La ex directora general de Caja Mediterráneo (CAM), María Dolores Amorós, ha pasado de tener un sueldo de casi 600.000 euros al año a tramitar la prestación por desempleo en una oficina del Servicio Valenciano de Formación y Empleo (SERVEF).Amorós fue fulminantemente despedida 28 de septiembre por los nuevos administradores de la CAM nombrados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), tras ser acusada de "buscar el beneficio propio" y realizar una "gestión deficiente" en el tiempo que ocupó su cargo.Su despido le supuso además perder la pensión vitalicia de 369.497 euros al año que iba a recibir al jubilarse.Además, la Fiscalía Anticorrupción investiga si cometió algún delito penal en su gestión al frente de la caja.  Ahora María Dolores Amorós recibirá previsiblemente 1.400 euros al mes durante un máximo de dos años.