Suscribete a
ABC Premium

Sotogrande, reserva natural de ricos

Por el photocall que Grey Goose había plantado en el Santa María Polo Club de Sotogrande desfilaban Alejandra y Eugenia Ortiz Domecq con sus guapérrimos maridos (son un ejemplo del apareamiento concordante del que hablan los biólogos). Por la entrada normal pasaban Borja Milans del Bosch y P ilar Parias , Beatriz y Catalina Moreno de la Cova y Coello de Portugal , Javier Fal-Conde y Cristina Tapias o Miguel de las Bárcenas Fitz-James Stuart , cuyo padre dio la vuelta al mundo en barco, volvió y decidió dar otra vuelta más. Los ricos tienen otra forma de irse a por tabaco. Por la parte posterior de los focos también entraban algunos cachorros Entrecanales.

Patrocinando el polo nocturno, Grey Goose se une a otras marcas que quieren estar visibles en Sotogrande, reserva natural de millonarios que se inventó el filipino Joe McMicking en 1962. A Freddy Melián , directivo de su empresa y primo de su mujer, Mercedes Zóbel , Swiss Air le había regalado unos billetes para nuestro país. Y ya que estaba, el jefe le pidió que buscara un Shangri-La. Casi lo montan en Formentera pero al final (al principio) fue una finca a orillas del río Guadiaro la que se llevó el caballo al agua. La primera casa fue la de Freddy Melián, casado con Marie Randolph , que también construyó el Cucurucho. Enrique Zóbel , heredero de McMicking, trajo el polo e hizo en 1965 la cancha de la playa. Además estaba el golf y, sobre todo, las grandes fortunas en una urbanización de dimensiones californianas.

Hoy, Sotogrande S.A. es de NH pero las familias siguen ahí. Y los Zóbel, McMicking, Melián o Vallejo-Nájera son lo más parecido a los padres fundadores del Mayflower en el territorio mítico de Sotogrande, donde un 60 por ciento de los residentes proviene de Madrid. Por detrás, sevillanos, vascos e ingleses. En categoría aparte, los megamillonarios aficionados al polo. Este verano no se ha visto a Víctor Vargas , el suegro de Luis Alfonso de Borbón , pero sí al australiano James Packer , dueño del segundo imperio mediático de su país y cuyo yate parece el Britannia.

Una vez observados de cerca, los ricos, cuando no dividen el tiempo en «chukkers», son parecidos a los demás. Unas monísimas crías sotograndíes estaban entusiasmadas con el reportero de «Sálvame» (y con «Sálvame»). Como las de Las Tres Mil Viviendas.

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

Suscribete
Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación