ABC MADRID 10-10-1928 página 4
- EdiciónABC, MADRID
- Página4
- Fecha de publicación10/10/1928
- ID0000204747
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PONTEVEDRA. UN DESCARRILAMIENTO VAGONES DEL TREN MIXTO PE SANTIAGO A VTGO DESCARRILADOS ENTRE LAS ESTACIONES B E ARBO Y FIGT 7 EIRIDO, Y EN UNO DE LOS ÓTALES MURIÓ UN GU. VRDAFREXO. MILAGROSAMENTE PERMANECIERON EN LA VIA TRES VAGONES LLENOS DE VIAJEROS (FOTO PACHECO) manía y Bélgica? quiere decir también: ¿Se Carlos II, cuando los hidalgos se iban apar- queden en tinieblas: promediado el fnigal ven, las chimeneas, los arsenales, ios gran- tando del mundo para quedarse descansada- a muerzo, Xicasio, leal sirviente, anunció des depósitos de mercancías, los animados mente en Madrid a fumar cigarrillos sobre que un fraile, de no sé qué- Oraen, deseapuertos que forman el fondo y ¡a gala de la las aceras. La entrevistarse con el gran orador. vehemente civilización moderna? Los antiConcedió permiso en el acto Vázquez de JOSÉ II. SALAVERRIA. guos hidalgos conocieron todo eso, cuando Mella, y sin dilación sensible ni aparente circu aban por los emporios de la riqueza y entró en el diminuto comedor, adornado con la cultura de Europa; también conocieron bandejas de plata, azulejos y cuadros de la espléndida exuberancia de los continen- BROCHAZOS AL mérito, un fraile joven, bien agestado, sin tes, la flor de las islas nunca holladas hasta reprensión en el indumento, casi lumínico; entonces por hombres barbados, las fuenTEMPLE digno de ser fotografiado en los prospectes copiosas del oro y la plata, la vida abi- tos de algún famoso elixir de convento, garrada de los antípodas. Los hidalgos de Vázquez de Mella, colérico droga dorada, transparente como un topaahora, a fuerza de fumar cigarrillos sobre En treinta años oe vida fraternal, sólo isna cio, que cura todas las enfermedades. las aceras y de examinarles el anca a las Saludó el frailecito a D. Juan, inclinó vez en mi presencia, monta en cólera el mujeres que pasan, lo habían casi olvidado querido amigo y compadre, cuyas virtudes y ante mí la tonsuracía cabeza y dijo con sontodo. sonete claustral, acompañado de órgano lesabiduría estoy Y de pronto se alza el rascacielos temera- las puertas del seguro de que le han abierto jano de dulces notas: Cielo. rio. ¿Se ve ya el mar... Es la curiosidad- -Me envía el padre prior con el encarEl motivo de ira tan inesperada, de los de abajo por saber si, por úHimo. tisfactoria, rápida desaparición del y la sa- go, de pedir a usted un gran servicio. enfado, desde lo alto de la nueva torre de Babel, qup son de índole tan inocente, que merecen- ¡Por todos los santos! El padre guarel hombre carpetovetónico ha levantado, se dián es muy amigo mío, y mi deseo fervienyo puede entrar en contacto con ese mundo de quey a los recuerde a los hombres de aho- te es servirle- -replicó Mella con la cortera los del porvenir, para afane y de maravillas, que había ido que- que aprendanciudadanos de bondad. sía que él puso siempre en las réplicas urun curso dando tan lejos. Tenía yo la costumbre de almorzar con banas. Yo también, como es comprensible, me he D. Juan los domingos; más puntualmente- Giacias, don Juan! No esperábamos parado a mirar la eminente torre, echando en los últimos tiempos, en que el pobre, am- menos de la bondad ae usted. hacia atrás la cabeza en un escorzo violento. putado e impedido, no podía- visitar la igle- ¿En qué consiste el favor, vamos a Como quien mira la explosión de los cohetes sia de los Jerónimos para oír misa, y lue- ver? -preguntó Mella, y volviéndose a mi en una fiesta de fuegos artificiales. Y exis- go pasear por el Botánico, seguido del añadió- El señor es amigo mío; puede ten, en efecto, los fuegos artificiales. En la perro Kiel, casi ciego, después de la muerte Uoted hablar con entera confianza. tachada y en lo más alto del rascacielos de su amo, al cual tantas veces llevo cogidos- -No es ¿ningún secreto; la Comunidad lucen las cinceladuras de unos motivos ba- con los dientes periódicos y cartas. va a editar las obras más selectas de nues! rrocos. Y el estilo barroco, si bien se mira, Un domingo en que Mella me hab a ha- tros escritores místicos y videntes, y deseano es más que la pirotecnia de la arquitec- blado, con sublime inspiración, de la esen- mos todos, desea el padre prior, que usted tura. Lo malo es, sin embargo, aue esos cia de Dios, y leído con entusiasmo pro- avalore Ja publicación con un prefacio ra motivos barrocos del rascacielos me han evo- fundos estudios sobre Teodicea, escritos con gistrai, digno de su inspirada pluma. cado, j ay! la época cíe Felipe IV y de tal prodigio y maravilla, que es lástima que- -Con aracho gtssto lo haré, si puedo.