prefieran. De un deporte, que para la mayoría es un enfrentamiento brutal, con la turbia marejada que rodea a este mundo, Clay, pese a su bajón con respecto a los tiempos en que ceñía la corona mundial de los pesos pesados, hace un bello espectáculo, dotado de agilidad e inteligencia. No sabemos si en su actual situación será capaz de superar a Joe Frazier, el actual campeón. Pero, en todo caso, es capaz, quién lo duda, de atraer público y dejar constancia de sus calidades púgil ísticas, aunque sea, como en la pelea de exhibición en Barcelona, de manera informal y detonante, con aires de película cómica, y su loca tendencia a la exageración y el mírenme qué grande soy con su cara maquillada y sus labios pintados, y sus declaraciones que rozan la subnormalidad, imaginamos que pretendida. -M. A. M. ntMi riMiriniinnit