La carta blanca de Taguas en la batalla por el trono de Seopan
La crónica anunciada del relevo de Taguas empieza a generar un conflicto interno dentro de la patronal del sector de la construcción con ACS y Acciona en calidad de principales antagonistas
En momentos de tribulación no conviene hacer mudanza y si hay un sector que está pasando las de Caín ése es el de la construcción, la obra pública y las infraestructuras. Por eso no se entiende muy bien el ansia que le ha entrado a Seopan, y en concreto a alguno de sus más ilustres patronos, por defenestrar a David Taguas. El que fuera asesor económico de Zapatero lleva cuatro años al frente de la asociación que reúne a los más carismáticos empresarios del país, soportando como un legionario el peso de una industria acostumbrada a contar siempre con una mano amiga que le ayude a recoger los trastos después de haber tirado la casa por la ventana.
La crónica de la dimisión forzada de Taguas se ha relatado como un hecho consumado a instancia de una parte exclusiva del antiguo sindicato de ricos y famosos constructores. Ha sido principalmente la familia Entrecanales, a través del primo Juancho, quien se ha dirigido al presidente de Seopan para pedirle galantemente que sitúe la cabeza debajo de la guillotina sin que el resto del colectivo haya todavía engrasado la cuchilla. Acciona plantea su ofensiva como un juego a la contra aprovechando la supuesta pasividad de sus socios y el cambio descarado de chaqueta que exigen las obligaciones de pleitesía cortesana con el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy.
La operación de acoso y derribo sería completa si no se hubiera cruzado por el camino Florentino Pérez, dispuesto a hacer valer sus reales en una de las organizaciones empresariales de más rancio abolengo en España. El gran paladín de la construcción no quiere que nadie le pise el terreno abonado dentro de Seopan. No en vano fue el mandamás de ACS, en compañía de Luis del Rivero, quien hace cuatro años se ocupó de gestionar personalmente con Zapatero el fichaje del entonces zar económico de La Moncloa como presidente de la patronal que cobija a las grandes concesionarias del país.
Taguas se había quedado compuesto y sin cargo cuando Cristina Narbona le arrebató a última hora la embajada en la OCDE y toda vez que Miguel Sebastián, cuerpo a tierra que vienen los nuestros, se encargó de dar un bajonazo a la Oficina Económica del Presidente (OEP) nada más ser premiado con la cartera de Industria y Energía. El ministro dejó que su antiguo colaborador del BBVA asumiera plenas funciones de asesor palaciego mientras duró el enfrentamiento con Ruiz-Gallardón en las elecciones municipales de 2007, pero una vez acabado el paripé de la candidatura imposible a la alcaldía de Madrid el entonces responsable de la política industrial no quiso que nadie le hiciera sombra en su papel estelar como interlocutor único de la clase alta empresarial. Al bueno de David no le quedó otra que reinventarse en su vuelta al sector privado y a fe que su labor al frente de Seopan no ha pasado desapercibida en estos años de crisis galopante para todo lo que tenga que ver con el mercado del ladrillo y la inversión pública.
La vieja patronal constituida al albur del desarrollo franquista durante la década de los 50 llevaba varios meses descabezada tras el fallecimiento de Enrique Aldama y el fichaje de Taguas en la primavera de 2008 supuso un soplo de aire fresco y modernización con pingües beneficios para todas las empresas del sector. La capacidad de influencia desplegada en estos cuatro años ha servido para poner de acuerdo al PSOE y al PP en la financiación de ayudas impensables para salvar de la quema a esas autopistas de peaje y autovías de primera generación que fueron planeadas como castillos en el aire durante la era del derroche en la abundancia. El presidente de Seopan ha abierto igualmente nuevas expectativas en el mercado concesional y, lo más importante, ha conseguido que las grandes constructoras recuperen los créditos fiscales de su cartera exterior, un factor clave para la competitividad multinacional de unas empresas cada vez más obligadas a viajar por el mundo.
Taguas se ha convertido en el otro Mourinho de Florentino dentro del lobby sectorial y el presidente del Real Madrid le ha dicho al manager de las constructoras que no haga caso de los cantos de sirena y siga como si nada al frente de la nave. Baldomero Falcones y su jefa de FCC, Esther Koplowitz, así como también Juan Miguel Villar Mir desde OHL apoyan la iniciativa del primer constructor del Reino. Para ACS la cuestión no es baladí porque el relevo del presidente de Seopan a manos de José Manuel Entrecanales podría interpretarse dentro del sector como una derrota particular del ser superior. Por lo menos mientras Pérez no disponga a mano de un second best, o lo que es igual, otro candidato que pueda ser designado a su imagen y semejanza.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete