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Madrid, Barcelona y Valencia siguen en declive

Las grandes ciudades de los países en vías de desarrollo están saliendo de la crisis económica mundial mucho más rápido que las metrópolis occidentales

ÓSCAR T. PÉREZ

daniel iriarte

Las grandes ciudades de los países en vías de desarrollo están saliendo de la crisis económica mundial mucho más rápido que las metrópolis occidentales. Al menos eso es lo que se desprende de un informe recién publicado por la prestigiosa Brookings Institution, con base en Londres, en colaboración con el Deutsche Bank. Las cifras aparecidas en el Global Metro Monitor («Supervisión de las Metrópolis Globales») son indiscutibles: entre las quince ciudades con mejor puntuación en este sentido, no hay ni una sola que pertenezca a Europa occidental o Estados Unidos. Pero es que entre las treinta primeras, tan sólo encontramos dos: Austin, en Texas, Estados Unidos, y Montreal, en Canadá. Algunas ciudades australianas, como Melbourne, han conseguido hacerse un hueco en el ranking, gracias, según el informe, a la conexión de Australia con las economías asiáticas más estables y dinámicas. El resto son ciudades latinoamericanas, asiáticas o africanas.

¿A qué se debe esto? Los autores del informe dan varias explicaciones: en primer lugar, una exposición al daño relativamente menor. «Las ciudades que sufrieron un impacto mayor durante la crisis tienden a recuperarse más lentamente, mientras que aquellas que evitaron un descenso severo muestran un crecimiento más estable a posteriori», aseguran los autores. En ese sentido, las metrópolis con una alta dependencia del sector de la construcción resultaron mucho más afectadas que aquellas ciudades con un importante componente financiero y de negocios, o con un mayor tejido de servicios o de sectores no ligados al mercado, como salud, educación o gestión gubernamental. Entre las primeras y más perjudicadas, el informe menciona Tesalónica y Abu Dhabi, pero también Madrid, Barcelona y Valencia, metrópolis que, de acuerdo con los datos, ni siquiera han iniciado el camino hacia la recuperación y continúan su declive.

Otros factores indicados son el tamaño de la población y el crecimiento urbano, el nivel de ingresos, y el marco de actuación nacional. Los autores del informe han observado que «en general, a las ciudades grandes les ha ido mejor», pero, señalan, «en gran parte porque estos lugares tienden a ser metrópolis asiáticas de resultados económicos muy buenos». El estudio apunta a que importantes movimientos migratorios hacia algunos centros urbanos serían «el elemento responsable de burbujas inmobiliarias cuyo estallido ha bloqueado el crecimiento durante el período de recuperación».

Los ingresos per cápita han sido un factor determinante principalmente en Europa occidental, donde la riqueza está más distribuida que en otras latitudes, y donde las ciudades con un poder adquisitivo medio mayor han sobrellevado la crisis mucho mejor que aquellas con un nivel medio-bajo. Del mismo modo, un punto que puede resultar especialmente doloroso en España, dados los malos resultados obtenidos por las metrópolis de nuestro país, es el de la gestión nacional, que, según el estudio, ha sido fundamental: «La respuesta nacional a la emergencia económica, o la falta de ella, ha establecido los parámetros de base para el camino de la recuperación de las economías metropolitanas», se afirma en el texto.

«La economía global está dirigida por las economías metropolitanas. Estas áreas elevan el peso del rendimiento nacional y global», dice el informe. A modo de ejemplo, en 2007, antes de la crisis económica mundial, las ciudades agrupaban tan sólo al 12% de la población del mundo, pero generaban el 46% del PIB global. Además, Naciones Unidas prevé que para 2030 más de la mitad de la población de los países en desarrollo esté viviendo en ciudades (algo que ya ocurre en los países industrializados). El punto de inflexión ocurrirá en torno al 2050, cuando esta tendencia se expanda a África oriental, ahora mismo la región con menor población urbana del mundo. La especie humana, asegura la ONU, camina hacia un «homo sapiens urbanus».

