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Tragedia en la «Loveparade»

Una avalancha en el túnel de acceso ha causado la muerte a 19 personas y hiere a más de 340 en Duisburgo, Alemania

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josé grau

Entre los heridos en la avalancha humana que se produjo en el festival de 'tecno' Love Parade, celebrado en Duisburgo (oeste de Alemania) había cuatro españoles , tres de los cuales, de estado leve, ya han sido dados de alta, según han informado a Efe fuentes del consulado de Düsseldorf.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha confirmado que haya varios españoles entre los heridos. Un portavoz del Ministerio comunicó a Ep que hay heridos españoles, pero dijo no poder facilitar de momento el número ni el estado de gravedad. Asimismo, señaló que no se puede descartar que haya algún español entre los fallecidos.

La información definitiva sobre los afectados españoles no se conocerá hasta que las autoridades de la ciudad hagan públicos los listados con las víctimas, indicó el portavoz, al tiempo que añadió que a las 12.00 está prevista la celebración de una rueda de prensa donde las autoridades de Duisburgo ofrecerán nuevos datos.

El cónsul de España en Dusseldorf, Manuel Viturro de la Torre, se ha trasladado a la ciudad para atender a los afectados españoles, así como lo está haciendo desde España la Unidad de Emergencia Consular, agregó el portavoz.

La «Loveparade» de ayer en Duisburgo se convirtió en una perfecta pesadilla. Por razones no del todo claras, se desató el pánico en el túnel de la Karl-Lehr-Strasse, muy cerca de una entrada al recinto donde se celebraba el espectáculo. Eran las 17.30.

El resultado, como consecuencia de los gritos y de la estampida en aquel cuello de botella, fue de diecinueve muertos y más de 340 heridos . El diario «Frankfurter Allgemeine Zeitung» los cifraba al principio en cuarenta y siete. Ese número aumentó poco después a cien. Ahora mismo hay una veintena de heridos en estado grave . Los fallecimientos se produjeron por aplastamiento. Los equipos de emergencia sanitaria se pusieron manos a la obra, «in situ», a reanimar a muchos de los heridos.

Un testigo ocular relataba a la agencia alemana DPA: «Apenas nos llegaba el aire. No podíamos ir ni para adelante ni para detrás». Esa misma persona también declaró que antes de que ocurriera la tragedia habían avisado a la Policía de que el paso por el túnel se podría convertir en una trampa. Por su parte, otro de los asistentes explicaba: «No había escapatoria, la gente estaba siendo aplastada contra la pared. Creí que iba a morir».

Otro testigo ocular contaba al semanario «Der Spiegel»: «Pasaban por encima de los caídos. Así me imagino la guerra». Jürgen Kiskemper, el comisario jefe de la Policía de Duisburgo, tuvo que confesar que la situación era «muy caótica», y completó el panorama con esta frase: «Tenemos que esclarecer aún lo que ha pasado».

La «Loveparade» se celebraba este año en un enorme recinto vallado junto a la antigua estación de mercancías de Duisburgo. Para evitar desastres aún mayores, Frank Kopatschek, actuando de portavoz de la ciudad, anunció que el festival seguía adelante. Kai Vogelmann, dirigente del servicio de ayuda de la Orden de Malta, subrayó poco después que en la parte norte del recinto la música se oía a todo volumen. La evacuación del millón de personas que asistían a la «Loveparade», tras correrse como la pólvora la noticia de las muertes, habría podido producir más desgracias, señaló Kopatschek, especialmente en el estado en que muchos se encontraban, borrachos. Eso sí, se habilitaron todas las salidas de emergencia. Muchos jóvenes actuaron también por su cuenta: abrieron paneles del cerco de alambrada y se despidieron de la cita. Al cabo de unas horas, cuando la situación se había normalizado, sí de declaró oficialmente que la «Loveparade» había concluido.

Antes de que se provocara la estampida en el túnel, la Policía había avisado de que el recinto estaba ya lleno. Pero, al parecer, eso no podía detener a los torrentes humanos que aún querían apuntarse a la tecnomúsica.

Hay heridos españoles

Las autoridades cortaron la autopista A-59, que pasa junto al campo de la «Loveparade». Allí se instalaron ayer helicópteros sanitarios, ambulancias, tiendas de campaña y coches de la Policía. El número de agentes que vigilaban el evento era de 1.200, pero tras las muertes, llegaron refuerzos de todas partes. Las autoridades alemanas habilitaron un número de teléfono para informar del accidente. Es el (0049) 203 94 000. ABC pudo saber que entre los heridos había algunos españoles . Uno de los primeros políticos germanos en reaccionar ante la tragedia fue Guido Westerwelle, ministro de Exteriores y vicecanciller, que expresó sus condolencias a las familias de los fallecidos, y participó de la «ansiedad» y la «pena» en la que se hallarían los familiares de los heridos.

La «Loveparade» (el Desfile del amor) es la más multitudinaria de las fiestas de música electrónica y nació en 1989 en Berlín. La de ayer arrancó a primera hora de la tarde con un desfile de quince camiones equipados con poderosos altavoces, sobre los que cientos de personas bailaban al ritmo de los pinchadiscos.

A las 17.00 el convoy tenía previsto llegar hasta las instalaciones de la antigua estación de mercancías, donde la fiesta debía proseguir hasta altas horas de la madrugada. Poco después de partir el convoy, que debía recorrer algunas calles de la ciudad bajo el eslogan «El arte del amor», miles de jóvenes formaban ya colas para acceder a la citada estación.

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