El Rey ensalza Las Cortes de 1810 y recuerda que los grandes pueblos saben exaltar los logros del pasado
Bono felicita al Rey por su «prudencia, y decisión a la hora de cortar la herencia de la Dictadura y ponerse al lado de su pueblo»
«Los grandes pueblos saben exaltar los logros del pasado para avanzar en el presente y ganar el porvenir». Así lo afirmó ayer Su Majestad el Rey en la localidad gaditana de San Fernando, donde se conmemoró «una de las más bellas páginas del pacto y compromiso de España con los grandes valores y principios que emanan de la libertad». Don Juan Carlos hizo estas afirmaciones ante los presidentes del Congreso, José Bono, y del Senado, Javier Rojo, en el mismo salón en el que hace 200 años se reunieron por primera vez las Cortes de Cádiz. Una fecha que, según dijo, «brinda la ocasión propicia para rendir un sentido homenaje a todos los hombres y mujeres que, a lo largo de los dos últimos siglos, dieron su vida por la libertad de España y de todos los españoles».
El Rey recordó «el trabajo, el consenso y la solidaridad» que animaron a aquellas Cortes y agregó que ese «espíritu» inspiró también hace tres décadas a «nuestros constituyentes» para «construir una España moderna, unida, diversa y solidaria en torno a una Constitución de todos y para todos». Una Constitución, insistió, «que nos ha proporcionado el más largo periodo de estabilidad y prosperidad en libertad». Según Don Juan Carlos, sin la semilla de libertad que brotó hace 200 años en San Fernando, «no podría entenderse lo mejor de nuestra Historia contemporánea».
El Monarca terminó su intervención uniéndose «al grito de libertad» que hace dos siglos inundó las calles de San Fernando y con un «¡Vivan las Cortes!» y un «¡Viva España!», que fueron seguidos de un largo aplauso, durante el cual el público se puso en pie.
Entre los asistentes se encontraban representantes de los tres poderes del Estado, cuya separación se proclamó, por primera vez en España, en este mismo salón. Junto a la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, se encontraban la ministra de Igualdad, Bibiana Aído; el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán; el líder de la oposición en esa Comunidad, Javier Arenas; políticos como Alfonso Guerra o Soraya Sáenz de Santamaría, y representantes de varios países hispanoamericanos que hace dos siglos formaban parte de España.
Así terminó el acto principal de la visita que los Reyes hicieron ayer a esta histórica localidad, que se engalanó para celebrar «uno de los episodios más gloriosos de la Historia de España». Don Juan Carlos y Doña Sofía fueron recibidos con el himno nacional y honores militares en la puerta de la Iglesia Mayor de San Pedro y San Pablo, donde hace dos siglos los diputados juraron sus cargos, y en cuyo interior más de cuarenta figurantes recrearon ayer a la perfección el famoso cuadro de Casado de Alisal que representa aquel momento.
Relato de Galdós
Después de presidir un desfile militar, con la participación de la Armada y del Ejército de Tierra, e igual que hicieron los diputados de 1810, los Reyes recorrieron a pie, entre la multitud, el paseo que une el templo con el Teatro de las Cortes, donde inauguraron una placa antes de presidir la solemne sesión.
El acto quedó abierto con el relato de Benito Pérez Galdós de los hechos acecidos hace 200 años, cuando murió el antiguo régimen y nació la nueva España liberal. Tras la sesión, los Reyes se trasladaron a la Comandancia General de la Infantería de Marina, donde compartieron un vino con las autoridades antes de regresar a Madrid.
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