El secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco provocaron la mayor manifestación de la historia de la democracia, con más de dos millones de personas en Madrid pidiendo a ETA que no ejecutara al joven concejal del PP de 29 años, y para protestar por su muerte después.
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El secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco provocaron la mayor manifestación de la historia de la democracia, con más de dos millones de personas en Madrid pidiendo a ETA que no ejecutara al joven concejal del PP de 29 años, y para protestar por su muerte después. Irantzu Gallastegi, Franceisco Javier García Gaztelu y José Luis Geresta Mujika secuestraron al edil el 10 de julio y dieron un ultimátum al Gobierno amenazando con matarle a las 16:00 horas del 12 de julio si no trasladaban a todos los presos etarras al País Vasco.
El plazo fue sobrepasado en 50 minutos, pero Gaztelu, viendo que sus exigencias no se habían cumplido, efectuó dos disparos contra la cabeza del concejal, que incluso fue forzado a ponerse de rodillas con las manos atadas a la espalda. Gaztelu y Gallastegi fueron condenados a 50 años de cárcel. Mujika, que sujetaba a Blanco para facilitar que su compañero le disparara, se suicidó dos años después.