El ocaso de «la princesa»

El pasado 22 de enero, poco antes de declarar de nuevo ante el juez, la ahora ya ex presidenta del Parlamento balear, la nacionalista Maria Antònia Munar, le había dicho a su abogado, en tono irónico, "de aquí a Hollywood", dada la gran expectación mediática que había provocado su segunda comparecencia ante la Justicia. Munar declaró entonces como imputada en la "Operación Maquillaje", que ha sido el caso de presunta corrupción que ha provocado su dimisión y su abandono de la política.
La renuncia de Munar fue provocada el pasado viernes por la declaración ante el juez del ex presidente de Unión Mallorquina (UM) Miquel Nadal, quien afirmó que habría recibido 300.000 euros en efectivo de manos de la propia Munar para la compra de acciones de una empresa audiovisual, en el marco de una presunta trama de corrupción para la supuesta financiación ilegal del partido nacionalista, algo que Munar ha negado.
La declaración de Nadal ha supuesto, de forma inesperada, el ocaso de una estrella que llevaba reinando treinta años en la política del Archipiélago, de ahí que fuera conocida popularmente como "la princesa". UM, partido minoritario en las Islas, ha sido siempre clave a la hora de conformar mayorías de uno u otro color político, de ahí su gran poder, que se ha visto ayudado, además, por la configuración de una red clientelar conseguida con ayudas y subvenciones que parecían no tener fin.
La trayectoria política de Munar se inició en la extinta UCD, partido con el que en 1979 resultó elegida la alcaldesa más joven de España, en el municipio de Costitx. A principios de los años ochenta ingresó en UM, partido que presidiría entre 1992 y 2007, y que con ella al frente acentuaría su perfil nacionalista. Munar fue también consejera de Cultura del Gobierno balear cuando estaba liderado por Gabriel Cañellas (PP), para pasar a presidir con posterioridad, entre 1995 y 2007, el Consejo de Mallorca, en las dos primeras legislaturas con el apoyo del PSOE y de los partidos de izquierda, y en la última con el apoyo del PP. Desde el verano de 2007 era la presidenta del Parlamento autonómico, gracias al pacto de centroizquierda que entonces suscribieron el PSOE, la coalición denominada Bloc y UM, pacto que quedó roto hace menos de un mes, cuando el presidente del Gobierno balear, el socialista Francesc Antich, rompió con el partido nacionalista tras la aparición de un nuevo caso de corrupción, el primero de la presente legislatura.
Tras la dimisión de Munar, Antich afirmó ayer que no piensa adelantar las elecciones, mientras que el presidente del PP balear, José Ramón Bauzá, pidió a Antich que las convoque o que dimita. Eran los ecos del día después del ocaso de "la princesa".
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