ABC MADRID 15-09-1981 página 59
- EdiciónABC, MADRID
- Página59
- Fecha de publicación15/09/1981
- ID0001364441
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MARTES 15- 9- 81 SUCESOS ABC 47 Tras haber realizado en solitario una escalada por la cara sur del pico. de la Maliciosa Montañero madrileño muerto al despeñarse en Guadarrama MADRID. Un montanero madrileño llamado Rafael Bravo Núñez, de veintiún años, falleció en la tarde del pasado sábado en la cara sur del espolón de Las Promesas, en el macizo de la Maliciosa (Navacerrada) al precipitarse al vacío una vez que había escalado dicho lugar. Según nuestros informes, Rafael Bravo Núñez, que hacía un mes escaso que había finalizado su servicio militar, dijo el sábado por la mañana á su familia que pensaba marcharse solo a la sierra, a la citada zona, para realizar una escalada. Asimismo dijo que, por la noche, regresaría a su casa. La realidad fue que las horas pasaron y Rafael no volvió a su hogar, lo que alarmó a su familia, que al filo de las diez de la mañana del domingo se puso en contacto telefónico con el puesto de la Guardia Civil de Navacerrada para comunicar la desaparición del muchacho. Inmediatamente, la Benemérita organizó una amplia operación de búsqueda, ayudada por personal de la Cruz Roja, encontrando sobre las dos y media de la tarde el cadáver de Rafael. Según se cree, éste había logrado ya coronar la cima del espolón de Las Promesas cuando debió de sufrir la caída. Personal de la Cruz Roja recogió el cadáver en una camilla y lo trasladó hasta la Barranca, para desde este lugar ser trasladado en un vehículo al depósito de cadáveres del pueblo de Navacerrada, donde le fue practicada la preceptiva autopsia. De fuentes bien informadas, hemos sabido que el lugar en donde ocurrió la muerte del montañero ya se han producido otros accidentes y que á Rafael Bravo se le consideraba un experto, habiendo realizado dicha escalada en otras ocasiones. Concretamente, hemos sabido en este sentido que Rafael era un montañero federado desde el pasado 21 de enero y que pertenecía al Club Alpino Maliciosa. Según compañeros del fallecido, Rafael Bravo era un buen escalador y un excelente muchacho, creyéndose que el accidente se debió a un descuido. En este sentido, nuestras fuentes informantes nos manifestaron que la zona en la que se produjo el accidente es bastante traicionera y basta un pequeñísimo fallo para que le cueste a una persona laivida. Para ser más exactos, en octubre del añ i pasado falleció en el mismo lugar otro montañero en parecidas circunstancias. UNA SIERRA ENGAÑOSA. La sierra de Guadarrama es como un regalo de la Naturaleza para todos los madrileños. Es hermosa, amplia y, aunque algo degradada por las urbanizaciones próximas y por los numerosos visitantes que recibe, el principal pulmón donde se procura respirar el aire que ya es imposible de encontrar en la ciudad. Sin embargo, junto a esa belleza, este macizo carpetano encierra también sus riesgos que, desgraciadamente, no todos los que la frecuentamos tenemos en cuenta. Los fines de semana, sobre todo, multitud de grupos se lanzan por sus veredas para recorrerla los más y para escalar sus paredes los menos. Y es en esta confianza, donde re- Es en la confianza de su proximidad y fácil acceso donde reside el mayor peligro para los que la frecuentan side el mayor peligro. Con una alegría tremenda observamos cómo los montaneros se lanzan llenos de ilusión al Guadarrama para pasar unos días entré sus peñas, sea en sus valles o en las crestas y cimas más elevadas. Pero salvo los más avezados y conocedores del terreno, muchos desprecian, casi siempre por desconocimiento, el riesgo que entraña adentrarse en zonas excesivamente escarpadas para los medios de que disponen. Otros sobrevalóran sus propias fuerzas y, en general, son escasos los que toman en cuenta los cambios bruscos del tiempo. En una palabra, ni van adecuadamente asesorados ni están preparados para llevar a buen término las excursiones que planean. ZONAS PELIGROSAS. En Guadarrama hay lugares que sólo son aptos para auténticos escaladores como, por ejemplo, la zona sur y sureste de la Maliciosa, donde ahora ha ocurrido el accidente referido, y los riscos del Pájaro y. el Yelmo, en la Pedriza. En estas zonas existen paredes incluso extraplomadas, de muy difícil ascensión, cuyo