ABC MADRID 26-02-1976 página 79
- EdiciónABC, MADRID
- Página79
- Fecha de publicación26/02/1976
- ID0001171601
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ABC. J U E V E S 26 DE F E B K e n O DE 197 6. PAG 63. PAGINAS DE CRÍTICAS COMENTARIOS Y ENTREVISTAS O O r v DÍA QUE SE DESCUBRIÓ EL PASTEL XX CONCURSO- FESTIVAL DE CANCIONES Y DANZAS EN EL MONUMENTAL Una vez más, la Delegación Nacional te la Sección Femenina h a traído a Madrid el regalo incomparable del Conenrso- Pestival de Canciones y Danzas de España. En esta vigésima edición han partida a lo largo de varias sesiones desarr em el amplio escenario del Momui setenta, y dos grupos- -con un total 1.400 componentes- -seleccionados prevJ mente, en las fases provinciales y regionales, entre los 700 conjuntos que hoy existan en nuestro país y que, gtracias a la iniciativa y al desvelo incesante de la Sección de Actividades Culturales, mantienen vivo y deslumbrante lo más auténtico y más puro de nuestro folklore popular en el campo de las tonadas, de los bailes, de les coloristas ceremonias de fiesta. Hay muaho que admirar y que aplaudía en este formidable esfuerzo. En primer lugar, la feliz iniciativa de la Sección Pemenina; aue ha salvado manifestaciones folklóricas de singular belleza y de valor inestimable. Luego, la- persistencia en esa t a r e a sin reparar en sacrificios, ni e n obstáculos. Justo es reconocer también el magnífico espíritu áe cooperación que la Sección Femenina ha encontrado, prácticamente en todas partes, entre los vedóos que, por su edad, poseían el conocimiento y el recuerdo de viejas tradiciones ya a punto de extinguirse. Todo ha sádo felizmente desempolvado y remozado- los trajes típicos de gran vistosidad y bello colorido, los rústicos y elementales instrumentos, las viejas melodías. El entusiasmo puesto en la tarea por los veteranos de cada pueblo, de cada ciudad, se h a contagiado a las generaciones actuales, lo que permite asegurar la continuidad. Existe, por añadidura, un espíritu de emulación, de noble competición y c? da grupo trate de superarse no sólo por ganar premios o reeomipansas, sino por algo mucho más noble, dejar en buen lugar el nombre de un pueblo, de una comarca, de toda una reglón. En estos días, grupos corales de voces blancas o mixtas, conjuntos de hombres solos, d a n z a s interpretadas por jóvenes, adultos y niños, han permitido disfrutar del encanto folklórico de todas las tierras españolas: Burgos, Asturias, G r a n a d a León. Aragón, Baleares, Cataluña, Anda- lucía, Castilla... No es posible enumerarlos todos y habría que hacerlo para cue el comentario fuera justo Pueden destacarse algunos por su singularidad, por la belleza d e sus acarnoas- ados movimientos, por la capacidad de entusiasmar al auditorio: en este último aspecto las jotas, en sus diferentes modaüidaítes, se sitúam en primera. posición; los conjuntos andaluces, coa su sentido del ritmo y de la gracia, levantan oleadas de aplausos y de vitares; pero otros, participantes m e n o s conocidos, como la representación de Santander o la de A 3 ge mesí Valencia) o la de Camuñas (Toledo) consiguen un admirable impacto que se traduce en aclamaciones incesantes. El espectáculo, partiendo de la base de ítue en ningún momento está a eargo deprofesionales, ofrece junto a imperfecciones mínimas el especial encanto de la espontaneidad, de lo auténtico, que significa también u n entusiasmo y una entrega incorapaiiabite por paite de todos los ejecutantes, i o s aeteusos y las aclamaciones del auditorio demuestran la calidad de cada actuación y, ai misino tiempo, que la irdclaifciva de la Sección Femenina fue u n srtan actento, digno de ser premiado oan esas ovaciones unánimes, que suenan! P m todos y cada un de los cora juntos. ¡H. PKRSEZ FERIfANDKZ. María Isbert, Juanito Navarro y Valeriano Andrés Teatro Arlequín. Jtevafto: Juanito Navarro, Valeriano Andrés, Marta Isbert, Jesús Enguita, Miguel Armario, Manuel Brieba, Paco Peña, Manen Algora, Pilar Torres, Cristina Torres, Lauro Torres. Escenografia y vestuario: Pablo Gago. Dirección: Alberto Mirailes Menciona el autor a Muñoz Seca y el disparate Parece que h a intentado una equivalencia, sobre la base de volver a la crítica de nuestros atrasos, de nuestras insuficiencias de nuestros fanatismos... Es asunto manoseado. Pero lo peor reside en que Martínez Mediero, satírico airoso y punzante en algunas de sus obras, se enreda aquí en una serie retórica realmente premiosa. La abundancia fluvial de su verbo no está compensada por la puntería y la exactitud humorísticas. Los dardos se pierden en el vacío, y el espectador se ríe poco, muy poco. Sospecho- -y lo he dicho antes de ahora- -que con el levantamiento de las intervenciones oficiales en los textos dramáticos vamos a tener la posibilidad de comprobar sobre las tablas los valores dramáticos de obras, que como esta que comentamos hubiera trífido notablemente fa. vorecida con una pTMí J- -ieióii áe la Censura. No ha sido así. y el propio autor se encontró con la sorpresa de que nna obra mte él creía extraordinariamente divertida pesaba sobre los espectadores como una! sa de plomo, al caracer, en principio, de arquitectura, o sea de argumento coherente y perceptible a lo- largo de la representación, y, en segundo término, al plantear la realidad española sobre bases tópicas que podríamos encontrar en otros países, pero que carecen en esos mismos países de valor incitante para los escritores de por allá. Todo es así fruto de un error engendrado por las circunstancias que durante tantos años han oprimido a la literatura dramática como los antiguos corsés oprimían los bustos de las señoras opulentas. Tal opresión dio nacimiento a la sos pecha de que los temas tabúes eran temas especialmente, aptos para el triunfo en la escena. Luego resulta lo de siempre: que la forma, la inspiración, la maestría en el oficio lie se adquiere a fuerza de experiencia pueden hacer pasar la aduana pública a comedias sin grandes contenidos. En cambio, aquellas realidades más o menos- ctmflictivas que se discuten en la mesa del café y alimentan la vena de las revistas de humor surgen sobre el tablado sin atractivo cuando no se las adorna con aquellas otras virtudes. La charla incongruente de ocho personajes alegóricos en una especie de panteón familiar no pudo superar con sus intenciones demoledoras la ausencia de valores realmente teatrales tales como se encuentran efectivamente en Muñoz Seca y otros autores. Los aplausos se Rieron, en parte, contrarrestados por las muestras, más que de descontento, fie fatiga de los espectadores. Excelente la actuación de los intérpretes, empezando por María Isbert y siguiendo por Juanito Navarro y sus compañeros de reparto. Y excelente asimismo la escenografía de Pablo Gago. El autor salió a saludar en la honrada actitud de decir con un gesto: Perdonen ustedes. Me he equivocado -Adolfo PREGO. SE ALQUILAN Una die 200 metros cuadrados y otra de 250 metros cuadrados, con sótano de igual superficie. Teléfono 2216697. Verles en E l f o 3 2. Preguntar pol Guillermo.