Puede que un atardecer sea el mayor espectáculo del mundo... gratis. Y, como en el teatro, cada día diferente. Hay cazadores de luces que viajan a lugares tan exóticos como Bali, Kenia o Myanmar, donde está el fotogénico U Bein Bridge de Mandalay. Sin embargo, los aficionados al cielo incendiado de las puestas de sol saben que Ibiza es un destino inexcusable.
En Ibiza pasa estos días David Cameron. No es la primera vez. Como le ocurre a muchos británicos, Baleares, y en concreto Ibiza, debe sobrevolar los sueños de sus largos inviernos. Una de las primera cosas que hemos sabido de esta estancia es que al primer ministro le gusta la playa de Benirrás, famosa por sus increíbles atardeceres. Allí pasó el domingo, junto a su familia. Y el domingo es precisamente el día clave para asistir a una puesta de sol inolvidable por dos razones: el espectáculo de la naturaleza, que no suele fallar, y el de la tribu «hippy» que acude a esta cala con sus tambores y sus antorchas, en una ceremonia que no termina de gustar a las autoridades locales pero que parece inevitable.
Benirrás es una cala pequeña, a la que se llega en coche desde San Miguel, o también en barco. Está rodeada de árboles y senderos, entre colinas, lo que la mantiene a resguardo del viento.
Pearl Restaurant (Ocen Beach Club)
Música al ponerse el sol en el Ocean Beach Club-
El Pearl Restaurant es un rincón exclusivo del Ocean Beach Club Ibiza, uno de esos refugios del lujo en El Arenal, San Antonio. Tiene entrada VIP en el paseo marítimo. Sus fiestas son bien conocidas en la isla. Este año, además, han incorporado al Pearl Club una sesión de dj's con música house hasta el amanecer, de tal manera que sus clientes podrán enlazar el ocaso con el orto.
El del Pearl es uno de los atardeceres preferidos de Ollivier Jacq, fundador de la web Paradizo, y buen conocedor de los destinos de lujo, como esta isla española y este restaurante, que siempre ha presumido de buen trato de los productos mediterráneos. Más allá de la cocina, en esta ocasión destacamos su espectacular terraza adornada con velas que crean un ambiente de cuento de hadas.
En el Ocean Beach hay propuestas de ocio de todo tipo, desde masajes con vistas al horizonte a espectáculos circenses. Ahora, tome nota del precio. Para hacerse una idea, este botón: una de esas camas-sombrilla que se han puesto tan de moda, con capacidad para ocho personas, sale por 600 euros.
Café del Mar
Vista de la puesta del sol desde el Café del Mar de Ibiza- alex harries
El Café Del Mar es una referencia inevitable en esta guía de atardeceres imprescindibles, uno de los lugares de Ibiza en los que empezó esta asociación íntima entre la música y la caída del sol, con una copa de por medio. Está en la playa de San Antonio, y, en efecto, uno de sus inventos que les ha dado fama tienen que ver con la banda sonora de las puestas de sol. De hecho, en su página web tienen un apartado dedicado a fotos de ocasos.
Abren de abril a octubre, y durante los meses de verano pasan por sus instalaciones unas 4.000 personas diarias. A la hora del atardecer, una multitud se sienta en sus gradas a escuchar música chill out, como en una especie de rito religioso. Fue inaugurado en 1980, y, desde 1994 han ha editado cada año álbumes chill out, lounge, ambient, chill house y balearic beats bajo distintos sellos, incluido el suyo propio, Café Del Mar Music.
Cala Conta
La puesta de sol desde uno de los chiringuitos de Cala Conta- ceshe
San Antonio es el centro de las fiestas diarias de los atardeceres, en el Café del Mar o en pleno paseo marítimo, sin pasar por caja. Sin embargo, en toda la isla hay infinidad de calas bañadas por la suave luz del atardecer. Cala Conta se halla al oeste de la isla, en una zona de aguas limpias y, desde luego, de atardeceres más relajados que algunos de los citados líneas atrás.
Cala Conta tiene dos playas principales, y tres restaurantes más o menos próximos, en los que tomar un refresco mientras la naturaleza muestra su cara más hermosa, o donde escuchar la música de dj's. Como en el Café del Mar, también aquí ha «Sunset sessions night time». Para algunos fans de Ibiza, este es el último paraíso relativamente tranquilo de la isla, que incluye en su opinión la mejor puesta de sol. Cerca hay islas a las que se puede llegar nadando, y el agua es en todo caso especialmente cristalina, lo que facilita la observación del fondo marino.
Restaurante Edén
La zona de descanso del restaurante Edén, en el hotel Hacienda Na Xamena-
Volvemos a las propuestas de Ollivier Jacq. Uno de sus cinco puestas de sol preferidas es la que se puede ver desde el restaurante-lounge Edén, uno de los lugares de moda de la isla, formado por varias terrazas con distintas alturas y zonas para que cada mesa pueda tener vistas inmejorables.