riesgo es aún mayor en épocas invernales. En gran número de casos, más que la orografía en sí, fueron las tormentas de nieve, las ventiscas, las que se cobraron vidas humanas al extraviarse los excursionistas en un paisaje que en escasas horas queda sin la menor referencia. No hay que olvidar que en las cumbres más elevadas- -Peñalara cuenía con 2.430 metros de altitud- -las temperaturas pueden descender incluso hasta veinte grados bajo cero en pleno invierno; Id que obliga a ir bien pertrechados dé ropa de abrigo si no quiere uno tener un serio percance. Pero aún más peligroso es adentrarse en invierno y con nieve sin crampones, tan necesarios para evitar deslizamientos. Entre los muchos accidentes que todos los años registra Guadarrama, no podemos olvidar el sucedido el 19 de noviembre de 1978 en el que perdieron la vida tres jóvenes montañeros al despeñarse por una pedrera cubierta de hielo en el conocido tubo de Cabezas de Hierro, segunda altura de toda la sierra madrileña. Uno de ellos se asomó a la pedrera, sin intención de bajar por ella, pero resbaló en una costra de hielo. Su hermano intentó ayudarle, sin conseguirlo, lo mismo que un tercer montañero, que pretendió bajar a buscarles. Los tres murieron destrozados contra las rocas trescientos metros más abajo tras deslizarse incontrolados a más de ochenta kilómetros por hora. Más reciente es el caso del otro montañero madrileño, que tras coronar la cumbre de Peñalara, en febrero de 1979, se perdió en el descenso y tres meses después, ya en plena primavera, apareció asomando su cadáver por entre un bloque de hielo. Decálogo de consejos a montañeros y excursionistas La Dirección General de Protección Civil elaboró hace ya algunos meses un decálogo de consejos para montañeros y excursionistas, que por su interés volvemos a publicar para que sea leído con atención y llevado a la práctica por todos los aficionados a la montaña. Escoge bien tus excursiones. Elige la zona adecuada. No sobrevalóres tus fuerzas. Únete a compañeros experimentados. Nunca salgas solo. Deja dicho adonde vas y cuándo vienes a tu familia, a tus amigos; a la Guardia Civil o en el Ayuntamiento del último pueblo. Piensa que los cambios bruscos de tiempo son- frecuentes en las montañas. Lo fácil se vuelve difícil y peligroso. Aprende a renunciar. Lleva siempre equipo suficiente. Saco de dormir, anorak y plumífero son casi imprescindibles. En invierno asesórate bien. El conocimiento de la montaña y su técnica sólo se adquiere con una larga y prudente práctica. No tengas prisa en las montañas ni llegues nunca a la extenuación. Lleva siempre comida ligera. Efectúa cortos descansos en lugares abrigados. En zonas fáciles también hay peligro: no abandones tu seguridad. Son los mejores los que mejor se aseguran. ¡Atención al rápel! Cuando alcances la cima piensa que la excursión acaba en el valle. Guarda fuerzas para el regreso. Cuida la montaña. Es de lo poco grandioso que todavía nos queda. Sé montañero de verdad. Si no subes hoy, ya subirás mañana. Si te caes es fácil que no subas nunca. BANGO DE SANTANDER, S. A. Habiendo sufrido extravío los certificados de depósito números 200.101, 200.102, 200.103, 200.104, 200.105, de 500.000, 500.000, 200.000, 500.000 y 300.000 pesetas, respectivamente, expedidos por la sucursal de Palma de Mallorca, agencia número 7, se hace público para conocimiento de quien se crea con derecho a ello, previniendo que, de no recibir reclamación de terceros, en un plazo de treinta días a contar desde la publicación del presente anuncio, se anularán los referidos certificados y se procederá a la expedición de los correspondientes duplicados, quedando el Banco relevado de toda responsabilidad ulterior que pudiera derivarse. Palma de Mallorca a 5 de septiembre de 1981. Tres funambulisfas con moto heridos al caer al vacío EL BARCO- DE VALDEORRAS (Orense) (Efe) Tres miembros del grupo de funanbulistas Bordini Alexander, Antonio Celottó y Camilo, resultaron gravemente heridos al caer desde una altura de unos doce metros a la plaza del Príncipe de esta localidad, cuando realizaban ejercicios sobre un alambre. Cuando se produjo la caída, unas tres mil personas presenciaban el espectáculo. La caída se originó al ceder la plataforma donde estaba colocada la motocicleta que usan los Bordini para sus demostraciones.