La aparición del estudio ha desatado diferentes reacciones, normalmente dependiendo de los resultados locales. Mientras en sitios como Turquía o China las menciones a la positiva recuperación de sus ciudades han provocado euforia, en otros lugares los comentarios son menos entusiastas. Por ejemplo, en Las Vegas, que según el informe es ahora la quinta peor economía metropolitana del mundo, intentan ver las puntuaciones en el ranking con un poco de perspectiva.

«Lugares como la ciudad de Buffalo —en comparación con Las Vegas— tienen un aspecto fantástico en el informe porque nunca han florecido ni quebrado. Lo que esto muestra es que, dado lo alto que estábamos llegando, nuestras condiciones son pésimas en relación con aquellos resultados», dice Robert Lang, director del think tank Brookings Mountain West de la Universidad de Nevada. «No sólo nos estrellamos profundamente, sino que no lo estamos haciendo demasiado bien durante la recuperación», asegura.

Lo mismo opina Brian Gordon, un consultor de la firma Applied Analysis: «Mientras muchos de estos mercados —analizados en el informe— nunca experimentaron un incremento tan grande, el sur de Nevada está siendo penalizado igualmente durante la bajada del ciclo. Hay un enorme contraste entre pasar de ser una de las economías más fuertes y de crecimiento más rápido a una de las más golpeadas». Tanto las conclusiones de Lang como las de Gordon pueden aplicarse a muchas de las ciudades con malos resultados en la investigación.

En cambio, en Estambul —la ciudad con la recuperación más rápida del mundo, según la Brookings Institution—, están enormemente complacidos con el estudio. El alcalde, Kadir Topbas, no ha dudado en apresurarse a colgarse las medallas por este resultado. «Hemos invertido 25.000 millones de dólares [unos 18.800 millones de euros] en el desarrollo de Estambul en los últimos seis años y medio. Sólo en este año hemos gastado un presupuesto de 7.500 millones de dólares (unos 5.600 millones de euros)», asegura a Empresa durante un encuentro con la prensa extranjera acreditada en Estambul.

Topbas, quien acaba de ser nombrado director del Consejo de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos, en sustitución del saliente alcalde de París, atribuye el mérito a la buena gestión metropolitana de su administración. «Como dijo Confucio, es más fácil gobernar lo que está cerca y más difícil lo que está lejos. Por eso, hemos hecho grandes esfuerzos en la implementación de un buen sistema de gobierno local”, afirma.

Lo cierto es que la ciudad ha logrado un incremento de un 5’5 % en el nivel de ingresos, y de un 7’3 % -que el informe califica de “asombroso”- en el empleo entre 1993 y 2010. Hace una década, Estambul apenas estaba en el puesto 44 del ranking metropolitano mundial. Parte del éxito se debe, sin duda, a su privilegiada posición geográfica, situada entre Europa, Oriente Medio y el espacio post-soviético. “Hasta 1884, cuando se decidió establecer el meridiano universal en Greenwich, el paso de Oriente a Occidente ocurría en Estambul. Esta ciudad todavía arrastra el peso de ser el centro del mundo”, sostiene Topbas.

El estudio agrupa a las 150 principales ciudades del mundo en cuatro grandes categorías: aquellas que no han sufrido recesión o están totalmente recuperadas, aquellas en el camino a la recuperación total, las que sufren un proceso mixto de declive en algunos aspectos mientras se recobran en otros, y las que continúan su descenso. ¿Qué les ha ocurrido, entonces, a las grandes metrópolis tradicionales como Londres, París, Berlín o Nueva York? La mayoría están en la tercera categoría: al ser importantes centros internacionales cuyo tejido productivo es muy variado, se han visto muy afectados en ciertos sectores mientras que en otros campos han logrado mantenerse a flote e incluso lograr resultados notables.

Pero si hay una conclusión clara a extraer de todo ello es que existen nuevos centros urbanos de poder económico y financiero que no pueden ser ignorados por más tiempo. Aunque la importancia de ciudades como Shanghai o Bangalore es evidente desde hace tiempo, no lo era tanto la de otros como Manila, Sao Paulo o Hyderabad. Lugares a los que habrá que prestar más atención a partir de ahora.

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