Edén se halla dentro del complejo Hacienda Na Xamena, un hotel de lujo (400 euros la noche) frecuentado por los famosos que pasan por Ibiza. Es una finca de estilo ibicenco, suspendida a 180 metros de altura en la cumbre de un acantilado, con las vistas panorámicas al mar y al ocaso. En cuanto al restaurante, los propietarios hablan del concepto Fooding (la unión de «food», alimento, y «feeling», emoción). Alredor de la buena mesa hay actividades como show-cooking, música en vivo, desfiles de moda, actuaciones de DJs y música ambiental, y una zona para disfrutar de una copa, espectáculo y de la puesta del sol.
Entre las ofertas de este hotel, mencionemos los barcos privados para hacer una excursión a Formentera. Precio: 1.800 euros todo el día más 250 por hora de utilización de los motores, en concepto de gasolina. Capacidad: Hasta 9 personas.
Parque Natural de Ses Salines
He aquí otra propuesta diferente para disfrutar de la puesta de sol en Ibiza. Esta vez se trata de una ruta a pie por el Parque Natural de Ses Salines, con una duración de unas tres horas y espectaculares vistas como reclamo. El comienzo de la caminata está en la parada del autobús Eivissa-playa de Ses Salines, y el punto culminante sería precisamente la cima de Es Cap del Falcó.
Quien prefiera una referencia más tranquila en esta misma zona habría que citar el restaurante Cap dés Falcó, desde donde apreciar la caída del sol en pleno Parque Natural de Ses Salinas. Estamos junto a la Playa de Es Codolar, con visitas a Formentera y Es Vedra.
El Chiringuito
El Chiringuito es la siguiente propuesta. Regreso al lujo, a los lugares exclusivos. Este lugar de moda se halla en la playa de arena blanca de Es Cavallet, con vistas al casco antiguo de Ibiza y a Formentera. Suele ser calificado de cuando en cuando como uno de los restaurantes de playa más bellos mundo, al menos por el entorno, por sus tumbonas blancas.
En el menú encontramos, por ejemplo, risotto a la trufa de verano y porcini (26 euros), lasaña de bogavante con crema fina al aroma de badiana (24), filete de dorada en jugo de limón con alcaparrones, aceitunas, tomates, almendras y albahaca sobre puré de patata (27), filete de pescado y langostinos tigres cubiertos por un batido de tempura con San Pellegrino acompañado de salsa tártara (19) o arroz con bogavante (65 euros, para dos personas).
Cala Bassa
Cala Bassa es una piscina natural de arenas blancas y aguas azul turquesa. Mide 250 metros de lado a lado y está rodeada de sabinas centenarias, tamarindos y pinos. Se halla en la costa oeste de la isla, no lejos de San Antonio, lo que provoca que suela estar llena de turistas alojados en las inmediaciones de esta concurrida zona. Es una de las desventajas (mejor en junio o septiembre que en julio o agosto). Entre las ventajas esenciales: tiene las aguas más claras y limpias de la isla. La foto que ilustra estas líneas corresponde a la zona del Cala Bassa Beach Club, una mezcla de restaurante, chiringuito y zona de ocio.
Café Mambo
Los fans del Café Mambo dicen que desde aquí se puede disfrutar de una de las mejores puestas de sol no solo de Ibiza, sino del mundo. De momento, se puede cenar, tomar un cóctel y, tras el ocaso, empezar de una las fiestas de primera hora más populares de la isla. Suelen pinchar estrellas como David Guetta, Erick Morillo, Swedish house Mafia, Luciano, Pete Tong o Sasha.
Entre sus clientes, muchos jóvenes, famosos y guapos, o las tres cosas juntas, como Paris Hilton. El bar está decorado con elementos tradicionales ibicencos, como mosaicos y mármol, y la terraza parece pensada para contemplar los alrededores.
El islote de Es Vedrá
El islote de Es Vedrá está rodeado de leyendas- Lucas M. Thompson
Nuestra última opción (hay muchas, y el orden aquí sugerido no implica una clasificación al estilo de la Liga de fútbol, sino solo una lista de posibilidades) es este islote de cerca de 400 metros de altura, al que se le atribuyen leyendas y poderes mágicos. Algunos marineros están convencidos de que las sirenas atraían a los navegantes, lo que da a esta zona la categoría de un mini-triángulo de las Bermudas. A Es Vedrá, una montaña en el mar, solo se puede ir en embarcaciones privadas. Hay que tener en cuenta que los islotes, pertenecientes a la Reserva Natural de Es Vedrà, Es Vedranell y los islotes de Poniente, están catalogados como áreas de protección estricta (reserva natural desde el año 2002). Un buen lugar para ver la caída del sol y el islote, convertido en símbolo de la isla, es Cala d'Hort.