ENTREVISTA CON EL ALCALDE DE GÁLVEZ, MANUEL FERNÁNDEZ
«El PSOE provincial está temeroso, desunido, saben que van a perder»
Ganador por 4 abrumadoras mayorías absolutas en su pueblo, está convencido de que —esta vez sí— el PP logrará en mayo la Diputación de Toledo
—¿Preparando ya su presentación a la reelección a la Alcaldía de Gálvez por cuarta vez consecutiva?
—No, sería la quinta, ¡la quinta vez!, en el caso de que me presente.
—¡Qué sorpresa! ¿No me dirá que se lo está pensando?
—Si mi familia quiere, en primer lugar y, luego, si la Junta Local de Gálvez me propone, me presentaré. Después, me tiene que votar mi pueblo y entonces mi compromiso siempre sería por cuatro años. Y tengo que tener la misma ilusión.
—¿No la tiene?
—Sí, tengo la misma ilusión pero eso es algo que tengo que pensar detenidamente durante las Navidades, que es el plazo que me ha dado la Junta Local de mi pueblo.
—Desde que ganó por primera vez la Alcaldía de Gálvez en 1995, a los 28 años, ha conseguido siempre mayorías absolutas abrumadoras.
—He recibido mucha confianza por parte de mis vecinos y eso te enorgullece, y más con la difícil tarea de ser alcalde de un pueblo mediano.
—¿Su vida política empieza y acaba en ser alcalde de su pueblo, o tiene alguna otra aspiración?
—Uno de mis sueños era ser alcalde de mi pueblo. Yo siempre he sido una persona de partido, y como afiliado estaré siempre donde me diga el PP, más arriba o más abajo.
—Otros compañeros suyos no han pasado por las urnas para ser diputados, o senadores...
—Cada uno tiene su sitio en su momento y puede haber cambio de fichas, pero lo importante es estar preparado para todo.
—¿Y usted lo está?
—Sí, considero que estoy preparado para muchas cosas, dentro de mis limitaciones. Uno siempre tiene ilusiones...
—¿Qué le gustaría ser?
—Alcalde de mi pueblo.
—O sea, el eterno alcalde de Gálvez.
—Mire, creo que tengo muchas cosas que ofrecer. Conozco la política provincial al dedillo y ahí tengo mi mochilla. Si alguna vez mi partido quiere que saque de ella mi experiencia, estaré donde me digan, gustosamente.
—Es usted miembro del Comité Ejecutivo provincial del PP como coordinador de Organización, ¿cuál es su cometido?
—En estos meses atrás hemos renovado las juntas locales y organizado el partido en los pueblos. Ahora estamos confeccionando listas.
—¿Esta vez sí va a ganar el PP la Diputación?
—No tengo la menor duda, y también la región. El PSOE está temeroso, saben que van a perder, jamás ha ocurrido esto. El PSOE es ahora mismo un partido desunido y nosotros tenemos ahora la mejor estructura de partido que se ha tenido jamás en torno a una líder muy fuerte, que es María Dolores de Cospedal. Existe un único partido, el PP de Castilla-La Mancha.
Recuperar la Diputación
—Hágame un pronóstico del resultado electoral en la provincia.
—El PP va a ganar en la Diputación por lo menos por dos diputados. Va a haber un vuelco electoral. Las políticas del PSOE son las mismas que las de Zapatero, un auténtico desastre.
—¿Qué tal García Tizón como presidente provincial del PP?
—Apenas le conocía, pero ahora creo que es el político más listo e inteligente que he conocido: es un «crack».
—¿Cree que debe ser candidato a la Alcaldía de Toledo?
—Tizón me parece estupendo, pero tendrá que nominarle el partido, que aún no lo sabemos. Tenemos muchos candidatos y muy válidos. Creo que cualquier compañero de los que se habla, Agustín Conde, Leandro Esteban, Paloma Barredo, Jesús Labrador..., serían excelentes.
—¿Cómo valora al secretario provincial, Jesús Labrador?
—Es otra de las personas que nos ha sorprendido mucho porque no tenía experiencia política y se ha destapado como un gran secretario general.
—Su Ayuntamiento ha financiado en solitario muchas obras, ¿cómo lo ha conseguido?
