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Israel aguarda vigilante la llegada de Ahmadineyad mañana al Líbano

¿Irá Mahmmud Ahmadineyad a la frontera sur del Líbano a tirar piedras contra Israel?. Según las autoridades judías, no

laura l. caro

Tener a las puertas al enemigo que amenaza con “borrar del mapa a la entidad sionista”, -tan cerca como en la limítrofe Kfar Kila, ubicada junto a la valla que tiene al otro lado el suelo israelí-, era y es para Tel Aviv una “provocación” intolerable. Y con su ella, y la advertencia de que una visita así puede minar la estabilidad regional, han mandado recado al Gobierno de Beirut a través del secretario general de la ONU, EE.UU y mediadores franceses. Por si cabía alguna duda, Hassan Nasralah, jefe de milicia Hizbolá, armada según Occidente con dinero iraní, sentenciaba el sábado que el invitado de Teherán “no va a tirar una piedra, pero si quisiera (lanzaría) algo más que una piedra ".

Pero lo que Israel no ha podido bloquear es que Ahmadineyad dedique una jornada a recorrer el bastión chiíta del sur del Líbano. En agenda están las aldeas de Bint Jbel y Maroun al-Ras, bombardeadas por la aviación judía en la guerra de 2006 y luego reparadas también con fondos iraníes, donde gigantografías con su imagen le recibirán como parte de una bienvenida que se espera multitudinaria. La preocupación de Israel ante esta presencia es evidente. Puede resultar grotesco, pero Aluf Benn, uno de los columnistas más prestigiosos del influyente diario israelí Haaretz, sugería hace dos semanas que ese sería el momento de capturarle .

“La ruta es conocida, está muy al alcance y es posible enviar un equipo a la frontera para agarrar al presidente de Irán y llevarle a juicio en Israel como incitador al genocidio y negacionista del Holocausto”. Y añadía, “el efecto mediático será espectacular: Ahmadineyad en una jaula de cristal en Jerusalén, con auriculares de traducción simultánea, ante severos jueces israelíes. En el espíritu de los tiempos, también será posible la participación de observadores extranjeros”.

Habrá vigilancia extrema siguiendo cada paso de Ahmadineyad. En la frontera, por parte de Israel, y también en el interior del Libano, porque la visita se produce en medio de otro de esos momentos convulsos que periódicamente sacuden el pequeño país del cedro y que, una vez más, barruntan el fantasma de una guerra civil. La prensa israelí aseguraba esta semana que la población civil se está rearmando poderosamente en previsión de lo peor.

El grado de tensión se ha disparado en los últimos días ante la inminente publicación del informe internacional sobre el asesinato en 2005 del ex primer ministro Rafik Hariri, padre del actual jefe del Ejecutivo libanés, Saad Hariri.

Se cree que el mencionado informe podría contener acusaciones contra algún miembro de Hizbolá, que hoy ha organizado un acto en Beirut para recibir y homenajear al líder iraní. Nasralah ha invitado a sus seguidores a acudir en masa a este acto.

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