
Un siglo contado por ABC
La Guerra que cambió el
mapa del mundo
La
Primera Guerra Mundial marcó a sangre y fuego el devenir del siglo
XX, y colocó la primera piedra de lo que más tarde sería
conocido como «aldea global». Fue la guerra de las trincheras,
pero también de los primeros duelos aéreos y de la aparición
de las armas químicas. Supuso la caída de tres imperios
y la inauguración de un nuevo orden mundial. ABC desarrolló
durante los años del conflicto (1914-1918) un gran despliegue informativo
del que hoy ofrecemos una pequeña muestra para el recuerdo
Hemos seleccionado algunos de los momentos más significativos
de la gran contienda, con extractos de las informaciones tal y como aparecieron
en la época
(Publicado en ABC el 29-6-1914)
Asesinato del heredero de Austria
Viena 28, 4 tarde.
Según comunican de Sarajevo, capital de Bosnia, en dicha población
han sido hoy víctimas de un atentado criminal el archiduque heredero
del Trono de Austria, Francisco Fernando, y su esposa, la condesa Choteck
de Chotkowa, duquesa de Hohenberg. El hecho, al ser divulgado en esta
ocasión, ha causado una enorme consternación. (...)
Hallábase anunciada para la mañana de hoy, en el Ayuntamiento
de Sarajevo, una recepción en honor del archiduque Francisco Fernando
y su esposa (...). El vecindario en masa se había echado á
la calle desde muy temprano para presenciar el paso de la comitiva desde
el Konak, palacio en el que se alojaban los archiduques, hasta el Ayuntamiento.
Estos salieron del Konak en un automóvil descubierto, al que seguían
otros, ocupados por algunas de las autoridades y por las personas que
constituían su séquito.
Cerca ya del Ayuntamiento, y cuando la comitiva avanzaba lentamente y
entre las aclamaciones de la multitud, un hombre se abrió paso
entre las filas de curiosos y arrojó sobre el primer automóvil
un objeto voluminoso y pesado. Este fué á caer cerca del
archiduque, quien, dándose cuenta perfectamente del riesgo que
corría, tuvo la serenidad suficiente para erguirse en el asiento
y para desviar con su brazo aquel objeto, que fué á caer
en el suelo y junto al automóvil que seguía detrás.
La bomba (...) hizo explosión y sus cascos alcanzaron al conde
Bosswaldick y al teniente coronel Merizzi, ayudante de campo del archiduque,
que resultaron heridos gravemente.
Viena 28, 4 tarde.
Algunos agentes de Policía, los compañeros de los oficiales
heridos y algunos curiosos corrieron en persecución del criminal,
y éste quedó detenido (...). Una vez restablecido el orden,
el archiduque se opuso á que se suspendiese la recepción,
como por alguien se había indicado, y el cortejo continuó
su marcha hacia el Ayuntamiento, donde el acto se verificó con
gran brillantez.
Viena 28, 5 tarde.
El archiduque Francisco Fernando y la condesa Sofía volvieron á
ocupar el automóvil para trasladarse al Konak (...). De repente,
un joven, empuñando una pistola Browning, llegó hasta el
automóvil é hizo hasta cinco disparos, primero sobre el
archiduque, y después sobre su esposa. El primer disparo atravesó
la pared del automóvil e hirió á la archiduquesa
en el vientre, por el lado derecho. Al mismo tiempo que ésta caía
desmayada sobre las rodillas de su esposo, un segundo disparo alcanzó
á éste en la garganta, seccionándole la carótida.
El archiduque perdía á su vez el conocimiento pocos momentos
después. Sin pérdida de momento, los dos heridos fueron
trasladados al Konak, en donde se les prodigó todo género
de auxilios. Desgraciadamente, todo ello resultó inútil,
y los dos esposos, sin haber podido recobrar el conocimiento, fallecieron
á los pocos momentos de llegar al Palacio. Mientras tanto, el asesino
había caído en poder de la Policía (...). Llámase
el agresor Princip, tiene diez y nueve años, es estudiante del
último año del Liceo y es natural de Grahovo.
Viena 28, 9 noche.
La noticia de la horrorosa tragedia de Sarajevo le fué comunicada
con las debidas precauciones al Emperador Francisco José, que se
encuentra en el castillo de Ischi. El anciano Emperador, verdaderamente
abrumado por el dolor, prorrumpió en amargo llanto, y exclamó
con voz entrecortada por la emoción:
-¡Bien podré decir, al irme de este mundo, que no me ha sido
escatimada ninguna amargura!
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