—La verdad es que con mucho esfuerzo, priorizando cosas y siendo valientes; en política hay que serlo.
—Siempre se ha quejado del reparto que hace la Diputación de los fondos, dependiendo del color político de cada pueblo. ¿Continúa así?
—Personalmente, a José Manuel Tofiño le tengo una estima considerable, pero recuerdo, hablando ya de política, que en el Pleno de constitución de la Diputación en 2003, cuando él tomo posesión, dijo —y me sorprendió—, que llegaba a la Diputación para abrir las ventanas. Y es cierto: las abrió, pero para tabicarlas. La Diputación es ahora un barco a la deriva, un «agarra lo que puedas que nos quedan tres días», y se está haciendo una política de personal, de colocación de cargos, de concejales, de gente con el carné del PSOE sin ton ni son. De hecho, el Grupo Popular ya ha pedido una relación de personal, de cargos, porque es vergonzoso, y más viendo la situación por la que están pasando los ciudadanos de la provincia, con un paro del 20%.
—¿Cómo ha sido la financiación recibida por Gálvez de la Diputación?
—Lógicamente me han dado lo que me ha correspondido, pequeñas ayudas, pero...Ayer me comentaban en la Asociación de Pensionistas de mi pueblo, con 700 personas, que no les habían contestado a su petición de subvención, que es con la que los mayores hacen sus actividades. Pues tendrá que apechugar ahí el Ayuntamiento. Son cosas pequeñas pero duelen porque todos los ciudadanos de la provincia tenemos a la Diputación como algo nuestro y algo que hace justicia a la hora de repartir los dineros. Prácticamente, la Diputación se está dedicando ahora a mandar dinero —que, por otro lado, no sabemos dónde lo invierten— a Toledo, Talavera e Illescas y los pueblos de los vicepresidentes de la Diputación. Pero nos duele más la discriminación que hace la Junta.
En solitario
—¿Cómo reparte el Gobierno de Barreda en los pueblos?
—Pues reparte a su antojo, por el color político. Que me digan por qué no han firmado un convenio con el Ayuntamiento de Gálvez para un consultorio local, y sí lo firman con otros pueblos.
—¿Cómo ha financiado el suyo?
—Lo estamos haciendo solos con una ayuda que nos llegó de Diputación. También el CAI (Centro de Atención a la Infancia), es municipal, con 45 plazas. Tenemos una residencia de la tercera edad municipal también, y fue vergonzoso porque nos dieron sólo 24.000 euros. Pero bueno, ahora vas a la residencia y ves a tus abuelos de Gálvez que están contentos y felices y además van por la mañana a dar una vuelta y a regar los tiestos. Esas son las satisfacciones de la política municipal: decirle a mis vecinos, señores, no importa quién lo ha pagado, pero aquí lo teneis. La Junta nos había concedido un campo de fútbol de césped artificial, pero nos dejan siempre para el final, hasta que el otro día me dicen que ahora no tienen financiación. En Gálvez hemos hecho muchas inversiones en tema de deportes, proyecto activo, nuestro magnífico gimnasio de musculación, nuestra piscina climatizada, nuestras pistas de padel. Independientemente del deporte que practique cada niño o niña, eso es invertir en salud, sobre todo en prevención porque llegan a los 15 o los 16 años en un ambiente sano. Y con ello estamos previniendo ciertos hábitos.
—¿Cómo se imagina la provincia y la región después del 22-M?
—Va a ser un cambio tranquilo. Yo siempre he dicho que en Castilla-La Mancha, después de 40 años de franquismo, hemos tenido 30 años de socialismo, y ahora tiene que entrar de lleno en la Transición, que no ha entrado aún. Y hay que verlo con normalidad, como cuando perdió Felipe González y gobernó Aznar. Va ser un impulso para Castilla-La Mancha. Contamos con gente muy capaz y, sobre todo, tenemos un lujo de líder, María Dolores de Cospedal.
—Cada vez que cambiaban de líder en su partido, usted decía que el PP iba a ganar. ¿Lo logrará Cospedal?
—No cabe ninguna duda, con todos los respetos para el resto de candidatos. Es una mujer preparada, inteligente, joven, trabajadora…que ha inyectado mucha ilusión en el partido. Y también lo hará como presidenta.
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